¿San Valentín no podía ser más comercial?
No maté a nadie, no, pero para algunos las cosas que hice son peores que un asesinato. O al menos lo son desde su punto de vista. ¿Estás segura, Ginny? ¿De verdad crees eso? Hay algunos que no se lo merecen. Hay algunos que no merecen nada de lo que tienen, como yo —apretó la mano de la chica y sonrió—. No lo sé. Me sale naturalmente. Quizá es algo que heredé de mi padre o mi abuelo.
— En serio, no creo que pueda ser tan malo. ¿Qué has hecho? ¿Romper el corazón de un par de chicas? ¿Desobedecer a tu padre? Si hay gente que cree que eso es peor que un asesinato, déjame decirte que están muy equivocados.—soltó un pequeño suspiro mientras continuaba escuchando.— By, no digas eso.—respondió acercándose más a él.—Te mereces lo que tienes. Eso y más—soltó la mano del chico y posó ambas en sus mejillas, obligandolo a mirarla.— Y no dejes que nadie te haga creer lo contrario.











