el nombre que pronuncia el contrario lo hace ladear un poco el rostro, supongo que imaginando hasta donde quiere llegar con su afirmación. se mantiene dentro de la proximidad, también, y es ahí que su mano va y se posa sobre la otra, en un gesto de completa contención, o compañía, talvez. “ ese tipo… ¡loco! ¡canalla! ¡patán! jang geunbok… ¡pelmazo! ” exclama, una diversidad de insultos al aire para otorgárselas a ese sujeto odioso que había causado tantos estragos en las personas que tanto apreciaba. ¡sus amigos! gente que quería. ¡pf! es luego de que se calma un poquito, que estrecha el agarre sobre su mano y vuelve a sonreír. toque en su mentón después del golpecito que le da para ajustar un poco su mente lo lleva a sonreír de nuevo, y quizás, si hay una sensación cálida aglomerándose en sus mejillas con el gesto, intenta hacer lo posible para no evidenciar ese repentino nerviosismo. “ no tienes nada de qué agradecerme. yo… los aprecio mucho a los dos. eunbinnie y tú… así que, quiero que estén bien. las cosas que no pudimos controlar, es momento de dejarlas en el pasado, supongo… ” baja la mirada, porque sabe que es más fácil decirlo que hacerlo, pero está seguro de que, eventualmente, podrían empezar a sanar. “ ¿un apodo? la verdad no aun, ” dice, negando con la cabeza. “ ¿qué apodos tiene para ti, hyunbinnie? además de… hyunbinnie, ” dice, riendo un poco, llevando su otra mano hasta sus labios, para cubrir esa pequeña y cantarina carcajada. solo vuelve a calmarse cuando el tema regresa hacia el asunto arcana, y es ahí que resopla un poco. “ ¿supongo? en verdad, creo que aun no sé lo suficiente, ¿sabes? siento que me falta entender muchas cosas. pero… al lado de hyung, y los demás, sé que podremos llegar al fondo de todo. después de todo… soy privilegiado, ¿no? me la pasaba quejándome y llorando por cosas infantiles, y nunca me detuve a mirar a mi alrededor… ” baja la mirada, con cierto recuerdo en su mente. “ ya no quiero seguir encerrándome tanto en mí. creo que… sería bueno que empezara a vivir por mí, pero también un poquito con otros. ” entonces, ríe de nuevo, y se frota algunos cabellos, avergonzado. “ ah, no sé si eso se entiende o algo… ” y luego de que lo oye pronunciar tan buena respuesta a su invitación, es que vuelve a animarse. “ siempre podemos vernos fuera, ¿no? ¿quizás podemos juntarnos y salir alguna vez? aprovechando las vacaciones, ” ofrece. “ pero sí, sí, ¡sé cocinar! yo cocinaba para papá antes de que llegara nara, después de todo, ” le cuenta, muy orgulloso. “ y estoy seguro que lo hago incluso mejor. ¡ya verán! no saldrán con el estómago vacío! solo tienen que decirme que les gusta, ¡y lo haré! ” canturrea, bastante decidido. su entusiasmo se va apaciguando de a poco, entonces, cuando aquello que quería abordar desde el principio parece comenzar a crear atmósfera entre ambos, y es ahí que duda un poco, todavía con una sonrisita ansiosa en sus labios. suelta la mano ajena entonces, para comenzar a juguetear entre las propias, y su mirada baja. “ al principio… tu voz era gris, ” le confiesa. “ gris ceniciento. era un poco parecida al humo, supongo… así fue, la primera vez que nos conocimos. estoy seguro de que vi… ese tipo de voz en alguien más, hace algún tiempo. esa persona… era alguien que estaba pasando por situaciones de las que fui incapaz de darme cuenta. quizás por eso estaba un poco sorprendido… ” ríe un poco. “ en ocasiones, podía volverse incluso negra. y cuando lo veía en ti, me preocupaba, por alguna razón. hasta hace poco, seguía sintiéndola así. pero había otro color que comenzaba a hacerse presente también, un poco más cada vez, ” le dice, y sonríe. “ esta un poco… más azul. ” le dice. y no entra en más detalles sobre eso, quizás por de repente lo carcome el nerviosismo, y no puede evitar seguir mirando al suelo, pulgares opuestos de su diestra y zurda tonteando entre sí mientras siente el pulso llenarle sus oídos. de cierta forma, sucumbe a la timidez, y parpadea repetidas veces, sin saber si su mensaje será entendido. pero, de todas formas, también quería ser claro, ya había decidido que quería ser claro. así que toma una bocanada de aire, como si se llenara de valor, y es ahí que mira al otro, y sonríe un poco, con las mejillas vueltas carmín. “ me gustas, hyunbinnie. ” le confiesa al final, y sus manos detienen ese vaivén inquieto por un minuto, en el que parece entumecerse y solo puede oír sus propias palabras. “ eso quería decirte. quizás, desde hace un tiempo… mis propias emociones han influido en como te veía, ¿ya ves? en como veía tu voz. y supongo que ahora lo entiendo… ” ríe un poco, algo nervioso, y entonces vuelve a bajar la mirada. “ todavía no lo comprendo del todo, pero… solo me gustas. es así de simple, en realidad. ” y es ahí que deja escapar un suspiro, sin estar seguro de si quiere oír lo que tiene para decir. ¡solo quiere salir corriendo! ¡escaparse, presa de sus emociones más locas! pero al final, medio temblando, le entrega un carta. “ uhm, es para ti. ¡no tienes que aceptarlo si no quieres! solo estaba pensando como hacerlo mejor, porque no soy tan bueno expresándome vocalmente, ¿ya ves? así que… bueno, ¡decidí hacerlo por aquí! ”
