jiyounng:
“Así es, soy encargado de barra.” Explica, sonriendo ampliamente ante sus propias palabras. No era el mejor empleo que se pueda presumir, pero para el joven de rasgos asiáticos significaba mucho ante la oportunidad que le ofrecía de seguir sus estudios sabatinos. “Una margarita, buena elección. Me quedan estupendas.” Guiña, caminando un par de pasos hasta volver a su puesto de trabajo, esperando a que la rubia tome algún lugar del otro lado de la isla de granito.
“¿Ah, sí? Bueno, yo te diré si es así.” Sonrió, segura de sí misma, siguiendo al chico hasta detenerse en la barra y tomar asiento en uno de los bancos. Recargó sus brazos sobre el granito y giró el rostro hacia el DJ que por fin, hacía una buena elección con la música. “Y, ¿cómo te llamas?” Estaba segura de haberlo visto antes, incluso podía haber hablado con él pero su nombre no se le quedó.











