Donde se habrá metido...
¿Por qué no debes de creerme? Papá quiero un pony. —sonrió— Si puedi, mientras no me de hambre estaré bien.
Nada...dios, eres igual que tu madre —rueda los ojos—. Pony, un pony...¿Y donde lo metes?, si te da hambre entonces...te comes al gato —señala al animal, bromeando.












