“Pero un día descubriste que a las aves no les interesa la estabilidad de las ramas en las que se posan porque confían en sus alas. ‘Pero no soy un pájaro. Yo no puedo volar’ te decís cabizbajo viendo la fisura en ahora tu gris corazón.”
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Alas para volar III/V
Juego de palabras





















