no puede evitar ligera carcajada que rosa entre los labios en momento que trastabillo es escena que se presenta ante sus ojos y es probable que no debería de arriesgarse a que concepto de karma sea verídico y propio consumo de ambrosía sea culpable de alguna caída como aquellas que solía tener en el momento de la noche en la que anatomía se encontraba ya empapada de euforia. ❛ descuida, no voy a juzgarte. ❜ encoge los hombros, da un sorbo a la botella de cerveza mientras al final regala ligera sonrisa que se oculta casi de inmediato tras faceta seria. ❛ tal vez deberías de comer algo, no quieres ser el primero en estar tan borracho. ❜ sugerencia se otorga con tono afable, la cómica de los viejos tiempos todavía adherida a los labios. ❛ eso nunca termina bien. ❜
se permite a sí mismo verse víctima del bochornoso momento durante un solo segundo. aprieta párpados y arruga la nariz como si buscara esconderse de alguna manera, para luego sacudir la cabeza sutilmente. “sí, probablemente deba buscar algo de comer,” coincide, pues solo entonces se detiene a considerar y se percata que se le ha pasado un poquito la mano con la ingesta de brebajes etílicos desde su arribo al hotel. hace nota mental de escabullirse al sanitario durante la siguiente oportunidad que obtenga para hacer uso de la pequeña bolsa de plástico que carga consigo en su cartera. entonces, ya más estabilizado, se acerca al castaño, sosteniendo todavía su copa a medias por haber sido derramada, con una fina sonrisa adornándole el rostro. le da gusto verle de nuevo, de eso no tiene duda. “no te he visto en el tren,” comenta, pasos perdiendo ritmo dentro de poco, deteniéndolo a una distancia decente de su interlocutor. no sabe si remus recibiría bien un abrazo, pero joder, que en ese momento le recorre una euforia que le haría alzarlo por los aires. ha pasado mucho desde la última vez que le vio. “¿soy yo o te ves más delgado?” achica los ojos, tintes de diversión le acompañan ahora. “remus klimt, te dije que dejaras las drogas.”