âah, tambiĂ©n tenemos las obras de sujin.â comenta mientras apunta hacia los dibujos hechos por su hija. la pequeña toma uno de los papeles para tenderlo a tercero en cuanto oye su nombre. sujin habĂa acompañado a que su padre vendiera sus ilustraciones, claro, ella tambiĂ©n quizo hacer lo mismo y empaco hojas blancas y crayones para eso. âese es muy bonito, susu, pero hay que dejar que elle debida si quiere uno, Âżsi?â no espera que le compren a la pequeña pues sunoo de todas formas pensaba darle del dinero que Ă©l gane y decirle que se habĂan vendido algunos mientras tomaba su siesta.
HabĂa decidido pasarse por aquel lugar, deteniĂ©ndose de vez en cuando en algĂșn puesto para observar con sumo detalle las obras de arte, mĂĄs no esperaba que en ese puesto una pequeña estuviera y por un momento le trajera ciertos recuerdos, debiendo de morder su labio inferior, siendo traĂda de vuelta al escuchar al mayor de nuevo âSi, es muy bonito..â deja frase al aire antes de observar a la mĂĄs pequeña â..ÂżTienes mĂĄs de estos? Porque me gustarĂa comprar muchosâ














