Entre lo sagrado y lo tuyo.
Si vienes a mΓ a preguntarme el momento preciso,
la expresiΓ³n en mi rostro,
la sensaciΓ³n en mi estΓ³mago,
la hora exacta y el dΓa,
el lugar y el motivo que me llevaron a pensarte del modo casi enfermizo en el que te pienso,
no podrΓa decirte las razones que me han hecho rendirme ante tus pies.
Pero sΓ puedo sentir mi corazΓ³n palpitar.
Tan solo recordarte e imaginarte me hacen sonreΓr el alma.
Haces iluminar cada rincΓ³n de mi oscuridad,
se enciende mi pecho y vuelvo a caer en el espiral.
ni hacerte sentir obligado a corresponderme
(aunque sΓ© que tus lindos ojos de miel tambiΓ©n se encienden al verme).
En realidad solo deseo ser de tiβ¦
Puedo intentar describir lo que le causas a mi cuerpo
cada que tu nombre se asoma por mi mente.
ΒΏPero cΓ³mo te explico que solo deseo ser de ti?
Anhelo perderme en esa mirada tan profunda como el ocΓ©ano,
ansΓo hundirme en esos ojos serenos y misteriosos,
centellantes cual estrellas de una noche de noviembre,
tan cΓ‘lidos como aquel amanecer a tu lado.
A veces me disipo y crees que me ausento de ti,
pero no imaginas la intensidad con la que mueves mi mundo.
PodrΓa ir al lugar mΓ‘s lejano,
y nada podrΓa esconderme de tu amor.
Me he convertido en tu leal planeta
orbitando alrededor tuyo,
Y no lo sabes, no lo imaginas,
ni la mΓnima idea cruza por tu inocente mente.
Tienes una fuerza magnΓ©tica con la que me atraes siempre de vuelta a ti.
Mi cuerpo no opone resistencia,
no sabes el poder que tienes sobre mΓ.
Me envuelves y me quemas en un ΓΊnico y ferviente sueΓ±oβ¦
mi fuente de bondad y paz.
Mi refugio seguro en la tempestad.
TΓΊ mi mΓ‘s placentera tentaciΓ³n.
TΓΊ mi afΓ‘n, mi perdiciΓ³n.
Y ahora vives apacible en mi mente.
Siempre sereno, siempre libre.
y esos lunares son la razΓ³n de mi locura.
Vivo aprendiendo a amarte sin poseerte,
pero tus labios siguen aprisionando mi cordura.
Ahora existo entre aΓ±oranzas y recuerdos
de tu tierna mirada puesta sobre mΓ.
Mientras mi cuerpo, cual mapa entre tus manos,
impaciente tiende a sumergirse en el abismo de tu devociΓ³n.
MelancΓ³lica y nostΓ‘lgica con tu ausencia entre mis sΓ‘banas,
me sostengo en la certeza de ser de ti y solo de ti.
mΓ‘s allΓ‘ de un susurro,
aΓΊn mΓ‘s que un anheloβ¦
es la quietud que me deja tu nombre,
como un eco divino que desciende y me envuelve,
suave como luz en medio de la madrugada,
como si tu voz viviera en mi respiraciΓ³n.