Mi vida como humana normal había llegado a su fin, ahora debía acostumbrarme a ser "la reserva sanguínea" de Ethan, un vampiro amargado que esconde un pasado tortuoso, yo soy la guardiana de su secreto, su enlace con el mundo exterior. Ahora estoy ligada de por vida con alguien que no pedí y debo soportar, soy su "cáliz".
Capítulo 1: Deseo
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Ya tenía unos meses viviendo con mis seis roomies chupasangre y siendo el cáliz de Ethan.
Me he acoplado a su forma de vida tan peculiar, yo suelo despertarme en las mañanas a veces, pero sólo Iván tiene la costumbre de hacerlo. Haciendo de lado nuestro pésimo primer encuentro, es un chico extremadamente géntil y muy dulce, me agrada mucho su compañía, y un plus a nuestra amistad es que irrita y enerva a Ethan, él cuál llega a estar despierto, pero más hacía después del medio día, consecuencia de sus borracheras con Beliath. Los demás son completamente nocturnos, sobretodo Vladimir, él es estricto en ese sentido, y debe serlo, su extraña alergia a la luz podría matarlo, y del sol ni se diga, pobre, debió ser muy duro...
Rafael es extremadamente amable y culto, me agradan el y Vladimir para compartir mis gustos literarios, Ethan también es culto, pero no es muy abierto a estas cosas.
Aaron, él casi nunca esta, pero las veces que lo he visto es completamente agradable, me inspira mucha confianza y es divertido hablar con él, una vez me invitó a uno de sus paseos nocturnos, pero el vínculo con Ethan se “estiró”, y el muy psicótico se dio cuenta y no me dejo llegar muy lejos.
Beliath es... peculiar, es gracioso ver como pelea con Ethan como un viejo matrimonio, pero no confío mucho en él, por lo alocado que es, y lo “todas mías” que puede llegar a ser, pero más por su amistad con Ethan. En sí lo único que tienen esos dos en común es que ambos se siguen como si fueran el guía espiritual del otro y lo reventados y atrevidos con las mujeres, pero ya con eso tienen.
Y por último Ethan, él esta desquiciado, me pregunto ¿qué lo habrá dañado tanto? realmente no lo veo casi, ya que se suele salir de juerga toda la noche y regresa casi al amanecer a dormir, a pesar de ser vampiro, sí suele tener “crudas” pero no son cómo las de los humanos, estas son algo más peculiares, a veces son más morales, a veces son de “¡necesito tú sangre!” o cuando es “mala copa”.
Sólo viene a verme si necesita servicio de transfusión eritrocitaria, para el soy su “reserva de sangre” y para mi él es un idiota, suele quejarse porque lo elegí a él, cada que viene a verme para su “dotación sanguínea”, pero ¿qué esperaba? Yo estaba moribunda, por todo lo que sé pude haber señalado a cualquiera o hasta un árbol y ellos lo confundieron con lo más cercano que era él. También se queja que la sangre de sus víctimas ya no le sabe igual, y tiene que conformarse con “sólo tristes besos apasionados” para después volver corriendo excitado por mi sangre sin poder controlarse, según él, queda en ridículo porque ya no puede permitirse lujuria con otra chica, ya que termina extrañando el sabor de mi sangre. Entiéndase, se acabó su tiempo de andar de loco con todas las que se muevan, y eso es el fin del mundo al parecer para él.
Mientras pensaba en él, mis sentidos se pusieron alerta, ya había oscurecido y el ambiente comenzaba a sentirse distinto, un escalofrío recorrió mi cuerpo al sentir unas manos heladas alrededor de mi cintura. Quedé helada del miedo. El individuo acerco su nariz e inspiro cerca de la cuenca de mi cuello, con su otra mano tomo mi hombro en una especie de abrazo. Su cuerpo quedo completamente pegado al mío.
“¿Estas excitada cariño?”
“¿Qué? Claro que no Ethan, ¿qué quieres?”
“Eso no es lo que ese fuerte aroma a feromonas me dice, te gusta que te abrace así, me deseas y no puedes ocultarlo, y sabes, el simple hecho me pone duro, me excitas.”
Quizás el tenía razón, a pesar de lo idiota que podía ser, era muy atractivo. Era muy alto, de complexión delgada pero atlética, pálido como el muerto sin sangre que es, de rostro sumamente atractivo como ya dije, de ojos azul intenso y cabellos canosos que el asegura no son de nacimiento.
Era muy apuesto, si lo hubiera conocido en otras circunstancias... aunque, su personalidad dejaba mucho que desear.
Él restregó un poco su miembro duro en mi parte posterior, lo cuál me puso muy nerviosa. Pero no me iba a ganar en mi mansión.
“No es feromona, se le llama adrenalina y en todo caso oxitocina, el cuerpo las secreta cuando sientes peligro o miedo. Y tú acercándote de la nada sin contar tu presencia horrenda, ¡me das miedo psicópata! Y no eres el único con conocimientos médicos aquí, a diferencia de tus conocimientos obsoletos del siglo pasado, los míos si están actualizados, genio. Por lo cual te gustara saber que la oxitocina hasta cierto punto puede parecerse a las feromonas, ya que tiene otras funciones además de regular el miedo, y la sensación de ver tu cara de idiota que no sabía que esto, es comparable al placer sexual”
“Esta bien, me ganaste esta vez, pero...”
Ya se había alejado para mirarme mientras le explicaba, pero volvió a acercarse esta vez tomó mi mentón y acerco sus labios a los míos, clavando sus azures en mis ojos en el proceso, haciendo mi corazón ir desenfrenado, su aroma a sándalo y menta era muy penetrante para mis sentidos.
“Uno de estos días no va a ser así, yo ganaré y tú no vas a poder evitar sucumbir ante mis encantos, no necesito ser un vampiro para leer el deseo en tus ojos.”
Me soltó y de espaldas me dijo.
“Son feromonas... yo no me equivoco nunca.
Semi giro su cuerpo para guiñarme el ojo, mientras sacaba una de sus sonrisas socarronas.
“Las he olido más de una vez en mis presas para equivocarme, además contrario a tus creencias, mis conocimientos están actualizados, tengo muy buen oído y para rematar esta nuestro vínculo.”
Y con esto desapareció dejándome completamente sola otra vez, y colorada por lo que acababa de decir. El desdichado tenía razón, estúpido vampiro y su buen oído, podía burlarle sus sentidos depredadores, pero nunca al vínculo.
¿Qué va a ser de mí? Estoy empezando a sentir extraños cosquilleos en mi interior, creo que.
Le deseo...
Parte 2. Susurros de un pasado distante
Corazón Gélido
Capítulo 2: Susurros se un pasado distante.
Ethan’s POV
Estupida humana, ¿con que derecho se atrevía? Ah sí, es la au
Parte 3. Träumend
Corazón Gélido
Capítulo 3: Träumend
—Truenos, odio los truenos...
Odio... muerte... gritos... desesperación.
Dolor... insufrible y
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"Rojo, rubí. Carmesí como la sangre que corre por mis venas y me recuerda a sus hermosos ojos..."
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Oscuridad, todo es oscuro en el principio...
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"...Tenemos que hablar."
"¿Puedo empezar?"
"Si te das cuenta he estado algo indispuesto en este rato, así que. Adelante, no sé que te detiene.
¿O temes que vuelva a engancharme a tus caderas? A propósito, ¿te gusto?"
Sin dudas había vuelto a la jodida normalidad el mequetrefe...
"Mejor sigamos como estábamos, tú por una vez flojito y cooperando."
"¿Me quieres 'flojito y cooperando' mujer? Eso se puede arreglar."
No me gustaba su sonrisa ladeada con esa actitud y tono de voz lascivos, genial, y yo que creía que podría tener una conversación decente con este, ¿estoy loca? Lo prefiero todo ido y extrañamente amable, aunque parezca que no sabe lo que hace, que sarcástico y degenerado.
"Ethan, volvamos a lo que nos concierne.
Ethan... ¿qué sucedió antes?"
"Parece que presenciaste uno de mis 'choques de realidad', suelen ser persistentes."
Dijo sin darle gran importancia en su tono de voz.
"¿Pero qué son tus 'choques de realidad'?
"Técnicamente eso, mi realidad choca."
"Pero eso ¿qué quiere...?"
"Basta, no es algo que quiera explicar, confórmate con saber que estoy bien y que puede volver a pasar."
"¡¿Qué?! ¿Quieres que me 'acostumbre' a eso? Ya tengo que lidiar con tu naturaleza paranormal, amargada y asocial. ¿Y también tengo que soportar que te me tires encima sin previo aviso y estar a tu disposición sólo porque tus hormonas están alocadas o yo qué sé?"
"No son 'mis hormonas' es algo mucho más complejo que honestamente no tengo ganas de explicar."
