( xie. )
Si le preguntan, Zhi Xie mentiría y diría que estaba prestando atención a sus apuntes, que para nada estaba observando al contrario por el rabillo del ojo –que no se había visto en la necesidad de esconder una pequeña sonrisa al verle asustándose por su teléfono móvil. No se atreve a mirarle directamente a los ojos (piensa que se estaría exponiendo demasiado, pero, oh, vamos); pero puede ver que él le mira y sonríe; y empieza a mover el bolígrafo en su zurda con más rapidez. Todavía le avergüenza un poco (bastante) el hecho de haber planeado una estrategia entera por un chico del que ni siquiera sabe el nombre.
Pero ahí está. Lo malo de todo es que es que tiene que seguir tomando apuntes si quiere que su único bolígrafo se quede sin tinta… lo tiene todo planeado, pero no había pensado en que el contrario, en frente suyo, puede ver perfectamente si su bolígrafo está gastado o no. Y no estaba dispuesto a exponer su crush en un desconocido de esa manera, así que sigue escribiendo, haciendo esquemas, matando árboles.
deja de observarlo, (un poco) avergonzado. se había quedado embobado mirándolo con una sonrisa torpe en su rostro, lo que le provocó, luego de que se percató de sus acciones, timidez. fija sus ojos en su libro nuevamente, pero éste ya está cerrado sobre la mesa y no quiere volver a abrirlo, pues ya ha perdido toda concentración e intentar volver a canalizarla solo sería una perdida de tiempo.
como tiene su móvil en mano decide centrarse en él. abre twitter, esperando encontrarse con las últimas novedades que éste le ofrece, pero en cambio solo se topa chistes malos (que le causan mucha risa), los estados de sus amigos y su favorita página: doggos doing things. se entretiene con eso, empieza a sonreír nuevamente, olvidando dónde esta y con quién. sabe que ya es tiempo de pararse de su asiento e irse, pero la red social ya lo ha atrapado y se quedará ahí por lo menos una media hora riendo disimuladamente porque, oh diablos, ¿ese perro está usando zapatos? so cute!














