148 disculpas.
Últimamente no he podido dejar de pensar en lo que fuimos, me he preguntado ¿Qué hicimos mal?
Vaya, pasamos de querer estar toda la vida juntos a deshacernos de todo.
Pasamos de contar las lluvias a volverlas lágrimas, desde un principio todo comenzĂł como algo diferente, fuera de lo comĂşn ÂżRecuerdas? las hojas secas esparcidas por la calle larga y el ambiente con olor a marihuana, recuerdo que jamás me paso por la mente que llegarĂas a significar tanto para mĂ, tuve un bloqueo mental y actuĂ© sin pensar o quizás pensĂ© de más y deje de creer en el “amor para siempre”, actuĂ© sin recordar todo lo que hasta hoy he recordado, creo que si hubiese pensado todo esto aquel dĂa que finalizo me habrĂa arrepentido al instante de dejarlo. No quiero hablar de lo exterior, solo de nosotros. SĂ© que para estar bien tengo que dejarlo ir.
TambiĂ©n recuerdo que siempre sabias que decirme y como tratarme, es complicado encontrar eso en esta Ă©poca, me complementabas a la perfecciĂłn y yo no sabĂa quĂ© hacer con todo eso y se me saliĂł todo de las manos.
Ya es tarde, son las 12:26 y es tarde. Es tarde para los arrepentimientos, es tarde para darme cuenta que te deje ir, es tarde para darme cuenta que tuve todo y nada a la vez porque lo disfrute tanto al grado de no sentir el tiempo, asĂ fue todo contigo, tan especial y quiero disculparme por eso, por hacerte creer que no fuiste especial.
Atesoro con cariño todas las cosas que pasamos (aunque suene a clichĂ©) tu sabes que no lo fuimos, ni lo seremos porque a pesar que todo fue asĂ, parecido a como suceden las cosas entre dos personas que se aman, lo nuestro era diferente. Nosotros nos preguntábamos ÂżCĂłmo es que estaba nuestra salud?, nos preocupábamos más allá de lo encima porque estábamos rotos y las personas rotas se conocen bien sin siquiera hablar.
No quiero retroceder, no querĂa destruirte más de lo que te destruĂ, pero ahora que la realidad me ha llegado sĂ© que te debo 148 disculpas, por aparecer en tu vida y despuĂ©s largarme, porque es injusto sostenerte de la mano para volar y despuĂ©s lanzarte al vacĂo sin mĂ. TambiĂ©n necesito escribir esto como una despedida, porque jamás volveremos a estar juntos y eso es algo que tampoco habĂa pensado a profundidad, hice cosas malas y lamento que hayas obtenido la peor parte de mĂ, Haruki Murakami dijo que a veces no podemos evitar lastimar a la gente, sĂ© que pude haber evitado herirte como te herĂ, tu más que nadie me conoce y sabes que estoy realmente afectada.
Siempre más que agradecerte a ti le agradezco a la vida por mandarme a alguien con quien pude compartir realmente lo que soy, pude sacar lo mejor y lo peor de mĂ en tres simples años que se sintieron como una vida, permaneciste a mi lado a pesar de todo el desmadre interno que tengo, te sentaste, tomaste mi mano y me leĂste hasta que me quede dormida, entendiste que estaba rota y me reparaste en más de una ocasiĂłn, me hiciste reĂr 3 cuartas partes del tiempo que convivimos juntos, me abrigaste y me alimentaste, te atreviste a tomar esa responsabilidad de cargar con todo mi desastre de vida y mis problemas los hiciste tuyos. Yo sĂ© que ambos hicimos cosas por el otro, pero no puedo pensar en lo que yo hice por ti, solo pienso en lo que tu hiciste por mĂ.
Siempre le cuento a la gente acerca de la calidad humana, tĂş eres malo, pero tienes calidad humana es por eso que todos te aman, eres un hogar que acoge corazones rotos y los repara, gracias por cuidar del mĂo. Gracias por la vida que sĂ vivimos juntos, porque estoy segura que yo ya te conocĂa antes de nacer.
Quisiese mandarte esto por una carta real, porque eso es lo que es, pero no quiero ocasionarte problemas, te ruego que aceptes mi despedida y mis disculpas, sĂ© que podrĂa quedarme una noche o todo abril escribiendo lo magnifico que fue eso que tuvimos, pero ya no quiero pensar más y sĂ© que soy egoĂsta por hacerlo para sentirme mejor, pero sĂ© que tĂş tambiĂ©n te sentirás mejor, porque jamás me abrĂ a una despedida real, yo no tuve que hablar, todo lo dijiste tĂş.
Por cierto, ÂżCĂłmo está tu salud? Deseo de todo corazĂłn tengas presente que siempre, siempre, voy a preguntármelo para mis adentros y voy a sonreĂr. Te dirĂa que no me olvides, pero prefiero que lo hagas y que seas muy feliz.

