"Pues me lo debes, desde que llegue aquí no has sido capaz de explicarme nada, ¿se te ocurrió, alguna vez pensar en cómo me sentí al llegar a MI casa y encontrar un montón de ocupas en ella, que me persiguieron, aventaron por la ventana y me convirtieron en un 'cáliz'? De no ser por Rafael, no sabría ni que pasa. Todos siempre dicen que no pueden responder mis dudas, porque 'te quitarían tu obligación y derecho a explicarme todo'.
Lo cierto es que por todo lo anterior, me debes no una, sino varias explicaciones. Y las quiero ahora."
"No lo entenderías, tu mente humana es muy corta para temas tan complejos."
"Los entendería si me lo dijeras. Quiero entender, así no pueda comprenderlo o hacer algo, quiero entenderte. Además tú no sabes lo que puedo hacer o pensar. No quiero que me subestimes. Estoy obligada a esta vida contigo, quiero al menos saber a que atenerme mental y físicamente."
"¿Sabes? Me tienen sin cuidado tus sentimientos. Sólo quería hablar contigo sobre las reacciones de Iván y decirte que te mantengas alejada de él, no pensaba discutir mi vida privada contigo porque no lo mereces, te arriesgas a lo inútil con él, ¿que no sabes que es inestable? Mi pellejo esta en riesgo cada que estás con él."
"¿Tú pellejo? No sé de que hablas, no sé que se supone que soy siquiera, ni en que me ayuda, que me diferencia de mi vida anterior, en resumen NADA. Ethan no sé NADA y tú no te dignas a explicármelo. Estoy harta, iré con Iván quizás él si pueda explicármelo y mejor que tú."
"Entiéndelo, si Iván se descontrola, se le pasa la mano y mueres, me arrastrarías contigo."
"Vaya, algo es algo. ¿Así que si muero, mueres? Mmmh, interesante. Me gustaría probar a ver si es verdad."
"No te atrevas, ¿que no entiendes? ¡Si mueres, yo también muero!"
"Me tiene 'sin cuidado' tú vida. Ahora si me disculpas, voy a buscar a Iván.
Hasta nunca, Ethan."
Y con esto salí dignamente de su habitación y cerré la puerta de un portazo para enfatizar mi punto.
Me tome unos segundos para tranquilizarme, por mi fallida oportunidad de aclarar mis dudas. Esta vez quería pedirle a Raphael, Aaron o a Vladimir de ser posible que me respondieran a lo que Ethan no quiere hacerse responsable de decir.
En ese momento escuché el sonido característico de unos pasos y un bastón. Me giré y nuestro aristócrata me miró con aire sereno, me sostuvo la mirada a la distancia y se acerco.
"Buenas noches señorita."
"Buenas noches." Le respondí a su saludo algo desganada.
"No es de mi incumbencia cuando hay riña con él, pero le ruego me de unos minutos de su tiempo."
"Claro."
Suspire hondo, quizás habíamos gritado muy fuerte y eso molestó a Vladimir.
"Él no es tan terrible como parece, aunque no lo crea él aún sufre mucho."
"Me cuesta creerlo, cada vez que creo que se va a abrir, se cierra y vuelve a ser el mismo insensible de siempre. No ha querido explicarme las cosas." Dije, tenía esperanzas de que él me explicara lo que Ethan se negaba a decir.
"¿Qué cosas?"
"En resumen. Nada. No sé mucho de mi condición como cáliz, no entiendo por qué reaccionó como lo hizo hace un rato, no ha sido capaz de si quiera informarme el por qué morirá si yo muero, no entiendo nada."
"¿Es que no le ha explicado nada desde su llegada a la mansión?"
Pregunto alzando su imponente voz, claramente molesto. Me encogí de hombros.
"Veo. Eso es inaceptable de parte de Ethan. Señorita, quizás en este momento se sienta abrumada y no le pido que sea ahora, pero a penas se sienta mejor, ruego vaya a donde Ethan y haga sus preguntas, y adviértale que si no accede a responder, se las vera conmigo."
Escuché un ruido sordo que provenía del cuarto de Ethan, mire a Vladimir quién ladeo una sonrisa de satisfacción y me miro con unos ojos de 'saber que había hecho'. Lo miré agradecida, lo había hecho a propósito para que Ethan escuchara y no pudiera negarse después.
"Gracias, Vladimir. Eso haré."
Con un gesto, Vladimir siguió su camino. Le escuche bajar las escaleras, seguro hacía la biblioteca. Decidí ir a mi habitación y recostarme, estaba exhausta mentalmente.
——
Desperté más relajada y con la mente serena. Habían pasado sólo 3 horas desde el incidente con Ethan, aún tenía mucho tiempo antes del alba.
Decidí ir a buscar compañía, subí las escaleras hasta el ático en busca de Iván, pero al tocar no recibí respuesta, no estaba en su habitación tampoco, que extraño. Normalmente estaba en ella escuchando música y siempre me recibía.
Baje la escalera y busque en los salones, pero ni rastro de él. Fui a la biblioteca, quizás Vladimir aún estuviera ahí o Rafael, y podrían decirme dónde estaba Iván o ver si podía hacerles compañía un rato.
Llegue y sólo me encontré con Rafael, el cuál estaba acomodando unos libros en su lugar, el hombre sería ciego, pero aún me sorprendía lo hábil que era y lo bueno que era para 'ver' sin hacerlo realmente.
"Buenas noches, señorita. Pareces mucho más relajada que hace un rato. ¿Te importaría si te pregunto del tema?"
Sonreí para mis adentros, Rafael era un hombre tan atento y agradable, justo me gustaría un consejo antes de encarar a Ethan otra vez, y ellos dos parecían congeniar bastante bien.
"Hola, Rafael. Ya sabes lo que paso hace un rato con Ethan."
"Sí, al parecer has sido testigo de uno de sus shocks, son algo que él no siempre puede evitar, revive momentos de su pasado, un pasado terrible y angustioso."
"¿Pero por qué le pasa eso? ¿Qué le pasó para que sea así?"
"Me temo que no soy la persona indicada para responder, es algo muy difícil para Ethan y sólo le corresponde a él contar su historia si así lo desea."
"Sabía que me dirías algo así."
"Lo siento, me gustaría poder aclarar tus dudas. Quizás no puedo meterme en contar algo que no es mío, pero puedo aconsejarte como amigo."
"¿Podrías?"
"Y lo haré."
Me respondió con una enorme sonrisa, feliz de poder ayudarme con algo.
"Ethan es un chico complicado, le cuesta confiar en los demás debido a su pasado.
Vladimir me dijo lo que paso hace un rato, ahora que Ethan sabe que no tiene salida, hablará, pero lo va a hacer por obligación. Intenta que al menos se sienta en confianza, no lo presiones, te recomiendo que dejes que el hable sólo sin forzarlo con una pregunta en específico, hay temas que él encuentra más difíciles de explicar si le preguntas directamente. Pero si él los saca a la luz, y lo hará, con el tiempo. Se sentirá mucho más cómodo al hablar y puede que responda hasta más cosas que lo que tienes pensado preguntar.
"Es un consejo excelente, no conozco muy bien a Ethan, pero creo que puedo entenderlo un poco mejor gracias a ti, Rafael."
"El placer es mío, me alegra poderte ayudar por fin en algo. "
"Creo que ya es tiempo de hablar con él, por cierto Rafael, ¿de casualidad sabes dónde puede estar Iván?"
"La verdad es que no lo escuchó desde que me desperté, ¿no esta dormido en su cuarto?"
"Fui a ver antes de venir, pero no estaba."
"Quizás salió con Aaron, él tampoco esta."
Rafael respondió, pero pude notar en su rostro que algo le incomodaba. Pero no sabría decir que. Bueno lo intenté, igual estoy decidida a ir a ver a Ethan, antes de que amanezca."
"Muchas gracias otra vez por tus consejos y compañía Rafael."
"Cuando quieras."
Ambos nos dedicamos una sonrisa y salí de la biblioteca, él no podía ver mis sonrisas, pero podía de alguna manera saber que estaba feliz.
Volví a subir la escalera y para mi sorpresa, Ethan estaba sentado frente a mi cuarto con la mirada perdida y sus piernas desparramadas por el pasillo.
Me escuchó venir y me miró, parecía decidido. No supe que decir.
"Ethan."
Atiné a decir.
"Tenemos que hablar."
Espeto por segunda vez en el día, pero se miraba algo intranquilo aunque serio y sin sarcasmos.
"¿Quieres pasar? Sería más cómodo dentro."
Él se levanto de un salto.
"Será mejor en mi habitación."
Yo asentí. Claro, él quería sentirse en sus dominios y con el control que quizás no tenía hablándolo en su cuarto, por lo que no prostesté, me pareció lógico, igual iba a buscarlo a su cuarto. Asentí mirándolo a los ojos azules y él me guió hasta su cuarto.
