"Te he estado observando, veo que no quieres hablar, así que yo lo haré. ¿Hasta cuándo vas a negar tu enfermedad? La infelicidad no se cura con el silencio".
La mujer que me dijo eso, desapareció antes de poder decirle que mi única opción aparte del silencio era hablarle a mi pared, que en resumidas cuentas, es prácticamente lo mismo.














