TambiĂ©n las relaciones humanas son ahora frágiles, transitorias, fáciles de romper. Solo están vigentes “hasta nuevo aviso”; ya no rige el “hasta que la muerte nos separe”. Duran lo que dura la satisfacciĂłn que brindan a las personas relacionadas. Y si la primera persona en sentirse insatisfecha es nuestro compañero, nos tocará a nosotros (a usted o a mĂ) estar solos. Esto es algo que sabemos bien; de allĂ que tener una relaciĂłn, relacionarse con otras personas, se convierta en una experiencia ambivalente y traumática. En este mundo nuestro, lĂquido e impredecible, necesitamos urgentemente amigos dedicados, compromisos firmes, la certeza de que nos puedan tender una mano cariñosa en caso de apuro: necesitamos más que nunca vĂnculos fiables con otras personas.
Zygmunt Bauman (MĂşltiples culturas, una sola humanidad)