Entramos en su cuarto y me hizo un ademán de sentarme en su cama, él estaba de pie, cerca de la puerta. Me pareció que era con la intención de salir rápido si la conversación se volvía incomoda para él, gracias a Rafa ahora podía verlo, realmente era un tema difícil para él, y analizando la conversación anterior, no entiendo ¿cómo no lo noté? Es tan obvio.
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——¿A-acaso?
...¿Estoy muerto...?—
—¿Es algo de esto realidad?
¿O no lo es?...—
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No dije nada, quería ganarme su confianza como me había recomendado Rafael, pero no sabía cómo empezar, ¿qué tal que formulaba la pregunta equivocada? Quería salir huyendo pero ya era algo tarde para eso.
"Eres mi cáliz..."
Dijo de pronto.
"Eres mi cáliz porque no encontramos otra forma de salvarte. ¿Captas por qué te quería salvar Vladi?
"...Lo siento, no."
"Me lleva."
Dijo entre dientes.
"Hace unos años paso algo similar pero con el rubio retrasado. Aaron lo encontró y trajo aquí, pero él era un habitante del pueblo cercano a diferencia de nosotros, tuvimos que hipnotizar a muchos policías tras eso, hasta que a los humanos se les olvidó el incidente o algo así."
"¿Quieres decirme, que si hubiera muerto ustedes hubieran tenido problemas con los que sabían que vendría y jamás volvieron a saber de mi? Suena lógico."
"Vaya, no eres tan bruta cómo pensé."
Su comentario no me dio ninguna gracia, no dije nada, pero mi mirada debió ser suficiente para darle a entender que se calmara. El cabrón, simplemente continuó como si nada.
"El cáliz es como una especie de 'presa' única para nuestra especie, técnicamente ahora eres mi marca personal de A+, al tener parte de mi sangre te vuelves no sólo mi comida favorita, si no también la única que puede darme de beber, al menos en teoría, ya que ninguna otra sangre va a satisfacerme por completo. La palabra 'cáliz' hace referencia a eso, una copa de vino, como el hidromiel para los dioses nórdicos, inagotable. Hasta un idiota podría deducirlo sólo del nombre.
Eso ya lo sabía, que soy su despensa personal con patas. Tenía ganas de gritarle que soy una persona y no su objeto, pero aunque a su modo, estaba diciéndome por fin algo.
"Además al ser parte de mi sangre, es de la mejor calidad como podrás notar. Hay una buena razón por la que eres atractiva para los demás vampiros y eso se debe a mi sangre, en general no podemos beber nuestra propia coagulada sangre, pero combinada con la humana, crea sangre de la mejor calidad. Su sabor y aroma son el paraíso de los demás chupasangre, altamente regeneradora y llena de vida, sin ser tóxica para nosotros.
"¿Y por qué sería un problema si otro, ugh ser de la noche bebé mi sangre." No quería decir 'vampiro' hasta la fecha me sonaba ridículo.
"Porque es una falta de respeto, es como si nos mordieran directamente. Una parte de mi fuerza vital, vive en ti, por eso eres más rápida, fuerte y ágil, y si te muerde otro, no creo que pueda parar, además es como si succionarán mi vida de ti."
"¿Por eso morirás si yo muero?
"El enlace de cáliz es complejo, normalmente se hace con personas con quienes ya tienes un lazo especial, pero en nuestro caso fue algo que decidiste, y no podía negarme aunque quisiera. Y no tienes una remota idea de cuanto deseaba que te dejaran morir."
"¿Por qué, cuál es tu problema; qué tienes contra mí?"
"A diferencia de los demás he visto el desmadre del cáliz con mis propios ojos y no quería aguarme la fiesta que es mi vida sin bailar."
"Los dos estamos igual. No creí que tuviéramos algo en común."
"Vamos a tener en común más que la casa y cuartos gemelos."
"¿Qué quieres decir?"
"Un mal día te darás cuenta que muchos de tus pensamientos ya no te pertenecen, ni tus sentimientos siquiera, a veces ni tus recuerdos."
"¿Tan fuerte es el enlace de cáliz?"
"¿Por qué crees que estaba tan en contra? Esto es mejor hacerlo con alguien en quien confías, pero a mi me obligaron tanto como a ti. Ahora eres también la guardiana de mi secreto, si mueres, yo muero. ¡Apesta! Tener que pasar mi vida vigilándote, no es la forma en que quería pasar la eternidad."
"¿Y... no hay alguna forma de revertirlo?"
"Es peor esa forma."
Con eso encendió mi curiosidad, pero apago mis esperanzas, ¿ahora no había forma de desvincularme de este tipo? Quería respuestas, pero temía lo que podía escuchar o lo que él podría dejar de decirme si lo forzaba.
"Yo... no quiero tampoco esta vida, se que no has querido y sé que los demás lo hicieron por protegerse, pero nadie pregunto mi opinión, tenía la esperanza de que pudieras deshacer el enlace. Me han quitado todo, mi casa, mi libertad de decisión y hasta mi identidad. ¡No es justo, Ethan es injusto!"
"Sí quieres usar a alguien de verdugo para sentirte mejor como mártir, ve con Vlad, es culpa de él, jódelo a él."
"Pero Vladimir lo hizo por el bien de ustedes y el de él, sería muy arriesgado que lo sacaran de aquí con su extraña alergia a la luna, pareciera que no lo has visto."
"Claro que lo he visto, llevo años aquí. Pero con eso también he visto su poder hipnótico y con él o hasta con él de Iván si lo desarrollara, habría bastado para alejar a los curiosos e indeseables investigadores."
"¿Entonces por qué lo hizo?"
"¡No lo putas sé! No sé que carajo le pico en ese momento para tomar tan radical decisión, ahora no es que él no sea radical, pero era solucionable lo que sea que pudiera venir con tu muerte, era solucionable."
"Sí, ya sé que para ti una vida humana no es valiosa."
"A propósito de eso, me enteré que eres la dueña de la mansión, pues lamento decirte que aún así era solucionable si morías."
"Eres un total deshumanizado, Ethan."
"¡No lo soy! No salvaría sus inútiles traseros cada que se lastiman si me faltara empatía, ¡lamento decirte que eso tiene que ver con mi formación como médico!"
"¿Médico?"
Ethan palideció al decir algo que al parecer no quería. Pensé que sus poderes curativos venían de su condición como vampiro, que los había adquirido por una mala decisión del destino o algo así, y sus conocimientos médicos eran su egocéntrico ser, que extrañamente gusta de leer, parece ser pensante y gusta de aprender novedades, pero ¿un médico? Ahora entendía muchas cosas... Y a la vez me venían más incógnitas, entre ellas ¿sus ganas de ayudar eran por su naturaleza de haber estudiado para salvar vidas, o por pura obligación como lo fue salvarme?
"Ethan..."
"Se acabo."
"¡N-no, Ethan! ¡Espera!"
No hay forma de que lo deje ir así como así. ¡Aún tengo muchas dudas!
Él salió de su habitación y yo fui tras él, bajo las escaleras de dos saltos y yo escuché mis presurosos pasos por ellas, aunque me llevaba una enorme ventaja al salir por la puerta de la cocina, no tarde en darle alcance, me interné en el bosque para seguir la persecución, extrañamente no me sentí falta de aliento o algún dolor característico del cansancio, nada. Estaba a unos metros de distancia de mi, pero podía verlo perfectamente nítido entre la oscuridad y la maleza, lo vi trepar entre árboles con una agilidad que me recordaba a la de un gato, pero yo no me rendiría así de fácil, pensé en recordarle lo que dijo Vladimir sobre esta conversación, pero sentía que podía apañármelas sola, usaría eso como último recurso en caso de no poder alcanzarle y hacerle entrar en razón.
"¡Ethan! Por favor, seamos los adultos que somos, deja de comportarte como un niño y baja."
Un olor extraño me lleno las fosas nasales, no pude decir que era en un principio aunque se me hacía enormemente familiar. Al ver que el me miraba desde la copa de un árbol, a unos tres árboles de distancia de mi, decidí quedarme observándolo. Justo recordé que Rafael me recomendó no forzarlo y sin querer he estado haciendo lo contrario. Los vampiros tenían un buen oído, sabía que me oiría perfectamente desde donde estaba, quizás si le daba suficiente espacio, no escaparía y al menos me escucharía y tendría una oportunidad de convencerlo.
"Ethan."
Dije con voz fuerte, pero serena. Él me miró desde el árbol. Perfecto, me escuchaba y parecía tener su atención.
"Ethan, sólo quiero entenderte. Al igual que tú no pediste tener un cáliz, yo no quería ser uno. Creo que ambos estamos de acuerdo en eso ¿no?"
"Eso ya lo dijiste."
Grito.
