Tributos caídos durante el octavo día en la Arena.
Esmeralda, Garrick, Coralei y Tideus murieron al enfrentarse al monstruo de la Cornucopia.
Por otro lado, Kaedra, Tharn, Praela y Cala murieron ahogados cuando el Centro Comercial comenzó a inundarse como una pecera.
Gracias, Esmeralda, Garrick, Coralei, Tideus, Kaedra, Tharn, Praela y Cala, por haber formado parte de estos juegos que hemos organizado para vuestro disfrute y también el nuestro al leeros.
A Esmeralda que nos ha demostrado lo que es ser un profesional en todos los sentidos: educada para convertirse forzosamente en una, buscó con ahínco la victoria para poder librarse del yugo paterno. Fue de nuestras últimos tributos en llegar, pero creo que no nos ha dejado indiferentes a ninguno.
A Garrick, el eterno mellizo, siempre en pos de su hermana pero para demostrar que él también podía llevar el apellido Brickman a la gloria. Vimos su parte "maja", pero también la cegada por el odio tras la pérdida de Rionna. Buscó la victoria con ira y furia, y acabó rozándola con los dedos por muy poco.
A Coralei, la hermana mayor de todos, nuestra niña huérfana que encontró una familia en Tideus, Verena y Mags, pero también otra que jamás la olvidará: nosotros. Nuestra valiente sirenita del Distrito 4, capaz de enfrentarse a una horda de zombies con ayuda de una barra y demostrando su fortaleza hasta el final de sus días.
A Tideus, el "favorito" de la edición, pues ganó ese título gracias a los votos capitolinos, pero también se convirtió en tal con el paso de los días. Nuestro tritón obligado a ser profesional por ser un segundo hijo, tenía el corazón más noble que hayamos podido ver en esta edición. Era un perfecto campeón, pero la suerte no estuvo al final de su lado.
A Kaedra nuestra pequeña inquieta, que aunque no pudiera hablar como otro cualquiera, era la que mejor se hacía entender. Era pequeña, pero albergaba un grandísimo corazón que sus mentores y aliados han podido conocer, y nosotras también gracias a todo lo que ha contado. Ahora brillará en su estrella con su hermano Kendrick para siempre.
A Tharn, nuestro chico de los bosques y de la eterna sonrisa, siempre bromeando y haciendo reír al contrario. Tan auténtico y tan fiel a él mismo que acabó muriendo tal y como quería: con una sonrisa en el rostro mientras se despedía de sus seres queridos. Nuestro corazón jamás lo olvidará.
A Praela, la hija del alcalde del Distrito 8, una muestra de que hasta los más poderosos pueden perder. Bondadosa y leal, sin abandonar a los suyos hasta que finalmente se separaron sus caminos. Mucho había luchado y batallado, pero fue mucho más valiente que otros al acabar aceptando la muerte como si fuera una vieja amiga.
Y a Cala, la fuerte chica del Distrito 11 que aguantó prácticamente hasta el final. Encontró en su compañero de Distrito un hermano en el que apoyarse, pese a que su andadura durante la Arena de los 53º Juegos del Hambre haya sido algo más solitaria. Su resiliencia la llevó casi a las puertas de la final, pero el agua acabó siendo más fuerte que ella.
Muchas gracias por haberos cogido a Esmeralda, Garrick, Coralei, Tideus, Kaedra, Tharn, Praela y Cala y, guiándoos por la ficha que hicimos, haber dado vida a sus historias.