El corazón y la boca
Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. - Romanos 10:10
Siempre es con el corazón que el hombre cree, y con la boca confiesa "para salvación." Cuando usted cree algo con el corazón y lo confiesa con la boca, entonces se hace real para usted. ¡Las confesiones de fe crean realidades!
Por ejemplo, Hebreos 9:12 dice: "Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró UNA vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención". Jesús nunca tendrá que volver a hacerlo, Él ya lo hizo, una vez y para siempre. Y Romanos 10:10 nos dice cómo obtenemos la realidad de la salvación: creyendo con el corazón -con el hombre interior- y confesando con la boca.
Al leer algunas de las escrituras "en Cristo", "en Él", y "en quien", puede que no le parezca tener realmente lo que estas escrituras le dicen que tiene. Pero si empieza a confesar (porque cree la Palabra de Dios en su corazón): “Esto es mío. Esto es lo que soy. Esto es lo que tengo", entonces esto se hará real para usted. Esto ya es real en el reino Espiritual, pero usted quiere que se haga real en este mundo físico en el que vive.
Confesión: Con mi corazón creo la Palabra de Dios, y con mi boca hago confesiones de sus promesas y provisiones. Mis confesiones de fe crean la realidad de esas promesas y provisiones en mi vida. Yo soy quien Dios dice que soy ¡ahora! Tengo lo que Dios dice que tengo ¡ahora!
