"Lo sé, pero justo por eso quiero entenderte, al menos para no causarte más problemas de los que seguro ya te causo."
Haber si era cierto que era empático, traté de usar su culpa a mi favor, de verme más comprensiva de verdad, siempre había querido llevármela tranquilo con él y muy en el fondo si empezaba a querer entenderlo.
"¡Ja! Si de verdad no quisieras causarme problemas no me hubieras correteado hasta aquí. Hazme un favor, da media vuelta y desaparece, ¡así tendré un problema menos!"
Uyy este hombre es tan complicado.
"Vamos Ethan, no puedes ser tan poco hombre como para no poder enfrentar a una simple chica humana."
Hizo una cara, que supe había dado en su ego. Lo siento Rafael, me cansé de ser comprensiva.
"Bien. Si así quieres jugar, jugaré."
Su rostro se descompuso de ira, sus facciones perfectas se deformaron, torciéndose en una mueca horrenda. Me miró cuál felino apunto de saltar sobre su presa, una mirada llena de ira y sadismo me fue dirigida, pero justo cuando iba a saltar, un enorme y brillante relámpago azul cruzo el cielo nocturno de lado a lado. Vi como este se reflejo en el azul de sus ojos, y su mirada cambió al igual que su expresión torcida.
Una lluvia fuerte y voluminosa comenzó a caer sobre nosotros, así que eso es lo que percibí con mi olfato, el olor de la lluvia... miré a Ethan quién ahora miraba a sus manos con una expresión de pánico, en sus ojos azules parecía desaparecer la pupila.
Oh no, ha vuelto a suceder.
Ya entiendo.
¡Las tormentas eléctricas lo detonan!
————————————
——¿A-acaso?
...¿Estoy muerto...?—
Sangre.
—Sangre... ¿E-es mía...?
———————————————
Escuché un horrendo alarido que parecía de dolor, al volver la mirada hacía Ethan observe como se miraba las manos, el agua de la lluvia resbalaba por ellas, de pronto note como parecía entrar en pánico.
"¡Sangre! Tengo sangre en las manos, rayos, ¡no se quita!"
Lo observé con curiosidad, ¿sangre?
"¡Ethan!"
Lo llame en vano, él estaba frotándose las manos desesperadamente contra su ropa intentando quitar la 'sangre'.
"¡Ethan, basta! Baja de ahí y te ayudaré. Lo prometo Ethan, haré lo posible por ayudarte."
Ethan me miro, otra vez esa mirada perdida. Parecía desconcertado.
"¿Elsa?"
Llamó mirándome y extendió su brazo como queriéndome alcanzar, pero en ese momento otro trueno rugió ensordecedor, y atravesó el cielo justo detrás de él. Ethan pareció desbalancearse, y al estar en la orilla se precipitó. No lo dudé, acorté la distancia que nos separaba y logré atraparlo antes de que golpeara el suelo. Ambos caímos, él sobre mi. Por un momento me paso el 'que tonta, es un vampiro. Eso no iba a lastimarlo ni de broma'. Pero al mirarlo de nuevo, él tenía sus ojos cerrados y parecía respirar apaciblemente, estaba inconsciente, deduje.
Me levanté y traté de llevarlo a cuestas, para volver a la mansión, necesitaba una larga ducha. Me sentí rolar mis ojos al observar mi ropa llena de lodo.
Me sentía fracasada, al final no había conseguido que me dijera más, encima lo había salvado de una caída de la que no iba a morir y ni yo sé porqué lo hice, y ahora lo cargaba de vuelta, él inconsciente, y yo con mi ropa mugrosa y mojada, ¡fabuloso!
Cuando la mansión estuvo a la vista, la lluvia había dejado de arreciar.
Paz al fin, pensé.
"¿Oye?"
Su voz me desbalanceo y casi logra que cayéramos los dos.
"Vaya, el bello durmiente despertó al fin. Lástima que ya casi lleguemos, pero ahora puedes caminar el resto con tus piernas que para eso sirven."
Comenté sarcástica.
"Ha vuelto a pasar..."
"Sí, no me digas. Pero supongo que no me contarás nada igual."
Lo deje caer sin miramientos y seguí mi camino, me sentía asquerosa, pero extrañamente no estaba cansada o con los músculos entumidos de haberlo cargado, di unos pasos, pero no escuché los suyos tras de mí. Viré curiosa y él se encontraba sentado donde lo tiré, parecía estar pensando.
"Mira, lo siento. No quise tirarte así, pero ahora no estoy para tus represalias si es lo que estas pensando, estoy cansada de tratar de entenderte, si no te molesta quisiera darme un baño y cambiarme. A ti no te va a dar una pulmonía nivel dios, pero a mi puede que sí."
"Entiendo, pero esta vez no estaba pensando eso."
"¿Qué?"
Me quede en mi sitio realmente confundida, ¿de verdad no lo hacía, entonces qu...-?
"Aún queda algo de tiempo antes del amanecer, ve a cambiarte y toma un baño, cuando termines te espero en mi cuarto."
Con esto se levanto me dedico una mirada al pasar a mi lado que no supe descifrar, pero parecía comunicar algo, y desapareció en la entrada.
Yo me quede en mi sitio como tonta, no esperaba para nada lo que dijo. ¿Será que por fin entiende y me explicará? Cuando recuperé el movimiento me apresuré en bañarme y cambiarme, en pocos minutos estuve lista. Y una vez frente a su cuarto me golpeó una duda. ¿No se refería a 'eso' cuándo me dijo 'te espero en mi cuarto' verdad?
Tendré que averiguarlo.
———
Sentí el agua caliente en mi cuerpo helado, sólo necesité unos minutos para estar reluciente como el mármol recién pulido otra vez. Pero esos minutos me dieron tiempo de sopesar, iba a explicarle las cosas a ella, ya lo había decidido. Antes de perder la cordura realmente me llego el saber que quería comprenderme, sentí su sinceridad por medio del vínculo, y extrañamente es la primera vez que lo sentí y por eso no hice caso, pero al ver que cargo conmigo aunque no tenía porque mientras estaba inconsciente en mis delirios, me hace tener algo de esperanzas en ella. Además, aunque me choque admitirlo, esto posiblemente se repita y hay muchas probabilidades de que sea cerca de ella otra vez. Tendré que decirle para que al menos lidie con eso, ¿no?
Tras unos minutos ella apareció, se veía algo nerviosa. Bien, empiezo yo.
"Tengo problemas, con ciertos recuerdos de mi pasado."
Solté de jalón, ella hizo un sonido de sorpresa, seguro no se lo esperaba para nada, pues más vale que se acostumbre, así de espontáneo soy.
"Yo ya enterré mi pasado a diferencia de Iván, pero no puedo enterrar mis recuerdos de las horribles y traumáticas experiencias que viví aunque quiero."
Ella parecía muda, así que continué.
"Hay cosas de mi pasado que no imaginas, y son lo que lo detona. Pero algo me dice que puedo confiarte esto. Y esto es, por así decirlo una 'enfermedad mental' pero entenderás que aunque tengo conocimientos sobre el tema, no puedo curármela solo, y salir a terapias no es la opción."
Ella asintió.
"Lo detonan las tormentas eléctricas."
Por fin respondió y me sorprendió. ¿Lo dedujo tan rápido? Ni Vladimir sabe qué lo detona, por eso puedo mentirle...
"Lo sé, porque hace rato también había una."
"Siento decirte que cada que haya una, esto tiene altas probabilidades de repetirse. Y conforme pase el tiempo, el vínculo que compartimos crecerá conforme nuestra confianza mutua, posiblemente sea frente a ti, y varias veces."
"¿Y cómo puedo ayudarte cuando eso pase?"
"¿Cómo?"
"Sí, si vuelve a pasar ¿hay alguna forma de pararlo?"
"No estoy seguro, el que solía lidiar con esto era Beliath, pero no quería seguir molestándolo y le dije que ya estaba bien. Sólo tenía que encerrarme y no salir cuando amenazara llover. A decir verdad, ya tenía un rato sin pasarme y eso ayudó. Aunque tengo una teoría para evitarlo."
"... ¿hay forma de evitarlo?"
"Tendrías que conseguir que no ponga atención a la tormenta."
"¿Cómo?"
"El sexo es buen desestrés."
"¡Ethan! Estoy con alguien más."
Y eso no me hace ninguna gracia...
"Tú me preguntaste."
Le guiñe un ojo y pude notar la sangre acumularse en sus mejillas, lo cual además de hacerme ver que satisfactoriamente la avergoncé, también me hizo recordar que hacía días que no me alimentaba.
Sentí la garganta arder y la boca seca.
————
—¿Qué soy? ¿A-acaso estoy...?-
-No, Ethan.-
———————
Su mirada azul, cambió a una escarlata. Tenía sed, sed de mi sangre.
