19/03/2018
21:30
Me costó recuperarme del ataque de mi mamá. Luego tuve una pelea con A. Fue una semana muy dolorosa. Quise matarme, o morir. (?) Pensé en tomarme mi frasquito de clonazepam.
Luego de ese dĂa uno de mis gatos se perdiĂł por casi un dĂa entero. Lo encontrĂ© fallecido el 14 de marzo a las 19hrs.
El 13 de marzo estaba tan mal que no lo busquĂ©, no le vi la gravedad. Lo busquĂ© tan tarde, pienso que de haberlo buscado antes…no entiendo quĂ© le pasĂł. Si no hubiese hablado con A. Lo odio. Siento mucha rabia, mi gato me necesitĂł y yo no estuve. Estaba en la parte donde se va el agua… al lado de la llave para regar. Pero estaba tibio, tenĂa moscas y hormigas. Su pelaje estaba bonito.
No recuerdo bien que hice el 13 de marzo, pero me querĂa morir. SalĂ del trabajo, caminĂ© a la psicĂłloga, luego me fui a mi casa y estaba mal. Mi gato no estaba, gritĂ© su nombre en el patio. Nada. Ese fue mi esfuerzo.
El 14 en la mañana me desperté muy tarde, ni salà a buscarlo. De haber salido al patio temprano lo encontraba vivo (?) ¿Y si alguien lo mató? R. dice que mi gato me amaba pero que era su momento. Lo extraño, siento que pude hacer más pero estaba tan mal.
Odio a la gente dañina, siento que tanto dolor mató a mi gato.
Tuve problemas con el rector de mi universidad. Todas sabemos que es un acosador.
Por favor un respiro
El fin de semana con mi mamá hicimos más cosas. Cavamos un hoyo y lo enterramos. Al menos nos unió. ¿Mi gato se tuvo que sacrificar? Me da mucha pena.
Es terrible pensar que la muerte de mi gato, o que mejor dicho cĂłmo luchĂł por su vida hizo que valorara la mĂa. CometĂ el error de darlo por perdido antes de buscar y de buscar en todo el barrio menos en mi patio. Aun pienso que alguien le hizo daño.
Hoy hablĂ© por audio con T y fue triste. Me decĂa que era lo suficientemente inteligente para poder entenderme pero yo necesitaba empatĂa. Obviamente fue nula. No sĂ© si fue una pĂ©rdida de tiempo, pero fue desgastante. El desgaste hace que nos dejemos de preocupar por nosotros mismos.
No entiendo cĂłmo nadie se puede imaginar el sufrimiento.En un momento me dijo “no hablamos de vĂctimas” y yo pensaba, yo lo soy!!!
A veces le deseo lo peor. Que los intenten violar en la calle para que sepan que es el miedo. Qué es sentirse abusado. Los odio y me odio a mà misma.
¿Dónde está mi gato? Se lo llevó mi dolor. O quizás era su momento.
Siento como si tuviera un hoyo en el pecho. O una piedra gigante.
¿Papá por qué abusaste de m�
¿Gato, por qué te moriste justo ahora?
¿Amigos por qué no entienden?
¿Por qué me abandono o abandoné?
¿Por qué el dolor me ha hecho perder tanto tiempo?
Es como si hubiese tenido los ojos vendados, las manos atadas.
“Centro de apoyo a vĂctimas de delitos violentos, ministerio del interior” “Carnet de citaciĂłn”
El dĂa que agendĂ© hora en ese centro fui a la fiscalĂa. No era mucho lo que se podĂa hacer.
EmpecĂ© a llamar desesperada a todo nĂşmero que me dieron para ayudarme. Me atendiĂł una persona joven, me escuchĂł y me agendĂł hora. Me querĂa morir.
Me retrasĂ© ese dĂa para encontrarme con S y me reclamĂł mi retraso, me insinuĂł unas disculpas, sin mucha empatĂa. No entiendo nada ÂżCĂłmo le digo? ¡No me digas mal agradecida cuando tengo miedo y me quiero morir!
No me gusta mi vida, pero ahora que estoy un poco más libre me siento aliviada. Me entristece sufrir tanto para lograr sentir ese alivio.
¿Por qué no pude tener amigos comprensivos, contextos más amables?
Me duele el pecho del dolor, al escribir sale a la luz.
En el trabajo tengo esa sensaciĂłn de que nada me importa. Pero me distrae.
Actualmente me interesa sobrevivir. Sanar. Por mĂ. Por mi mamá. Por mi gato.
Definitivamente hablar con ese grupo me hace muy mal.
