CARTAS A CHEVALIER:
A mí querido caballero.
Más que un arquetipo, más que un apellido, más que un título, tu mi chevallier eres mi todo, un vivaz, un audaz, mi personaje principal, mi espadachín.
Siento que nuestra moral esta cruzada y en los caminos arenosos la pata de mi caballo es más ligera, ya no seré más tu caballerango, vamos a echarnos andar.
En una taberna te vi, matriz del hombre, empuñando una copa y contándole a la buena farra acerca de mí, alegres mis caballeros se levantaron y brindaron por los dos.
Cuando la vimos mi chevallier fuimos uno mismo, amamos por amar y estiramos la mano para levantar, ofrecemos alivio al que lo aclama y hombro al que lo necesita, de sangre liviana, un pañuelo para las lágrimas, respetamos al viejo, amamos a la mujer, abrazamos el anhelo y acortejamos al trabajo.
¡Las monedas que rueden y que el vino entre como del pozo que bebí!
¡A tu salud mi chevallier!




















