Millonarios F.C.: nueva crisis, misma historia
Nunca antes había hablado de la Liga Colombiana, porque me parece que al igual que todo en Colombia, es un tema bastante delicado que despierta muchos odios y pasiones. Desafortunadamente, ayer lo que pasó en el Campín, en el fondo demostró que somos una sociedad violenta e intolerante y no lo digo sólo por los hinchas de Millonarios, que entraron a la cancha durante el partido a perseguir a los jugadores por su pésimo rendimiento, lo digo por los hinchas de otros equipos, que usan este momento pesado, para responder con más odio y más intolerancia y para burlarse de un acto injustificable, pero que en el fondo es el grito desesperado de toda una hinchada.
Anoche dentro del Nemesio, se sentía como cualquier otra noche de este semestre: impotencia, rabia y ánimos caldeados…pero había algo diferente. A la altura del minuto 75, la Blue Rain invadió la tribuna Occidental Sur, para reclamar más de cerca al banco albiazul. Después, los hinchas de la tribuna oriental, se acomodaron en la parte de abajo del estadio e incluso llegaron a la grama. Finalmente, en el minuto 88 de juego, varios hinchas desadaptados y desesperados, ingresaron a la cancha a increpar a los jugadores capitalinos. Afortunadamente, no pasó a mayores y la situación la controlaron a los pocos minutos. Esta es una conducta completamente injustificada, nada se soluciona con violencia y lo peor, es que los únicos perjudicados son los hinchas, ya que Millonarios debe jugar 4 partidos a puerta cerrada, los abonos ya están pagos y seguramente, los directivos no tomarán ninguna acción contundente contra el cuerpo técnico.
Aunque, repito, la conducta de estos “hinchas” es desmedida e injustificable y merece todo el repudio, hay algo mucho más de fondo que los desmanes de unos pocos. Hace mucho tiempo la hinchada de Millonarios no estaba tan inconforme. El equipo duró muchos años siendo uno “de mitad de tabla para abajo”, pero lo que pasó ayer, no lo había visto nunca. Y en mi opinión, es porque la hinchada ya no soporta más burlas. Es una burla ver la segunda nómina más cara de la Liga Águila, jugar a nada y lo peor, sin ganas, sin corazón. Es una burla ver a un técnico despectivo y cobarde, que evade el verdadero problema del equipo, atribuyéndole la culpa a los rivales y árbitros, ignorando las ruedas de prensa y sobretodo, improvisando en el campo de juego, porque eso es lo que hace. Exige refuerzos que no dan la talla, banquea a jugadores buenos y no respeta la posición natural de los mismos. Se defiende cuando no debe, su esquema ofensivo es muy pobre y ni hablar del hueco que siempre hay en el medio campo, por la falta de movilidad de los recuperadores.
Es triste sentir la impotencia que se vive en el estadio, el dolor de ver a otra hinchada celebrar a pocos metros de uno, saber que es el equipo con la hinchada más grande, pero más pisoteada del país. Es triste darse cuenta que el fútbol no es sólo deporte y pasión, sino que es una maquinaria donde unos pocos se llenan los bolsillos de plata, a costa de la pasión de miles de personas. Duele ver que los dirigentes, son una minoría y sin embargo, son los que mandan y los que año a año toman decisiones equivocadas. Duele inmensamente ver salir a la cancha a un equipo sin ganas, sin alma ni corazón. Y sobre todo, es triste sentir que los propios dirigentes y cuerpo técnico, se burlen del hincha que paga el abono más caro del país, para ver “el no top ten” en vivo, porque eso es lo que se ha convertido Millonarios, un blooper.
Da rabia ver que los papás llevan a sus hijos de 7 años por primera vez al estadio y que el único espectáculo que vean, sean los insultos en la tribuna, porque no hay fútbol que mostrar. Produce una gran impotencia saber que en el fondo no hay nada que hacer, porque los corruptos que manejan ese gran equipo, nunca se van a ir y nunca van a cambiar. Produce impotencia tener la certeza que en el momento en que empieza un proceso serio y con continuidad (como el de Felipe Gaitán y el Profe Torres), van a cambiar el esquema únicamente por intereses económicos particulares.
La hinchada de Millonarios merece respeto, es una hinchada que lleva muchos años apoyando a un equipo, que lo máximo que ha logrado en más de 25 años, es una Copa y una Liga local, nada más. A pesar de unos pocos violentos, la hinchada de Millonarios es admirable por su constancia y entrega al equipo independientemente de sus resultados y eso, merece todos los elogios y el respeto de los pésimos dirigentes de una gran institución. Esperemos que pronto llegue el día en el que los directivos decidan irse, o ponerse serios y en verdad, empiecen un proceso en el que el equipo sea la prioridad. Millonarios debe estar disputando torneos internacionales y no debe conformarse con menos.
Mi invitación final es a los hinchas de los demás equipos, a los que son muy afortunados de estar en procesos consolidados y contar con buenos directivos. Si, a los que ganan copas internacionales. Mi invitación es para ellos, para que celebren sus triunfos y dejen de vivir por los problemas de Millonarios. Ayer, vi muchos más comentarios de los hinchas de Santa Fe referentes al triste episodio de ayer en el Campín, que de la celebración por quedar campeones de la Copa Suruga Bank. Dejemos la cultura del odio y si no se van a simpatizar por la situación que vive este gran equipo, por lo menos no se alimenten de él. En el fondo somos todos amantes del buen fútbol.
















