“¿Qué? ¿Quién dice que es tuyo? Es mío, yo lo traje aquí para jugar con el” el castaño se encontraba discutiendo con un menor por el triciclo que estaba de adorno cercas de la silla donde se sentaría santa. “Es mío y no tuyo, así que déjame en paz” sin decirle nada más se subió al juguete y empezó andar en el sin importarle la gente que se llegaba a atravesar “Apártense de mi camino, no respondo si los atropello”












