Me di un tiempo para buscar la del 2021, pero no encontré una carta en forma. Este año no quiero que falte.
Aún no encuentro la palabra para describir este año, varias noches me he quedado pensando si el 2022 fue malo, y siempre me contesto que no, que para nada fue malo. Pasaron cosas malas, sí, pero en su mayoría estuve bien. Quiero juzgarlo con los ojos de la persona que lo sintió, no por los que "debió pasar". A veces siento que soy muy injusta, conmigo y con mis días.
El otro día estaba hablando con mi amigo Luis y le dije algo como "En la vida real no existen hadas que te conceden ese tipo de deseo", y me dijo que le daba tristeza que yo dijera eso, porque no era así antes. Y sí, dije que no creía en las hadas, pero cuando veo un colibrí cierro los ojos y pido un deseo; no creo, pero cada que se cae una pestaña, pido algo que quiero; no creo, pero como me encantaría sí creer.
Este año fue sumamente retador para mí. Según yo tenía todo planeado, pero todos los días eran un libro abierto, jamás sabía qué es lo que iba a pasar. Una vez Parra me dijo: "Las personas sienten que tuvieron una vida plena si hicieron muchas cosas, así el tiempo se pasa más rápido". Y sí. Este año hice todo lo que no había hecho antes. Estudié muchísimo, bailé muchísimo, salí muchísimo, reí muchísimo, corrí muchísimo, besé muchísimo, me divertí muchísimo. Todos los días eran una aventura nueva. A veces siento que vi Euphoria hace cinco años y me gradué hace tres, pero todo eso que siento tan lejano, pasó a penas, hace meses.
Este año tuve mi fiesta de graduación, organicé una fiesta de graduación, aprobé mi examen profesional, cerré un ciclo muy grande de raíz, entré a Nutrición para mi Servicio Social, salí a muchísimas fiestas con mis amigas, reforcé muchísimo el círculo de amistad que tenía con Mariana y Daniela, conocí a Fernanda Vargas y se convirtió en una de mis mejores amigas, comencé a trabajar a Nutrición e iba todos los días a vivir el sueño, me metí al PUEP para estudiar para el ENARM, me hice amiga de Will y fue una amistad y compañía sumamente importante para mí este año, fui a ver a Puchito al Vive Latino y fue uno de las mejores experiencias del año, pude ir a ver a Louis Tomlinson de cerquísima y lloré muchísimo, bailé como nunca Green Lights y Supercut en el concierto de Lorde, lloré con Liability, estudiaba 8-9 horas diarias, veía clases, hacía exámenes, comía, todo. Fui a muchas fiestas, de amigues, de invitada, fui a bares gay, casi iba a un after. Fortalecí mi amistad con Frida, aprendí muchísimo sobre VIH, trabajé con un cirujano plástico. Terminé como tres melodías en el piano, regresé a clases de piano. Logré pararme de cabeza, retomé yoga. Corrí 96 km!!. Leí 5 libros, uno más de lo que había dicho que leería. Leí mi primera fanfic de One Direction. Vi a Harry Styles en concierto y los dos días, el segundo día estuve muy muy cerquita. Escuché SHE EN VIVO, e igual Matilda. También escuché el "This is a family show, or is it?" jaja. Logré tener la confianza con Dany y Mariana para quedarme a dormir en su casa y dejar mis cosas ahí. Aprendí mucho de Nefro y de gastro. Presenté el examen del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubirán". Saqué 67.99 en el ENARM. Apliqué para hospitales muy importantes. Hice una muy mala entrevista para Médica Sur. Acepté que no iba a volver al IMSS. Pasé a la segunda fase de selección del ABC en pediatría. Fui la número 7 en el examen del INP, fui aceptada. Hice las notas de Sector 9, hice muchas clases para pláticas internacionales. Fui el número de fila 2070 a nivel Nacional, obtuve una plaza de Medicina Interna, que no voy a ocupar este año jaja. No caí en depresión después de lo que pasó. Regresé al gym. Me llevo muchísimo mejor con mi familia. Fui a un concierto gratis de la Isla Centeno en Artz. Traté de ser vulnerable, compartí todo lo que sabía. Fui a ver a Pucho con mi hermano y volvió a ser una experiencia increíble. Fui a Acapulco con mi familia y fue un viaje muy bonito. Fui a muchos restaurantes super ricos con mi familia. Fui a una clase de siclo. Aprendí a posar y ahora me tomo fotos increibles jaja, igual tengo muchos outfits muy padres. Intenté regresar a terapia. Aprendí a decir que no, a no forzar salidas. Conviví mucho con mi hermana. Mi mamá me prestó por primera vez el carro y me llevé a muchísimos lugares a los cuales quería irrr jaja, muy buenos lugares. Tuve días muy lindos, que ojalá pudiera resaltar con una estrellita para que se queden en el álbum de favoritos. Por primera vez fui al cine sola, aprendí a estar sola conmigo, y para eso correr me ayudó mucho. Me compré mi apple watch y mis airpods se descompusieron jaja.
