En aquel martes 13 del año 1991. Nació una niña muy linda de ojos rojos como el fuego, el pelo negro como el carbón, su piel tan blanca. Al igual que la porcelana, ella era tan frágil. Pero su madre, una mujer muy pobre, lo único que tenía para ofrecerle a su única hija era su amor. Ella no tenía dinero para comprarle mamaderas, mantas, leche, ni siquiera vivía en un lugar decente para criar una niña muy bonita. Así que decidió abandonarla en el puente donde conoció a su padre. Afortunadamente un hombre, con muy buenas morales, la encuentra y decide llevársela a su hogar. Él si tenía un hogar para brindarle, ropa, comida, etc. Pero lo único que le faltab era, el tiempo. El señor era un militar de la fuerza armada de Estados Unidos, por lo tanto tiene que estar a la disposición de su país en cualquier circunstancia.
Luego de pasar nueve meses con la niña , el hombre decide darla en adopción. Con mucha nostalgia,la deja en el orfanato de "Las hermanas del Milagro". Allí la bebé permaneció durante cinco años, ya que no era de esas niñas que hacía caso y se dejaba corregir, todo lo contrario. Ella era muy independiente y valiente, no se dejaba callar por nadie, ella se hacía respetar. Por eso y por otras razones nadie la quería adoptar y como era muy rebelde, no tenía amigas.
Lo que más le gustaba era escaparse y caminar por el bosque sola pisando las hojas. En la tarde de 1996 se le ocurrió irse, pero no para el bosque, sino para el río. Al llegar quedó enamoradísima de aquel lugar, todas las tardes se la pasaba allí. Un día decidió tomar otro camino para llegar al río, se fue por su anterior lugar favorito,aunque le tomase más tiempo llegar, igual quiso ir por allí. Luego de caminar por horas se encuentra con unos cazadores, no muy confiables. Le ofrecieron llevarla al río en su camioneta, dijeron que ellos también iban para allá. La niña, no muy segura, decide aceptar, pero sabe que algo malo le va a pasar, lo presiente. Habían pasado horas y todavía no llegaban, la niña quiere bajarse pero lo los hombres no la dejan y el auto avanza con más velocidad. Por otra parte, en el orfanato, las hermanas se dieron cuenta de que la niña no estaba y salieron a pedir ayuda, pero no la encontraban. La niña empieza a llorar muy fuerte, gritando con toda su fuerza pide auxilio pero nadie responde. Aquellos cazarodes la empiezan a golpear con demasiada brutalidad y la terminan matando, sin razón alguna.