seunqhoâ:
  DespuĂ©s de recorrer el campamento en busca de un espacio seguro, sin actividades, personas, u obligaciones, y tras recoger una bolsa de dormir del camping y arrastrarla hacia el lago, logrĂł sentir, finalmente, tranquilidad. Sobre la misma es que se encuentra acostado, pacĂfico, antes de que el sonido de unas pisadas se propongan arruinar el paisaje. Creyendo que el intruso es motivado por las obligadas entrevistas, y aferrĂĄndose a la esperanza de no ser detectado, decide dar la espalda al ruido y cerrar los ojos, como si durmiendo se hallara.
no tenĂa idea cuĂĄl era la polĂtica del lugar respecto a ciertos vicios, ni siquiera se habĂa molestado en preguntar, simplemente habĂa escondido algunas cajas de cigarrillos en su valija y sĂłlo le quedaba rogar que le duraran el tiempo suficiente para no volverse loca. todo eso de las entrevistas le resulta casi que terrorĂfico. no quiere saber nada de nadie y mucho menos que sepan cosas de ella, por lo que huir a fumar suena como una idea mĂĄs satisfactoria. el lago parece un lugar bastante alejado como para que la vean, por lo que se sienta en la orilla a disfrutar de su cigarro. va por la segunda calada cuando a unos metros observa una figura que le llama la atenciĂłn. se estira un poco para poder divisarla y cuando entiende de quĂ© se trata suelta una carcajada. âhasta dormir a la intemperie es mejor que las cosas que nos obligan a hacer aquĂâ suelta sin dirigirse al sujeto particularmente.