Hice muchas cosas muy bonitas. Estudié mucho, pero recuerdo todas esas sesiones con mucho cariño y amor, eran divertidas. Ver mis clases, platicar con mis amigues, pedir ss, hacer chistes. Las clases que vimos en la salita de juntas, cuando platicábamos de los simuladores.
Desde que inició el 2022, siempre lo pensé como el año para hacer el ENARM, y pasarlo y entrar a donde quisiera. Todes decían que iba a ser un año super difícil, complicada, y sí, pero no fue para nada malo. Fue muy bueno, de hecho. A veces siento que debería estar sumamente enojada por lo que pasó, pero no, no es lo eso lo que siento. Lo disfruté mucho. Sí estaba muy cansada algunos días, pero aún así siempre había algo que iluminaba los días, me aferraba a cualquier cosa, para estar a flote. Y siento que aún no logro entender, que algo tan grande, pueda ser tan bueno, aún cuando no salió como yo quisiera.
Siempre quise creer más, quitarme una armadura -invisible- que siento en el pecho que no me deja creer, confiar, tener fé. Siempre quise ser auténtica, serlo más, hacer cosas que me nacieran. Y por eso me gustaba mucho su amistad, porque me permitía hacer lo que yo quería en ese momento, y varias veces pude darle voz a mis necesidades. Siempre quise tener esa tranquilidad que una le da cuando sabe, perfectamente con el corazón, que todo lo que pase, será por tu mayor bien divino. Siempre quise agradecer más, sentirlo desde el corazón, sentirlo en todo mi cuerpo. Dejar de sentir que podría haber algo más.
El 2022 fue un muy buen año, porque logré todo lo que sabía que quería, y lo que no sabía, no lo logré.
Fue año de darme cuenta de muchas cosas sobre mí, que hay heridas aún muy abiertas, que el ego no es buen consejero y que tampoco el miedo. Que el miedo ya se puede ir, porque ya no estamos en peligro. Fue de reconocer lo importante. De estar cerca de mis personas, este círculo de 5 personas que me mantenían a flote, sin darse cuenta. Fue un año bonito. Que me hizo feliz muchos de sus días. Muchos. Muchos más de los que me sentía mal, triste o enojada. Fue de muchas oportunidades, de ver las cosas con ojos nuevos. No viajé tanto, pero la Ciudad de México fue el spot perfecto y el que necesitaba para todo lo que tenía que hacer.
Haciendo esta carta, me pasa por la cabeza todas esas salidas con Mariana y el regreso a su casa, las noches de jacuzzi, cuando las tres nos veíamos en el Starbucks a estudiar, cuando nos abrazábamos antes de los simuladores. Cuando salía con Pauchis, la fiesta de Gurrola, la foto, el bailecito, las risas. El coche gris que fue cómplice de muchas salidas. Todas las risas con Fer. Ni todas las fotos y videos juntos le harían justicia a lo que viví este año.
