Talvez me sienta feliz recordando las emociones que surgieron entre esa bella dama y yo en aquellos días, pero al final con el silencio del anochecer por fin puedo comprender que solo son recuerdos y esas emociones que provoque en ella talvez ya ni las recuerde más.
No acostumbro a contar sucesos tristes de mi vida, pero este recuerdo es especial, llego a mi mente como algo que había olvidado, pero en realidad se encontraba escondido en lo más profundo de mi ser, sentí la necesidad de escribirlo, para poder plasmar lo que sentía con la pluma y el papel.
Una vez mi madre me dijo de niño, las emociones son buenas y malas, ellas vienen y van, no se tiene ningún control de lo que te harán sentir, pero sí de cómo las enfrentaras y tomaras y eso te definirá como persona de bien o de mal, en esta vida tan misteriosa que es tan cruel como hermosa, tienes que aprender a fluir con tus emociones y tomar las mejores decisiones, pese a las situaciones, que nunca te afecten los resultados, ni por ello vivas preocupado y agobiado todos somos humanos y en algún momento nos equivocamos, todos podemos lograr ser sabios si aprendemos del error, amar lo bueno como lo malo de tu interior, comprende no hay que ver negro donde todo es blanco y valla que comprendí, ame cada momento de felicidad, cada risa, cada abrazo, cada beso lleno de amor, ternura y pasión, cada estallo de ira, cada noche fría de tristeza y desilusión, cada experiencia fuese cual fuese la situación y no lo hice por obligación, sino por amor, por gusto, por no sentir como se envenena el alma con el odio y el rencor, por no vivir una falsa realidad llena de monotonía, vacío y dolor, por no creer tener el control de algo que nunca se podrá domar, por no vivir engañado, por no seguir falsos profetas, funcionarios y políticos corruptos que no hacían más que crear mentiras a falsos discapacitados ciegos, sordos y mudos que aun así Vivian conformes con lo que ellos llamaban vida, por nunca quedarme callado y expresar lo que verdaderamente sentía, por siempre luchar por lo que me apasiona, por nunca cometer el error de no seguir por lo que vivía y por nunca creer que lo que no amaban era vida.