“Al saberme libre del sentimiento que te tenía, que alivio sentí. Ligeros los pies bailaban otra canción, grité una poesía sin que doliera. Al darme cuenta que no te quería, sentí la calma de dejarte atrás, de renovarme. Y sonreí, y me abracé por dentro, porque lo que un día parecía tardío y lejano al fin lo alcancé.”
— M. Sierra Villanueva (via ideasviajando)
















