La fragilidad de las personas es demasiado interesante, todos somos frágiles dependiendo del punto de vista de quien lo analiza, todos tenemos cosas para reÃr, llorar y luchar. La vida a veces pierde el sentido cuando perdemos la conciencia de lo frágil que es el mundo y de lo frágiles que somos. No podemos ir por la vida pretendiendo que podemos con todo y con todos, perdemos la oportunidad de librar batallas por querer pelearlas todas. Vivir en guerra muestra medianamente el valor de nuestro cuerpo pero evidencia la carencia del valor en nuestra alma. Es sensacional ir por la vida teniendo la conciencia de que en cualquier momento nos romperemos, o que tal vez explotaremos, pero que por supuesto tomaremos todos los pedacitos para volver a construir probablemente una mejor versión de nosotros mismos.