Recordé que tenía días sin ir a buscarme para 'alimentarlo'.
Me acerque a él, y descubriendo mi cuello, me senté a su lado; él se acercó, me tomó de las caderas, y me sentó en su regazo. Acción con la cuál sentí mis mejillas arder. ¡Nunca lo había hecho! Y sin miramientos, enterró sus afilados colmillos en mi cuello descubierto.
Debo admitir que me aterraba y a la vez llenaba de curiosidad el cambio tan drástico de sus ojos de azul a rojo. ¿Tanta hambre tenía para el cambio? ¿Era algo normal? Pero las preguntas se vieron interrumpidas por las sensaciones.
Era la primera vez que su mordida no me causaba mareos o incomodidad y dolor, me sentí mucho más tranquila, escuchaba como sorbía, alimentándose de mi líquido vital. Mire de reojo hacia abajo y entre sus cabellos cenizos note sus largas y tupidas pestañas negras cubriendo sus ojos, que al estar cerrados le hacían ver sereno, parecía disfrutar el sabor de mi sangre, me recordaba a un niño pequeño cuando esta feliz comiendo algo que le gusta. Abrace su nuca y acaricié sus cabellos inconscientemente y me acomodé mejor sobre su regazo, él volteo a mirarme, tenia un rastro de mi sangre en sus labios el cual retiré con mi dedo y sin pensar mucho lo lleve a mis labios, él me miró, sus ojos grandes por la sorpresa habían vuelto a la normalidad y reflejaban la luna que languidecía a través del gran ventanal. Acaricié su rostro y él me observó con curiosidad, deposité un ligero beso en una de sus mejillas y sentí su cuerpo estremecerse de sorpresa bajo el mío.
"Gracias por confiar en mí, Ethan."
Noté algo que cambió en su mirar en ese momento, no sé decir que fue, pero estaba segura que una de sus explicaciones anteriores se hacía realidad. El vínculo se había fortalecido al empezar a confiar mutuamente.
——————————————————
En este mundo no existen las coincidencias, Ethan.
Sólo puede haber lo inevitable.—
—————————————————————
Escuche el latir de mi corazón, estaba tranquila pero se escuchaba como si dos corazones latieran dentro de él, ahora lo sabía estaba sincronizada con los latidos de su corazón, como si los dos corazones se hubieran convertido en uno sólo en ese momento. Mire a Ethan quién al parecer llevaba rato observandome, él tomó un mechón rebelde de mi cabello y lo acomodó detrás de mi oreja, me quedé mirándolo y sentí mi corazón, no, nuestros corazones desbocados, ¿qué pasaba? Él cerró los ojos y por inercia también lo hice yo, sentía un deseo desenfrenado que no entendía. ¿Qué pasaría con Iván? Sentí su aliento a menta en mi rostro, y aunque no sabía si lo quería, supe que pasaría...
Pero entonces escuché como giraban el pomo de la puerta, y una sombra rojiza entró a la habitación ágilmente.
Parte 1: Deseo
Corazón Gélido
Prefacio:
Mi vida como humana normal había llegado a su fin, ahora debía acostumbrarme a ser "la reserva sanguínea" de Etha
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La tormenta eléctrica sólo puede anunciar una cosa...
Lo inevitable.—
"Llueve... como aquella vez..." Un trueno paso frente a la ventana, haciendo refulgir mis ojos.
"Elsa... Como el día que te perdí."
TRÄUMEND.
Amaneció, la luz me lastimaba los ojos los cuales estaban hinchados y rojos por no dormir.
Había pasado casi toda la noche pensando en lo que Ethan había dicho, había muchas cosas del vínculo del cáliz que él no me estaba diciendo y ahora estaba segura él sabía a la perfección.
Pero Ethan no había sido un buen vampiro, uno que me diera la bienvenida y explicara las cosas, sólo era un amargado que se quejaba de todo, sólo los demás chicos habían sido capaces de mostrarme algo de gentileza y darme una idea de que pasaba, pero siempre mencionaban que era 'trabajo de Ethan' explicarme varias cosas y que ellos no podían robarle ese derecho sobre mi al explicarlo.
¿Pero qué se creían que era? Yo soy un ser individual y no nací pegada a Ethan, eso pensaba en aquellos días, pero después de ayer, me he replanteando totalmente esto, ¿qué era ser un cáliz? ¿Cuáles eran las reglas, si es que había? Y sobretodo, ¿qué era el vínculo, cómo funcionaba, siempre era así?
Tenía muchas preguntas y sólo él podía responderlas, puesto que el único dispuesto a ignorar la regla de que sólo Ethan me explicara, era Iván y él estaba tan en blanco como yo sobre el tema.
No sabía nada de Ethan, decidí ir a preguntarle apenas oscureciera.
————————————————
"Vamos Ethan, ¡alcánzame!" Decía mientras su largo cabello ondeaba con el viento y su risa retumbaba ligera por todo el claro.
"¡Espérenme chicos, no vayan tan rápido! Uff me cuesta alcanzarlos."
"¡Apresúrate Gudrun! Sheesh, de verdad chicos, si seguimos así ¡vamos a llegar mañana!"
"Pero él no esta tan acostumbrado a la altura, deberíamos ser pacientes y esperarlo o ir más lento."
"¡Me van a causar una úlcera! Si quiere ser parte de los heroes que salvan al mundo algún día, tiene que ser fuerte y veloz así tenga un yunque atado al cinto."
"Pero Els, la guerra ya terminó, hace mucho... Mejor seguir por la paz."
"Ethan, ellos no parecen estar descansando, en algún momento estoy segura, habrá guerra de nuevo, y sólo quiero que estén preparados, me niego a perderlos son... mi única familia..."
"Siempre vamos a estar juntos Els. Gudrun tú y yo. Y nosotros... No, yo te protegeré. Estoy contigo, todo el camino."
"Ethan... ¿Lo dices en serio?"
Tome sus manos entre las mías y la miré intensamente, quería transmitirle seguridad en mi respuesta, sabía todo el dolor por el que había pasado tras la última guerra, así que si podía darle calma con mis palabras y calidez, quería lograrlo.
Aún no estaba listo para decirle lo que sentía, apenas me habían aceptado en la escuela de medicina y eso me había elevado la autoestima, pero ya lo había decidido, el día en que me gradué, le diré todo. Sólo teníamos 18, era lo mejor, además no volvería a verla tan seguido en un tiempo y no quería ser rechazado un día antes de entrar a la carrera o que ella se molestara por decírselo justo cuando me voy.
"Siempre estaré contigo."
"Entonces, yo también te lo prometo. Ethan... yo..."
"Aaaaaaaaaaaaaaaaaah."
—"¡Gudrun!"
Gritamos al unísono, mi mejor amigo había resbalado con una roca y rodó hasta las faldas de la pequeña colina, solté las manos de Elsa y me apresure a auxiliarlo, baje lo más rápido que pude y corrí hacía él.
"¡Gudrun! ¿estás bien?"
"Ayy Ethan, creo que no voy a servir para el trabajo de campo."
"Jeje. Mejorarás Gudy ¡lo sé!"
"Auch. ¿De verdad lo crees?"
"¡Te lo aseguró! Eres muy capaz. Aunque quieres irte más por el camino de la investigación, sé que la carrera también te hará mejorar habilidad física."
—¿Qué querría decirme Elsa? Quizás debería...
"¡Chicos! ¿Están bien? ¡Wo—aah!"
Elsa perdió un poco el equilibrio, pero alcancé a afianzarla a tiempo.
"Pff. Estuvo cerca, ¿estás bien?"
"Sí. Creo que ambos siempre necesitaremos que nos salves Ethan, eres el atlético y nada desequilibrado de nosotros tres."
"Tranquilos, siempre estaré para ustedes. Si algo va mal, pueden contar conmigo."
"No cabe duda, la medicina te va como anillo al dedo, y es que siempre ayudas a los demás sin mirar a quién."
"Ethan, eres tan humano..." Dijo Elsa con ternura.
Pero de pronto todo se puso gris, mis amigos habían desaparecido, dejando lugar a una chica castaña que se me hizo familiar, alguien con quién tenía un vínculo forzado en estos momentos, la cuál me miró y susurro.
—Eres
Tan humano
Humano...—
————————————
"Jaja... jajaja... jajajajajajajaja."
"Humano, ¡yo humano!"
"He matado, traicionado, he visto sangre y reído con la expresión de dolor de los malditos humanos. Jajajaja."
Grité y cubrí mi cara con mi mano, dejando ver mis ojos, sentía la demencia correr por mis venas, una nueva oleada llena de sarcasmo iba a salir de nuevo, cuando escuché pasos, eran ligeros y suaves.
"¿Ethan?"
Escuche su voz al otro lado de la puerta, era ella ¡ERA ELLA!