sonríe inevitablemente ante los insultos que le escucha soltar, a pesar de que coincida con él, le causa gracia el escucharlo tan razonablemente indignado. ‘ ya no pienses en él, no vale la pena ’ le asegura, dejando caer sus párpados mientras niega levemente. ahí es que lo vuelve a observar, escuchando con atención lo que le recomienda. ‘ de hecho, eso es precisamente lo que espero ’ admite, asintiendo levemente. ‘ será difícil dejar de pensar en todo lo que ocurrió, posiblemente me arrepienta... cuando esté un poco más tranquilo, de no haber hecho nada más ’ admite, permitiéndose perderse momentáneamente en esas ideas. considera el estar vivo, y que su hermana lo esté, una especie de triunfo, porque al final aquel hombre no obtuvo lo que buscaba. sin embargo, también se siente un poco inconforme con el hecho de que frustrar sus planes haya sido la única forma en la que han podido defenderse de sus acciones; se encuentra inquieto con la idea de que continúe libre por allí, capaz de continuar causando el mismo daño que ha causado siempre. las siguientes palabras, para su suerte, desvían el rumbo de sus ideas ( y, a decir verdad, lo agradece ). ‘ algunos... pero no me harás repetirlos ’ le hace saber, con una vaga sonrisa reapareciendo en su rostro. ‘ tampoco se los preguntes ’ le pide, alzando levemente las cejas, a pesar de tener la casi certeza de que acabará oyéndolos tarde o temprano. tal vez sólo es cuestión de que pase tiempo con los dos a la vez para que termine escuchando el montón de apodos vergonzosos que su hermana le ha inventado. ladea su rostro al oír lo siguiente, observándolo con atención, hasta con cierta curiosidad. ‘ creo que sí... que entiendo lo que quieres decir ’ murmura, aunque tal vez se encuentre dándole su propia interpretación a las palabras contrarias. ‘ y no esperaba algo distinto de ti, kangse. creo... que ya te lo dije, pero pienso que eres una persona que haría lo que fuera por proteger a las personas que te importan. si eliges... que las personas que te importan son aquellas afectadas por las injusticias que contempla tu arcana, estoy seguro de que harás un trabajo maravilloso protegiéndoles ’ se muestra seguro de lo que le dice, porque cree que él lo ha demostrado perfectamente en aquella oportunidad, esa que probablemente todavía no le guste recordar. a medida que las palabras fluyen de su boca, y al final conduce sus manos a tomar una de las manos contrarias. ‘ sólo cuídate mucho, y no te olvides de protegerte a ti mismo también — aunque sé que tus compañeros harán un buen trabajo cuidándote la espalda, como hasta ahora ’ así había sido aquella vez, y al parecer también durante el último ataque, e incluso en la noche de octagon. está seguro de que kangse estará tan cuidado como los demás lo estarán en sus manos. ‘ claro, podemos ponernos de acuerdo y planear un encuentro, cuándo tu gustes ’ asiente levemente, dejando un ligero apretón sobre su mano antes de liberarla. ‘ ah... yo no soy tan quisquilloso como eunbin, dejaré que sea ella la que se encargue de hacerte pedidos ’ sonríe. después de todo, seguro se conformaría con lo que fuese que pusiera contenta a su hermana. oír lo que le dice después consigue que sus cejas se eleven levemente. gris. de alguna manera aquel color logra parecerle tan acertado que termina sorprendiéndose un poco, aun si no comprende muy bien su significado o aun si su mente decide darle uno completamente distinto al que posiblemente tenga. pestañea mientras lo escucha seguir, comprendiendo de cierta forma que eligiera no decírselo, tal vez asumiendo que temía estar viendo más allá de lo que debía. atrapa su labio inferior entre sus dientes, en un gesto pensativo y hasta ciertamente acomplejado, porque no sabe si está listo para hablar de aquellos asuntos, y no sabe muy bien qué contestar. pero a medida que kangse continúa hablando, las ideas se borran de su mente y en cambio, otra vez, sorpresa. podría decirse, incluso, que las palabras contrarias de cierto modo le generan preocupación, casi pánico. no, no, no — no debería gustarle. observa la carta que le entrega, y aunque duda un poco, al final acaba aceptándola, su mirada posándose en el pulcro papel por un momento, tratando de ordenar sus ideas. ‘ no esperaba que me dijeras algo como eso ’ admite, volviendo a buscar la mirada contraria. había sido consciente, todo ese tiempo, de los rumores que les unían; pero estaba tranquilo, seguro de que kangse y él comprendían su relación de una manera en la que el resto no, y aquello le hace pensar si es que acaso sólo estaba negándose algo que quizá era evidente. ‘ después... de todo lo que hemos hablado ’ su ceño se frunce levemente, su rostro ladeándose un poco. ‘ yo también esperaba... de cierta manera, que encontraras a esa persona que te hiciera sentir del modo en que deseas y esperas ’ se lo ha dicho, de hecho, en varias de esas oportunidades en que las charlas se extendían por largos ratos. cada vez que hablaban de ello, es cierto, se imaginaba como un tercero en historias que el contrario parecía imaginar para su futuro; incluso en más de una oportunidad le había pedido que le permitiera estar allí para aconsejarle durante esos momentos. y es que kangse despierta en él ese deseo de cuidarle y protegerle, en verdad no puede sino desear la felicidad contraria, y tal vez por eso es que le pesa tanto que decida ponerlo en ese lugar, el de una persona que tiene, quizá, la posibilidad de darle todo aquello que espera. pero no lo entiende, porque sabe bien que ese rol le queda demasiado grande, ¿y no lo sabe kangse también? ¿cómo es que no lo sabe? ‘ tú sabes que yo... no soy así, ¿verdad? como la persona que tú esperas ’ murmura, tratando de entender un poco mejor lo que el contrario piensa de él.