Notas: Merrick; Convo algo -re- antigua, no recuerdo cual,sólo que estaban peleando, y eso. (edit: Creo que fue un starter que puse después de mi hiatus, aunque igual no sé la fecha) No alcancé a agregarle nada más por cuestión de tiempo. So sorry Shadow. You know I didn’t mean it though (8)
@zaharxhart Aquí está tu pedido Ápate. Enjoy.
Mercy;
No pudo más que sorprenderse con las acciones del contrario, lo cuál fue demostrado con un inconsciente alzamiento de cejas y frunce de ceño. Se veía tan vulnerable, tan frágil que a Mercy casi le da lástima. Casi. Ella no compadecía a quien no había hecho nada bueno para merecerlo, pero los puntos que había sumado al tratar bien a su amiga estaban siendo puestos para evitar hacer comentarios cuando no era necesario. No apartó la vista de él cuando éste describió lo que había provocado sus sentimientos por Olympe, oyendo en silencio la nostalgia en la voz ajena. Al menos había confirmado que, efectivamente, al lord sí le importaba la ex-seleccionada, aunque a Mercy eso aún no la satisfacía. Quería saber todo lo que tenía el joven para decir del tema— Un efecto del deseo insaciable de conocimiento —respondió como en el resto de la conversación, con tono neutro como si de hechos irrefutables se tratara (en este caso, así era)—. ¿Yo sigo fastidiándote? Cuando me ves nunca te das la vuelta, sino que haces un comentario malintencionado. No puedes esperar que no responda y acepte ese trato, menos cuando me criticas mientras que tu vida es un desastre psicológico —ahora sí había una nota de fastidio en su voz, tal vez mezclado con reclamo. Su relación se había basado en un tira y afloje constante, ambos negándose a callar ante el otro y a hacerse a un lado. Pero ahora, el menor parecía haber abandonado su propio juego con un fuerte estallido emocional—. Además, ¿qué es lo que me estoy perdiendo? Puedo ser buena suponiendo, pero tampoco leo mentes, Frederick —esperó a que completara su frase, ahora con la necesidad de saber cómo acababa.
Freddo;
El signo interrogativo podía leerse con facilidad en su semblante ¿Estaba diciendo que su amor por Olympe tenía una razón lógica? Eso no tenía sentido. O quizás sí, pero no quería ponerse a pensar sobre eso. Al menos no en ese momento. Puso los ojos en blanco, negando una sola vez. Mercy Bane era muy suspicaz, pero había pasado por alto que la respuesta que buscaba estaba en la descripción que había hecho de él. “¡Es exactamente eso lo que te estás perdiendo!” respondió, mirándola directo a los ojos. “Tú me fastidias porque te empeñas en preguntar sobre cosas que no quiero hablar, como si intentaras analizarme y entenderme ¿Alguna vez te habías preguntado porqué soy tan evasibo?” le cuestionó, desafiante. “No, claro que no.” Se respondió a sí mismo de una forma más calmada, pero sonriendo a la vez de una forma sombría. “Porque todos prefieren pensar que soy un puto pendejo sin nada mejor que hacer que molestar por diversión… Aunque tienen un poco de razón.” Continuó en un tono más socarrón, casi volviendo a sus cavales, y afirmando aún más su posible bipolaridad ¿Cómo podía pasar de estar nostálgico, a enojado, para luego volver a sentirse tranquilo en tan poco tiempo? “¿Cómo no te das cuenta de que no quiero que sepan los problemas que tengo? O como lo has dicho tú El desastre psicológico que es mi vida.” Terminó la pregunta que había formulado anteriormente, con cierto toque de ironía al agregar lo último.
Mercy;
Rodó los ojos, ahora sí fastidiada. ¿Cuándo se volvió eso sobre ella?— Allí está tu respuesta: sí me lo he preguntado, porque intento analizarte. Es lo que acostumbro a hacer con todos, y como tú me lo pones difícil no he dejado de hacerlo —su tono era cortante, duro, sin lugar a contradicciones de terceros. Siempre había algo que descubrir de un contrario, y pese a que Mercy no hacía un esfuerzo en saberlo a veces la respuesta simplemente aparecía. La buscaba sin siquiera ser consciente de ello. Negó muy tensa a la generalización hecha—. No todos son tan superficiales, Frederick. Sí, te veo como alguien insoportable, pero eso no significa que crea que no tienes algo que te lleve a serlo. Porque, ¿quién disfruta de fastidiar al mundo entero por el precio de ser odiado y estar solo? Tú no buscas el rechazo porque sacas provecho de ello, sino esta conversación siquiera habría subido de tono al nombrar a Olympe —el joven no quería alejar a su amiga, por lo que su punto era claro. No siempre se podía seguir sin compañía, y él la había necesitado. No estaba segura de por qué el último comentario ajeno acabó por hartarla, pero así fue—. Entonces resuélvelos antes de que salgan a flote —siseó enfadada, sin creer la poca capacidad de resolución del Lord—. ¿No quieres que se sepan tus cargas? Bien, deshazte de ellas, o compártelas con alguien. Porque si sigues tragándotelas volverás a caer por el peso, como hiciste frente a mí, y eventualmente se sabrán —estaba decidida a irse, a dejarlo allí sentado en el suelo, mas se detuvo luego de dar un par de pasos. Habló por encima del hombro, sin siquiera darse vuelta—. Si fuera por mí te habría dejado seguir siendo un alma torturada y solitaria, pero por algo Olympe no se separó de ti. Más te vale usar lo que te digo para dejar de ser patético —y con eso acabó. Caminó con pasos decididos por los pasillos del palacio, la frente en alto y los tacones repiqueteando en el silencio.













