marlonwho:
“En la caminata encontré un conejo, ¿será que la cocinera quiera hacerlo a la naranja?” Aquello era mentira, sin embargo, se permitía soñar con alguna cena elaborada después de estar lejos de casa. “Tendré que sobornarla, ¿qué opinas?”
“¿Por qué no cocinarte a la naranja a ti y dejar al pobre conejo en paz?” contestó con un mohín de disgusto en sus labios, aun sabiendo que probablemente el chico sólo se encontraba bromeando.















