(...)
— SÃ, Anna, sÃ… estoy en la oficina —DecÃa la pelirroja mientras hablaba con su jefa por el móvil—. ¿Que qué son esos pájaros que escuchas? Eh… nada, es un disco de que me ayuda a relajarme, me lo obsequió mi profesora de yoga —Mintió la pelirroja e inmediatamente intentó terminar la comunicación— Bueno Anna, disfruta tu viaje en ParÃs. Me voy, que estoy muuuuuy ocupada… ¡byeeeee! —Agregó Emily, que en realidad se encontraba en el Central Park en vez de estar ocupando el lugar de su jefa en el edificio de la revista y luego, cortó.
No me lo tomes a mal, pero esa Anna debe ser o muy despistada o tener demasiada confianza en ti como para ignorar el ruido que hay aquà -dijo Dante con una sonrisa divertida pues acababa de escuchar todo el rollo que la pelirroja le habÃa inventado a quien estuviera del otro lado de la lÃnea-











