Dio otro golpe a la máquina para que así el refresco que había quedado atorado en el interior de esta cayera de una buena vez por todas, resolviendo el pequeño problema que se había formado hace un par de segundos atrás. ❝¿Sería muy arrogante de mi parte presumir que soy mejor que dios?❞ una amplia sonrisa en sus labios para luego agacharse a recoger la botella, colocándose de pie para así entregársela a la persona a la cual había visto tratar de conseguirla a pesar de que la máquina le había dado una mala jugada. Koztya odiaba esas máquinas, pero con el tiempo había aprendido un par de trucos con las que habían ubicadas en el lugar.❝Aquí está.❞
La presencia demoníaca fue fácil de encontrar. Como si se tratase de un olor moribundo, siguió la esencia hasta divisar al joven que pretendía ser humano cuando no era más que un demonio. Atisbó la “ayuda” que extendía al otro alumno y torció los labios cuando aquella cuestión bromista alcanzó sus oídos. ❝ Nadie es mejor que Dios, mucho menos tú ❞ reprobó sus palabras, asqueada de sólo evocarlas en su mente. El humano ya se había ido, así que no había problema en revelar sus verdaderas identidades. ❝ No vuelvas a decir eso, es deplorable. ❞