Quiero dar las gracias, porque sí. Porque es la primera vez que siento que el 2022 es una persona, que es mi amiga, que me acompañó, que creó todos esos planes y todos los aprendizajes que tuve. Estuvo presente todo el tiempo, no hubo ni un momento que no supiera qué número era. Y ahorita que ya casi se va, siento mucha nostalgia, cariño, añoranza. Porque lo viví muy bien, caminé muchísimo, bailé, corrí, hice yoga, hice ejercicio. Me maravillé por lo increíble que son mis piernas. Pude correr 3 km sin parar, a buen paso. Gracias por mis amigas hermosas. Gracias por Will, por nuestras bromas, por los tiktoks, por nuestro humor, por ser apoyo, por ser amigo cuando lo necesité, por respetar algunos límites, por las sonrisas y por los ojitos. Gracias por las alitas, por el sushi, por todo el café delicioso. Gracias por darme a Fer, por nuestra amistad, por toda la confianza que nació de la nada, por un lugar seguro. Muchas gracias porque mi familia está viva, está sana, porque me quieren. Gracias por todo el apoyo, por sus cuidados, por su compresión. Gracias por mi hermano, que es la mejor persona del universo. Muchas gracias por toda la música que me mantuvo cuerda este año, por la película de Elvis, y por cada escena que me recordaba qué es en lo que me quería convertir. Muchísimas gracias por "Everything, Everywhere, All at once" por ser la mejor película del 2022 y llegar en el momento justo, sigue en mi cabeza. Gracias por esos chispazos de confianza en donde sabía que podía lograr absolutamente todo lo que yo quería, por todas esas veces donde daba un extra. Muchas gracias por tus cielos, por el clima, por dejarme correr tantas veces en mi parque. Gracias por mis piernas que sumamente fuertes. Gracias por mi fiesta de Harry Styles, y que todes fueron disfrazades. Gracias por las salidas con mi tía July. Gracias porque pude leer todos los artículos de VIH, por todo lo que he aprendido. Muchas gracias por dejarme estar todo un año en el lugar que más me gusta de medicina. Gracias por toda la ayuda que recibí, por Jess. Gracias por darme una mentora tan increíble como lo es Brenda Crabtree, por su humanidad, por todo lo que me ha enseñado como mujer, por contarme historias que me hacen no sentirme sola en este camino. Por Geo, por todos los gossips, por los outfits, por las risas, por el apoyo. Gracias por la Clínica de Inmunoinfectología, gracias por el Doctor Sierra, gracias por hacer todo lo que debías mover para que yo estuviera ahí. Muchas gracias por lo padre de las clases de MI. Gracias por mi computadora nueva. Gracias por todas esas veces que me sentí invencible corriendo, cuando sentía que realmente mi vida era una película, por todas las veces que me sentí guapa, sexy. Gracias porque este año pude sentir muchas cosas, muchas muchas. Gracias por los momentos en que me permití ser vulnerable. Ahorita que estoy escribiendo, siento en mi pecho como nostalgia por no haber disfrutado más esos momentos, pero no es cierto. Sí los disfruté, tenía muchos pensamientos en mi cabeza, pero sí los disfruté. Así como disfruté mucho más la F1 y poder ver la mejor final del mundial de futbol de la historia, poder ver a Messi campeón del mundo.
Gracias por ser un gran año, que justamente, como nada está escrito, todo es posible. Por enseñarme que las cosas no siempre salen como una lo espera, y un día por la mañana puedes estar sumamente feliz, y después el plan cambia completamente. Que me di cuenta qué es lo que no se puede cambiar y qué es lo que sí. Gracias por todo el amor que recibí, de amistades, de mí, de la vida, del cielo, de los labios. Gracias por toda la capacidad mental que me di cuenta que tengo, por toda la medicina aprendida, por jamás dejarme sola en el proceso. Por siempre mandarme a personas increíbles para acompañarme. Gracias por mi familia. Gracias por mi cuerpo, por mis ojos. Gracias por mis clases de Mindfulness.
Gracias por todos tus días que me dieron muchas enseñanzas. Gracias por ser tan noble conmigo, aún cuando las circunstancias fueran muy adversas. Gracias por el valor que tuve de irme de un lugar que ya me dolía mucho. Gracias por permitirme vivir bien, y vivir todo. Gracias.
Muchas gracias, 2022. Siempre vas a estar en mi corazón como un año noble, que fue más de lo que pude imaginar, en el que pasaron cosas sumamente increíbles, tanto buenas como malas. Como el año que empecé a vivir, después de no hacerlo por tanto tiempo. Gracias por enseñarme que la vida es bonita, es tierna, es feliz, es alegre, que es gris, blanco y negro, que es de todos los colores que quiera. Que se vale estar hlm, enojada, triste, furiosa, cansada, pero siempre seguir. Seguir y seguir, porque todo se acaba.
Gracias 2022, por ser tan bueno conmigo, y enseñarme lo justo, por todas las bendiciones que me diste y todo lo que me permitiste vivir.
Me da mucho sentimiento que te acabes ya, pero así pasa. Gracias por ser mi amigue, por acompañarme, espero que tú también me recuerdes con mucho cariño.
Que te vaya muy bien 2022, te recordaré con cariño, sabiduría y siempre teniendo presentes todas tus enseñanzas.
Tú eres como el aire fresco de Monet. Yo ya sé cómo es la vida, ya no de cuento, ni de luna de miel, ni injusta, ya no. Solo la vida, así, simple y linda la vida. Así es. Ya sé cómo es, y estoy lista para vivir mi mejor vida, construirla y cuidarla. Estoy lista para el 2023.
Gracias porque me enseñaste ser humana.