La puerta se abrió y ella se acerco a mí hasta llegar al pie de mi cama donde me encontraba sentado.
"Ethan, yo... necesito hablar contigo, hay tantas cosas que no..."
No la deje continuar, abrace su figura con fuerza, y la acerque a mí.
"¿Ethan, qué pasa? ¿Estás sediento?"
Le escuché preguntar. Entonces levante mi mirada hacía ella y mis manos ascendieron por su cintura.
"¿Ethan? Ahh—"
En unos segundos ella estaba sobre mi cama y yo sobre ella, podía ver la confusión en sus ojos pero no importaba, era mía, la haría mía.
Entonces comencé besando su cuello y mordiendo ligeramente, intentando llevarme conmigo todo su aroma y el toque de su sangre en mi lengua. Sus manos intentaron hacerme a un lado, pero logre sujetarlas y ponerlas por encima de su cabeza, ella no dejaba de mover sus caderas provocándome, entonces quise probar sus labios, pero ella logro darme un rodillazo en mi entrepierna y del dolor la solté, ella rápidamente golpeó mi rostro con todas sus fuerzas y puso distancia entre nosotros.
Mi cabeza dolía, todo se oscureció... quede solo en la oscuridad...
¿Qué, qué había pasado?
Mire al frente, mi cáliz me miraba completamente aterrada. ¿No me digas que...? Oh, no. No otra vez...
"Dime, ¿qué ha pasado?"
Ella parecía muda, sólo escuchaba sus jadeos y su mirada asustada que se posaba en mí y en la puerta de mi habitación.
Acercándome pregunte otra vez.
"Me estoy impacientando, ¿qué has visto?
"¡No te acerques! Ethan."
Me detuve en mi sitio a sólo unos pasos de ella, quien se incorporó temblando. Extendí mi mano enguantada tratando de acercarme.
"¿Qué te sucede? ¡¿Qué querías hacerme?! ¡Responde Ethan!"
¿Yo? Pero ¿qué hice?
"Yo... yo no... ¿qué fue lo que hice?"
"¡Ethan! ¿Qué está pasando aquí?"
Aaron entró de la nada, maleducado, ¿qué nunca toca? Pero tras de el venían todos.
Vladimir se abrió paso entre todos, mirando a mi cáliz y le pregunto directamente.
"¿Qué ha sucedido aquí?"
"Yo... Ethan, estaba, él estaba..."
Ella cayó de rodillas y comenzó a sollozar, yo estaba en silencio y los demás también, esperando a que ella continuara. Pero Iván salió de entre todos, acortando la distancia entre él y yo en dos zancadas. Me agarro del cuello de la camisa y zarandeo con fuerza.
"¡¿Qué le hiciste?! ¡Esta si me la pagas!"
"Paz Iván, no sabemos que ha sucedido." Dijo Rafa, sereno ante la situación.
Beliath se acerco con cautela a mi cáliz se inclinó ante ella y le acarició la cabeza cuál niña.
"Por favor, tienes que decirnos, ¿qué ha pasado?"
Ella miró a Beliath aún con lágrimas en los ojos, al parecer la mirada consternada de Beliath la había calmado un poco.
"Ethan, estaba muy extraño. Tenía la mirada completamente vacía y una expresión perdida."
Beliath abrió mucho los ojos y volteó a ver a Aaron quién asintió. Después, todos menos ella me miraron a mí, pero no se atrevieron a abrir la boca.
"Yo... es verdad que estaba algo delirante... Creo que ella acaba de presenciar 'eso' por primera vez..."
"Ethan, ¿te ha pasado otras veces en estos días, o sólo hoy?" Pregunto Vladimir.
"Ha sido sólo hoy Vladimir." Mentí enojado.
Iván que sólo estaba a unos pasos de mi me tomó de nuevo por el cuello.
"¿Qué le hiciste cabron?"
Pregunto, pero esta vez no me iba a dejar de este inútil, ladee una sonrisa y espeté.
"Lo que a ti te falta 'valor' para hacer."
Iván iba a darme un puñetazo, el cual detuve a medio camino, le sonreí mordazmente y regresé el favor, pero Iván logró esquivarlo.
"Son ustedes insufribles." Bramo Vladimir estrellando fuertemente su bastón contra el mármol. Provocando que ambos detuviéramos nuestra riña.
Nos apunto con la punta del bastón y agregó.
"Iván, él tiene que arreglar sus problemas con ella a solas, es un tema que sólo concierne a ambos, nosotros nos vamos. Pero por favor, ya no quiero más problemas de esta clase, Ethan. Si tienes que hablar para solucionarlo. Hazlo."
Dijo fríamente y dio la vuelta para retirarse, los demás lo siguieron uno a uno, excepto Ivan él cuál fue con mi cáliz.
"¿Estás bien? ¿No te lastimó?"
"No, estoy bien Iván, sólo fue la impresión."
"Ven conmigo, te prepararé un té y después podríamos charlar en mi cuarto."
"Eso sería genial, gracias Iván."
Ella le sonrió, él le ayudo a incorporarse y la protegió con su cuerpo.
"No te puedes ir, tenemos que hablar."
"Será en otra ocasión, Ethan."
"¿Qué?"
"Ya la escuchaste ruco. Ella no desea verte o hablar contigo ahora."
"Eso no es algo que ella pueda decidir."
"Claro qué sí. Pero ¿quién te crees? Soy una persona, no un objeto, y no soy tuya. Yo hago lo que me plazca y ahora no deseo estar cerca de ti, ni la distancia entre nuestros cuartos. Quiero ir con Iván, y si quiero ir con él ni tú, ni el vínculo me lo van a impedir."
Con esto ella se fue, Iván cerró la puerta tras ellos no sin antes darme una mirada la cual respondí y tomé como reto.
¿Quiere llevársela? Bien, pero dudo que a ella le plazca uno que otro secreto matutino de Iván...
A diferencia de él, mi pasado estaba más que enterrado, el problema eran los shocks que solía sufrir en noches de tormentas como esta.
Pero esta, Iván me la pagaba.
———————————
Fui con Iván, él se mostró preocupado todo el tiempo por mi, me preparo comida y un té, decidimos quedarnos en el salón en lugar de ir a su cuarto, conversamos un rato hasta que me sentí mejor, él fue atento en todo momento y escuchó lo que tenía que decir, le conté que necesitaba que Ethan me aclarara algunas cosas sobre el vínculo y mi nueva vida, él se mostró algo renuente, pero le aseguré que tenía que hacerlo.
Él apoyo a la idea al final, cuando me calme, me acompaño a mi habitación, y me dijo que lo buscara si lo necesitaba, no importaba la hora, él con gusto estaría ahí.
Le sonreí y note el rubor en sus pálidas mejillas las cuales realzaban más sus brillantes ojos naranjas que me miraban con ternura, sus labios lucían incitantes y le di un beso de agradecimiento por esa noche el cuál él respondió algo tímido.
"Buenas noches, s-si necesitas algo, ya sabes dónde encontrarme."
Y con esto se retiró corriendo a su cuarto.
De nuevo sola en mi habitación, pensé que de verdad debía hablar con Ethan, el cuál no había salido para nada y por extraño que parezca me preocupaba un poco, ya que había visto salir a Beliath y Aaron, mientras que Rafa y Vladimir nos hicieron compañía un rato con una taza de té.
Pero Ethan no había hecho ni un sonido siquiera, y tenía la necesidad de saber sobre el vínculo. Aún era temprano y faltaba mucho para que el sol saliera, me sentía algo intranquila, pero necesitaba saber.
Con esta resolución decidí ir a su habitación una vez más.
"¿Ethan, estás despierto? ¿puedo entrar?"
"Adelante." Escuche su voz varonil y suave desde adentro.
Entre y quise apreciar su cuarto, sólo había estado en el un par de veces, su cuarto era el gemelo del mío en cuanto espacio y ventanal, pero me gustaba la decoración minimalista, moderna y similar a la de Beliath pero mucho más sencilla y en matices azules, Ethan era muy limpio y súper ordenado, tenía ciertos objetos de los años 40's ¿me parece? El cuarto estaba muy iluminado aunque artificialmente, con cierto toque de oscuridad en algunas partes, que le daban misterio como su personalidad y su pasado, aunque era obvio que estaba amargado y odiaba a los humanos, lo demás sobre él era un misterio para mí, sólo sabía lo que él externamente mostraba, pero sentía curiosidad el porqué Iván y los demás me decían que no me involucrara mucho con él, aunque fuera mi vampiro, bueno con el altercado de hace un rato me daba una idea...
Él estaba sentado en su escritorio el cuál tenía bastantes y variados libros en diversos idiomas.
"Ethan. Necesitamos hablar."
Él me miró, no podía leer su mirada. Por un momento creí que se iba a enojar o a burlar como siempre hacía cuando trataba de ser seria con él, pero pareció bajar la mirada, ¿triste?
