Y no me atrevo a preguntar...
Por qué a mí?
Más bien me replanteo la pregunta...
Para qué?
A caso no se notan mis ojos cansados?
O era el ideal de víctima encarnado?
Cómo si no se sintiera lo áspero de mis manos...
Y los ríos bajo mis ojos enterrados...
Me atrevo a decir que ya pasó,
Que no dolió tanto,
Al final yo puedo seguir remando...
El caudal está fuerte y sigo en el barco...
Ya no espero el sol,
Me dejó abrazar por la lluvia
Acaricio mi cara de manera brusca.
Despierta! Repito, despierta!
No eres esa que pensaban
No eres eso que creía,
Toca seguir
Que mi niña te sigue esperando.



















