‘ no necesito tus disculpas. ’ árida sensación se muestra en la garganta cuando molestia y pesadez se han instalado en la anatomía, todo nace a partir de la irremediable sensación de que es contrario quien tiene la razón de todo aquello, el que sostiene la capacidad de juzgarle porque si bien ha estado involucrado entre los rumores que se han dictado, no se compara con lo que ha hecho, error tras error cometido, arlo queda con la sensación amarga de que ahora es la única manera en la que podrían verle, que juzgarle es completamente atinado, aún así, no puede simplemente aceptar el comentario, necesita mostrarse a la defensiva, está cansado, tal vez de que no sea válido seguir viéndole como personalidad desenfadada, tal vez porque es todo demasiado en tan poco tiempo y no entiende como es que ha permitido que todo aquello logre salirse de las manos, ¿porqué no hablo y simplemente lo dijo? cólera vuelve a instalarse entre extremidades cuando vuelve a escuchar acusaciones ajenas, mandíbula tensa en el momento que le mira directamente a los ojos y da un paso al frente, no oculta ninguna sensación que pueda proyectarse, llega al punto en el que poco le importa. ‘ al menos ya aprendí que es que alguien más te quiera. ’ ataque no se merma cuando simplemente da un paso al frente, intención clara de empujar al contrario mientras exhalación es pesada y pretende patético intento de mantener la calma que no sirve en lo absoluto. ‘ ¿por qué te importa tanto eh? ’ da empujón certero a cuerpo contrario en el momento que no le importa no dar acceso a salida si es que quisiese detener conversación, porque se encuentra ahí, intentando dejar de ver rojo en el momento que ríe sin ganas, eco en pasillo que súbitamente se siente desierto. ‘ yo no voy a darte explicaciones de nada porque no las mereces, ni siquiera vale la pena perder el tiempo contigo. ’ ¿entonces por qué se ha plantado ahí? ¿por qué existe el vago intento de que no le vea como a un monstruo? ‘ a mi me importa una mierda lo que digan de mi, ¿puedes decir lo mismo? porque apestas a necesidad de aprobación. ’
queda mirándole, aún con sonrisa altiva en rostro, hasta que le escucha, haciendo que esta se encoge un tanto. ¿le dolió? por supuesto, y más porque venía de arlo, alguien que pensó que le haría tipo de comentario. ¿le querían? ahora en milisegundos se ponía a pensar con rapidez en ello, puede que la respuesta fuera no, o al menos no con ese cariño normal. ¿sus padres? su madre siempre estaba tras pantalla y su padre, el todo lo contrario pero no de buena manera, su progenitor parecía quererse a él, solo daba señales de vida a su hijo cuando este hacía algo malo, a sus ojos o solo para felicitarlo si hacía algo bien, y no porque estuviese orgulloso de él, sino, porque era cosas que le convenía. ¿sus hermanos? su hermana hace mucho que no sabía de ella, se había mudado a londres y su hermano era la única persona que le había querido, le defendía de su padre y le apoyaba, joder, era la única persona que realmente le quiso... maldito día de aquel accidente. pero luego piensa en amigos, no tenía muchos, de hecho tal vez era él quien los trataba como desechables, el ejemplo esta odella, que solo le pedía que fuese la novia ideal para su conveniencia, aunque fuera falsa la relación, y ahora buscaba en eso con leila. ¿libertad? bueno, de ella no podía qecir que no, su amistad era leal, verdadera y hasta ahora era la única en que confiaba. segundo comentario es lo que le saca de pensamientos junto con el empujón que este le da. quiere decirle algo pero aquellas cosas en su mente no se van del todo, y entonces, alza brazo derecho y toma antebrazo ajeno, para luejo estirarlo con fuerza y atraerlo a él, haciendo que quedaran cara a cara. ‘’no te confundas, arlo, no me importa tu mierda en absoluto’’ mentira. ‘’demostraba que tampoco eres digno de decir que sabes lo que es querer después de lo que hiciste’’ musita con frialdad. hasta pronunciar sus propias palabras le dolía, no sabe en que momento comenzaron a intercambiar tales cosas entre ellos, aunque lo que puede decir es que es su culpa... lo sabía. ‘’por eso mismo ni me he molestado en buscarte pero,’’ sonríe aún más, pero es aún esa maldita sonrisa altanera que usa para atacar verbalmente. ‘’¿quien fue el que buscó a quien, uh?’’ entrecierra ojos. ‘’te contradices solo, arlo’’ niega con la cabeza y vuelve a reír amargamente. ‘’¿y buscar aprobación? tal vez, ¿pero la tuya?’’ le mira de arriba hacia abajo y después acerca más su rostro al ajeno. ‘’jamás. simplemente eres alguien insignificante y patético ¿para que querría tu aprobación?’’.