"Sí, tenemos que hablar”.
Corazón Gélido
Parte 1: Deseo
Corazón Gélido
Prefacio:
Mi vida como humana normal había llegado a su fin, ahora debía acostumbrarme a ser "la reserva sanguínea" de Etha
Estupida humana, ¿con que derecho se atrevía? Ah sí, es la auténtica dueña y señora de la mansion... pero lejos de eso, ¡es mía! Sólo para mí deleite, aún así es tan tremendamente complicada y terca que no había cedido ni una sola vez ante mí, y eso me frustraba, nadie me había rechazado así desde que era un ser de la noche... es tan... aghh difícil y eso me hacía sentir más interés, no es una presa fácil como las del Moondance y eso vuelve loco al cazador, no sé cómo lo hace pero logra enervarme cada que estoy cerca, pero no estoy enamorado, no, es sólo este estupido vínculo inútil de cáliz que me hace sentir así con ella. Admiro su carácter fuerte, eso sí. Lo demás es superficial, producto del enlace del cáliz. La que en verdad me enloquece y atrae es Leandra, la cuál no ha venido en meses por cierto.
Me dirigí al cuarto de “la Reina”, para planear esta noche y de paso sacar mi frustración con mi cáliz, él siempre me escuchaba y hasta aconsejaba como si fuera un hermano mayor, faceta no antes vista en el más que por mi.
Azote la puerta.
“¿Otra vez con problemas maritales?” Me miro acostado desde su cama y sin mucho interés volvió a su revista.
“Sí, ¿y tú como sabes?”
“Te he visto regresar con la cola entre las patas más de una vez, además que aún no se relaja tu “amigo” y es desde que ella llego.”
Tenía razón este desgraciado.
“Estupida humana...” murmure. “La odio, no soporto a los humanos, los odio a todos.”
“Dices eso, pero conozco a alguien que era mucho más humano que todos aquellos que así se llaman.”
“Te lo prohíbo Beliath.”
Le apunté con mi dedo.
“¿Cuándo vas a superarlo? ¡Tú también fuiste humano!”
“Fui, tiempo muy pasado.”
“Yo sí recuerdo bien, eras alguien mucho más humano que el mismo Iván.”
“¡¿Cómo me comparas con ese tarado y débil?! ¿Sabes que al ingenuo lo he visto sonrojado por mi cáliz? ¡Ja! pobre diablo, como si tuviera una oportunidad.”
“Tú tal vez no, o lo puedes negar todo lo que quieras pero yo si recuerdo Ethan, y muy bien. No puedes seguir negándolo.”
“Pff. Te veo en un rato Beliath, y no quiero hablar más del tema.” Cerré los ojos y me di vuelta para agarrar el pomo de la puerta e irme a mi habitación.
“Bien, ah por cierto, Leandra va a venir, me acaba de avisar.”
Entreabrí los ojos. “Nos vemos después.”
Salí de su cuarto y me quede plantado en el pasillo. Nada, como lo sospeché.
Su nombre... ya no me provocaba esa especie de frenesí, ja que va, casi ni me acordaba que existía hasta hace un rato, por culpa de ella. Mire desde el cuarto de Beliath hacía el de ella, seguro seguía abajo, podría ir a molestarla otra vez, pero no me daba mucho la gana, además escucho los pasos nerviosos de Iván, debe estar con ella, así que me metí a mi cuarto y sin querer flashbacks de mi pasado vinieron a mi mente.
Esos días en los que ser humano era bueno, no sabía que existían otros seres mejores, quería seguir mi vida, crecer profesionalmente y como persona, ayudar a los demás, y un día encontrar una bella mujer con la cual casarme, tener hijos, a su lado, encanecido y feliz, era un tonto ingenuo que aún tenía fe en la humanidad, quería sentir que yo sólo podía poner mi granito de arena para cambiar este mundo de porquería, quería creer que si quiera era posible... Iván, quizás no lo odio a él, sólo detesto que me recuerda a mis primeros años como neófito, cuándo aún brillaba la chispa de la esperanza, me recuerda al débil yo, al inmaduro, ingenuo descontrolado y estupido yo, que terminó así por pensar que vivía en un mundo de ensueño. Cuando lo miro, me recuerda esa estupida fantasía que tenía de querer creer en el amor, y ser correspondido. Y ella... me recuerda al yo que quería ser de ayuda para los demás, al médico militar recién graduado y listo para comerse el mundo, que inocentemente empezó con ilusión para acabar descubriendo lo podrida que esta la humanidad... que amargo trago me llevé...
No estoy enamorado... pero se siente similar al amor... y sólo he sentido el verdadero pinchazo del amor por una sola persona.
Fue hacia 1943, me habían enlistado automáticamente para la guerra, y yo quería ayudar, estaba emocionado, prestaría mi fuerza física y conocimientos a mi natal Polonia, y lo mejor, iría con ellos dos, mis mejores amigos, una chica y un chico, todos amigos desde nuestra tierna infancia.
Pero... las cosas eran muy lejanas a ser el mundo de fantasía que pensaba... fuimos enemigos de los regímenes fascistas en la peor época para serlo...
A él, lo mataron a sangre fría esos malditos humanos, él sólo quería ayudarlos...
A ella, su destino fue mucho peor, y la amaba, con mi vida, la amaba... y no pude hacer nada...
Tras la muerte de nuestro amigo, ambos estábamos tristes, y con la moral baja, yo me hubiera quebrado desde entonces de no ser por ella. Pero gracias a ella no lo hice...
Hasta que, un día, un mal día, ellos nos secuestraron, me golpearon y torturaron por meses hasta casi dejarme inconsciente y un asqueroso soldado, hizo lo impensable ante mis ojos con ella... la golpeo brutalmente, se ensaño con ella, mancillo el honor de mi amada ante mis ojos... ¡y no pude hacer nada! Sólo gritar al tiempo que los demás gritaban que era su turno, pero me quebraban los huesos uno a uno para entretenerse hasta que siguiera su turno.
Odio las injusticias...
Nos dejaron en un lugar desierto a nuestra suerte, ella estaba semi muerta y yo a penas me podía mover... y entonces, él apareció. Le rogué que la salvara, pero hizo algo mucho peor, al menos para mi, él era un vampiro, y la transformo en su cáliz, ella estaba muy débil para soportar la transformación en vampiro y fui testigo dolorosamente de cómo se comporta el vínculo, ella y él, juntos, y yo veía todo desde las sombras, amargándome con cada caricia, beso y amor que se profesaban. Pero me quedaba con la esperanza de que el me transformara un día y al ser como él, podría eliminarlo y así quedarme con ella, mis estupidos deseos humanos la asesinaron... ella seguía siendo mi amiga, estuvo ahí cuando el estrés de la tortura tornó mis cabellos castaños blancos. Pero el vínculo se la llevo junto con su vampiro, después conocí a Bel y todo cambio para mí.
Ellas se parecen mucho, tanto físicamente como en personalidad... bien formadas, voluptuosas y con sus curvas en los lugares correctos, esos cabellos castaños ondulados, dulces ojos que miran a través de mi alma, labios llenos que invitan a probarlos, personalidad ruda, aunque el físico diga lo contrario, fuertes...
Bien, iré a joder a alguien.
Salí de mi habitación y bajé silenciosamente las escaleras, pero a lo lejos vi a Iván con ella, estaban muy cerca, si hubiera tenido corazón, creo que se hubiera detenido. Iba a acercarme pero algo me hizo no hacerlo, así que fui a la biblioteca, quería entretenerme con algo y desviar mi mente de ese par.
No saldré esta noche, no sé, ya se me quitaron las ganas.
————
Ethan's POV
Casualmente sólo nos quedamos Vlad, el retrasado, ella y yo en la mansión, "La reina" se fue de loca y "el caballero blanco" decidió acompañar a Aaron de cacería, me invitaron por mis habilidades, pero me negué, por alguna razón, no estoy de humor.
Vlad estaba en su cuarto, y sin los demás esto pintaba súper aburrido, igual no es que el aristócrata fuera una gran compañía, podría haber ido con ella, pero ella ya se entretenía con Iván. Rayos, hubiera salido... y aún podría, no necesito a "La reina" para ir y entrar a dónde quiera en la ciudad.
Pero desde que la tengo de cáliz las cosas han cambiado para mí, drásticamente. Ya no siento divertirme como antes lo hacía, ya no me llenan las fiestas, las mujeres, o la vida nocturna en general, vuelvo a sentirme tan vacío otra vez... y no quiero, me rehuso a volverme a sentir mal.
Decidí ir a "morir" un rato, a fin ella estaba ocupada, y a los otros les valía, ni se imaginaban que estaba aquí. Tal vez cuando despierte, al menos Aaron y Rafa estén de vuelta.
