Mis posesiones más valiosas son sin duda, todas y cada una de las palabras que escribiste para mí. Las tengo todas aquí y en mi corazón, son hermosas. Tu amor me abraza, ahora acompañado del dolor al pensar que ya no piensas así de mí. Quisiera que si hubiese sido toda la vida, y daría lo que fuese para que así sea. Al menos tus cartas si las puedo tener por siempre. Te ama, Cleo.



