Me anima que con mi mamá estemos bien, a pesar de todos somos un equipo. Mis otros gatos también aunque me da miedo que mueran. Me anima que esté de buen humor.
Creo que le diré al T que no me hable un largo tiempo.
:( quiero mucho ir a ver a la M al sur. Todo duele
Tengo ganas de hacerme Reiki.
La vida sin mis “amigos” de infancia me parece más esperanzadora.
No me gusta ese dolor (literal) en el pecho, es como si me doliera el mĂşsculo.
Otra cosa que me duele es que me traten con condescendencia o con prepotencia. Esos “amigos” me dan a entender que sin ellos estoy sola y eso no es cierto. Y me hace mucho daño que me lo digan. Cerdos.¿Y si no tengo muchos amigos, qué? ¿Si soy solitaria, qué? Hijos de puta ¿Y si tengo un par de amigos, qué? Enfermos de mierda.
El dĂa que me escapĂ© de ese Uber en la luz roja supe lo que era el miedo. SentĂ que me iba a hacer en los pantalones. Orinar y defecar. Parálisis, llanto e impotencia. ÂżQuĂ© mierda sabe alguien que nunca ha sentido eso? ÂżQuĂ© mierda sabe de vivir? ÂżQuĂ© me van a enseñar esos pendejos de mierda sobre estar bien?
La M me dijo “nunca se sabe que tipo de dolor ese ese, pero quiero ayudar”…”Acompáñame, le dije, es todo.” Nos juzgues el dolor y el miedo a cagarse en los pantalones. Esa es la lección.
DespuĂ©s de ese dĂa me dieron antipsicĂłticos. Me hizo peor.PensĂ© conmigo misma internarme, pero era muy caro. AĂşn hoy en estados de mucho estrĂ©s me disocio. Entro en pánico.
Me gustarĂa que alguien me dijera: “Te necesito”.A veces siento que necesito que alguien me lo diga.
No es justo que solo mi gato me lo de a entender. Ni para Ă©l, ni para mĂ.
Ayer instalé sola mi tele en la pared. Fue sanador.
Me vinieron recuerdos de básica. Cuando querĂa ser como mi hermano y entrar a un buen colegio. El profe me dijo: “Con esas notas nunca vas a lograrlo”. Me condenĂł a los 10 años: “Con esas notas no llegas a ningĂşn lado”
La niña abusada no llega a ningún lado.
En algo tenĂa razĂłn. No lleguĂ© al colegio que querĂa pero fue lo mejor que me pudo pasar. Tener un mal desempeño acadĂ©mico me llevĂł a una educaciĂłn más suave. Más sensible. Pero no me protegiĂł de los adultos. Me aterraba cualquier muestra de amor de personas extrañas. La gente adulta decĂa que miraba feo.
Una profesora me imitĂł frente a toda la clase. No habĂa nadie para defenderme. No se me ocurriĂł reclamar.
Lluvia.
La G.
Olor a hĂşmedo.
Amor.
Libertad de ser una niña.
Abusada o no, libre de amar.
Ese instante de amor, que luego fue rechazado, lo recuerdo hasta hoy. Lo guardo como un consuelo hasta el dĂa de hoy. En ese instante lluvioso, ella me querĂa, yo la querĂa. Muchos años posteriores seguĂ esperándola, sobretodo cuando estaba nublado o llovĂa. Esos lugares de encuentro aĂşn me duelen.
Amores inconclusos, amores cobardes, amores que nunca existieron, amores fantasmales. Ya no espero eso, espero la libertad. La libertad y ese instante de lluvia. Amores sin forma ni valor.
Amores imaginarios
Amores reales.
Amores que quieren justicia y un lugar.
Cada viaje en micro de mi primer año de universidad, esperaba encontrarla. Nunca pasó hasta que años después me la encontré, luego de toda la negación. Nunca sabré por qué dijo eso. Ni esas disculpas vagas y borrachas. Amor sin forma, ni lugar. Yo si te amaba.
Este año se cumplen más años. “QuĂ© es un trauma, que es una idealizaciĂłn, que era una Ă©poca muy triste, quĂ© te olvides.” Posiblemente si te veo hoy, jamás te encontrarĂa. Pero ese amor sin forma y absolutamente negado, es un consuelo. Consuelo de que quise.Â
Esas mujeres no salen de mĂ, y creo que son tesoros, ya no tristezas. Yo en algĂşn momento pude amar, querer. En algĂşn muy breve tiempo me sentĂ amada.Â
El otoño y el invierno son asà conmigo.