—
Iván me contaba entretenido de su vida como humano, como solía llevarse con sus amigos, salir de fiesta a bailar, me impresionó mucho que supiera hacerlo. Me parecía que su vida fiestera era buena, nada de excesos como las de Ethan o Bel, simplemente un chico divirtiéndose de manera sana cada que salía, me contó que sí solía tomar pero sólo por ambientarse, jamás por emborracharse, Iván era el tipo entretenido pero de "sana diversión" de estos lugares.
No pude evitar compararlo con cuando fui con Beliath a buscar al tarado de Ethan al Moondance.
Él llamaba la atención de todo el lugar mientras bailaba, de manera espectacular debo añadir, era el centro de atención. Una por una las chicas se le acercaban deseosas de bailar con el "alma de la fiesta" o quizás sacar algo más de él esa noche... él bailaba con todas y cada una, ponía su sonrisa más seductora y se acercaba a bailar con ellas de manera que si no estuviera rodeado de gente parecería un pre juego antes del sexo.
Beliath me animaba a ser yo la siguiente que se acercará, pero además de que literalmente me llevaba el demonio (Bel casualmente es un íncubo, un tipo de demonio), no sabía bailar esa clase de música, decidí mirarlo intensamente y en algún momento el idiota se desequilibró, pero decidí meterme entre la gente mientras lo observaba buscar frenéticamente quién lo había hecho perder el ritmo, no sabía que tenía tal poder.
En ese momento todos en el antro parecían retirar su atención de Ethan para mirar al seductor peli morado junto a mi, Bel usaba sus poderes para atraer la atención mientras Ethan luchaba por conservarla pero iba perdiendo, en ese momento salí de entre la gente, sólo éramos él y yo, todo mundo estaba con su atención en Beliath, Ethan pareció sorprendido pero extendió su mano para que yo la tomara, la rechace, y sin saber como, me empecé a mover al ritmo de la música, no sabía si mis pasos eran tan rítmicos como creía pero nadie me miraba más que él y yo me sentía bien, libre al hacerlo, él comenzó a bailar, acercándose lentamente, yo grácilmente me escapaba de su toque, lo que lo hacía ladear una sonrisa y volver a intentar acercarse, cuando en un movimiento me tomo de las caderas y comenzó a dirigirme, me susurró que lo hacía muy bien y que sólo siguiera el ritmo junto con él, lo miré a los ojos azules intensamente, de un momento a otro su sonrisa socarrona desapareció y su mirada cambio, pero no supe leerla, ¿era deseo acaso? Pero también veía dulzura en sus ojos, él se acerco lentamente y yo lo miré con curiosidad a lo que haría, pero decidí que hacer. Acerque mi rostro pero era tan alto que debía ponerme de puntas mientras él se encorvaba, pero antes de que pasara me acerque a su cuello y lo mordí en esa zona entre el cuello y el hombro, lo último que vi fue su mirada de sorpresa. Después de eso me aleje, mientras veía su rostro anonadado. Fui hacía Bel y le pedí que me acompañara de vuelta a la mansión a lo que accedió y así terminó mi salida ese día.
En todo mi reverie me di cuenta que Iván había continuado con su historia la cuál perdí al no poner atención, volteé a mirarlo y me pregunto si estaba bien, yo le sonreí y le pedí que continuara con su historia, a lo que el vampiro más joven continuó con su historia animado.
—
Ethan's POV
Desperté tras un par de horas dormido, una vez más esa pesadilla... ella siendo ultrajada frente a mí y yo sin poder hacer nada, pero esta vez mi amor del pasado lucia cómo ella...
¿Qué me estaba pasando?
Un sonido extraño me puso en alerta, era una especie de grito ahogado, y era de mujer, no podía ser otra persona, su cuarto quedaba frente al mío, ¿qué habría pasado? ¿Será que Iván y ella...?
Sentí un retortijón, una punzada parecida a la ira ¿sí era eso debería interrumpir? Y si realmente ¿él había perdido el control con ella? Uggg, no podría soportar ninguna de las dos pero si era la segunda tendría una excusa para irrumpir...
Me valió, fui a su cuarto y sorpresivamente la puerta estaba abierta, entré, y los vi uno sobre el otro, Iván con claras señales de estar excitado, y el cierre abajo, entre sus piernas... a ella la cubría la larga falda de su vestido, parecía que estaban a punto de hacerlo...
Me enfurecí y sin pensar fui a quitar a Iván de encima de ella, que linda, me rechazaba y ya andaba de fácil con este tarado.
"¡Ethan! ¡Dejen de pelear los dos!"
"¡Pero este estaba sobre ti!"
"Y a buena hora, creo que ya es tiempo de decirte: Ethan, Iván y yo estamos juntos, el problema del cáliz sólo esta si llega a chupar mi sangre, ¿no? Estate tranquilo, pero no hay nada que diga que no puedo iniciar una relación sentimental con alguien más. No te preocupes aún soy tu 'despensa personal', Con Iván no intercambiare sangre por suerte." Dijo sarcásticamente.
"Pero él se va a descontrolar y entonces... ¡Lo mataría si llega a beber una sola gota de ti!"
"Si yo quiero no veo ningún problema en que beba de mi sangre."
"¿No lo entiendes? Tú eres mi cáliz, sólo mía, si alguien más bebiera de ti, por ley de nosotros tendría que matarlo, y este manojo de nervios no puede controlarse, vas a arriesgarlo y de paso a provocar tú muerte?".
"¿Sabes qué? Ya no te soporto, Iván es perfectamente capaz de controlarse, pero ustedes no le dan el beneficio de la duda, su falta de confianza en él me enfurece. Más tú que eres el más joven después de él, deberías comprender mejor cómo le cuesta ya que hace no tanto viviste lo mismo, largo de aquí y reflexiona lo que digo Ethan."
"Yo también me voy, será mejor que alcance a Aaron mientras puedo, adiós."
Y con esto Iván le dio un beso en la mejilla, lo cual me purgó, salió no sin darme una mirada, ¡ja! Novato, ni un beso más atrevido puede dar, no tiene el valor ni de tomar a la chica, así se muera de deseo. Pude ver cómo salía con ese aire insatisfecho, dibuje una sonrisa en mis labios.
"¿Ves lo que haces? Te corrí a ti y mejor Iván se fue." Escuche que decía frustrada. Mi sonrisa desapareció, para dar paso a una ceja levantada.
"Eso tienes por elegir inexpertos, te dejan insatisfecha."
"¡Ethan, ya no te soporto!"
"Tú te lo pierdes, cariño. Pero si te digo, este maldito vínculo va a seguir creciendo, así que por tú bien, te recomiendo no jugar mucho con Iván, no va a funcionar igual, y yo no quiero sentir tu depresión por culpa del vínculo si eso pasa."
"¿Qué quieres decir?"
"Que estamos ligados y condenados por este vínculo, y llegará el momento en que el dolor del otro se vuelva propio, y no tengo ganas de sentir depresión estando en una fiesta o algo, así que te lo recuerdo, en esta mansión, eres mía, tu destino con esta nueva vida es ser mi cáliz." Decía esto mientras ella me miraba atónita por escuchar algo más sobre la naturaleza del vínculo, acerque mis labios a su hombro y mordí delicadamente para poner énfasis en mi punto, ella pareció no darse cuenta al principio, después la sentí tensarse y una lágrima cayó en mi mejilla, lamí la herida tras alimentarme un poco antes de voltearla a ver de nuevo, y me dio una punzada notar que lloraba con la mirada perdida en mis ojos azules, ¿fue lo que dije? ¿Tan malo era estar vinculada a mi? Y así, como cada que los planetas se alineaban, me sentí mal.
Sentí ganas de confortarla pero no sabía cómo, así que me retiré a mi habitación, pero al estar tan cerca podía escuchar sus sollozos que no me dejaron hasta que el primer rayo de luz solar, asomo la bóveda celeste, fue cuando por fin cerré los ojos que sentí una punzada en la cuenca vacía donde debía ir mi corazón, y esos ojos tristes me torturaron en sueños.
——
Otra vez soñe con eso, una especie de guerra y un chico castaño, se parecen, ese chico es idéntico a Ethan, pero Ethan es albino, ¿será ese su color natural? No es la primera vez que veo a ese chico en mis sueños... pero esta vez apareció albino, no puedo recordar desde cuando, pero ya había tenido sueños con este chico, pero se lo atribuí a esa película dónde un chico murió al salvar a su hermana de caerse en el hielo frágil y cayó en su lugar transformándose en un espíritu del invierno pasando de castaño a albino...
No entiendo nada, y ahora que lo pienso...
No se nada de Ethan...
Parte 1.
Corazón Gélido
Capítulo 1: Deseo
Ya tenía unos meses viviendo con mis seis roomies chupasangre y siendo el cáliz de Ethan.
Me he
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