Hace algunos años escribí un texto con la misma intención que ahora lo hago, en ese momento todavía ocultaba mi verdadera orientación sexual y me obligaba a creer que era heterosexual, tal vez por miedo miedo o tal vez porqué aun no me quería lo suficiente como para aceptar quien era y quien soy… el caso es que ahora las cosas son un poco diferentes y tengo la valentía para expresar el amor, para ser en todo lugar y en todo momento quien en realidad soy, por ello escribo carta a un novio.
No sé la razón de que escriba esto, no estoy enamorado de alguien, tampoco sé si quiero un novio en tiempos cercanos, pero sin lugar a dudas de tener un uno, de poder compartir con alguien eso que llaman amor, querría que fuera algo así.
No pido una relación perfecta, no estoy dispuesto a que siempre estemos bien, pues no siempre lo estoy y creo que parte de lo que quisiera fuera un novio, es algo así como la diferencia. Entender que el otro, muy a pesar de compartir algo conmigo, no deja de ser otro y dentro de ese mundo que habrá dentro de él quisiera entendimiento, saber que no todos los días vamos a estar bien, pero que eso no se significa que vamos a abandonarnos.
Quiero compañía, anhelo levantarme de la cama y saber que alguien estará para oír lo que vi en Tumblr o los hilos que leí en Twitter, alguien con quien conversar acerca de lo difícil de vivir y al mismo tiempo divagar sobre mis sueños de dedicarme a la narrativa. Por supuesto que quiero un buen conversador, no me gustaría tener a mi lado a alguien que no murmuré ni una palabra, apreciaría ver en sus ojos un brillo particular cuando él me comenté sus logros diarios, el hecho de que haya madrugado, la simpleza de un informe bien realizado y los escalones que sube en busca de sus sueños. En compañero de diálogos profundos y también un emisor de frases cómicas e hilarantes.
Algo que amaría con mi alma es que él no tenga miedo a ser quien es, soy consciente de que salir a la calle siendo gay y viviendo en un país costumbrista es duro, sé que en algún momento puede alguien detener su auto para insultarnos, pero no quiero que él sea cobarde a la hora de mostrarse como mi novio, por ende me gustaría que saliéramos juntos de la mano e hiciéramos de cuenta que somos invisibles, que nadie nos está viendo y que nuestro amor es tan libre como el de una pareja heterosexual. Además, cuando me refiero que no tenga miedo a ser quien es, me estoy refiriendo a que luche por sus anhelos y propósitos, que viva su vida con pasión y determinación para lo que sea que haga, un investigador apasionado con inventar algo, un abogado con el coraje de defender los derechos más simples, un medico convencido de que puede salvar vidas, un maestro que cree profundamente en la transformación que está haciendo en sus estudiantes… alguien que se le note a leguas el amor que le pone a las cosas.
No podría faltar lo simple y aquí me gustaría tener un novio para ver las estrellas, oír música tirados en la cama, ir a acampar y dar rienda suelta a todos nuestros pensamientos. Un novio con el que pudiera ir a desayunar con la misma naturalidad con la que se va a almorzar, un novio que disfrute de lo simple, como la compañía de un ser querido, una buena taza de café, una cerveza, los perros y los gatos, un cigarrillo en compañía o simplemente estar junto a mi cuando no sepa que quiero hacer.
Quiero un novio que me haga volar mejor que cualquier tipo de droga, que me ponga el corazón a latir cada que me dice algo lindo y que no dude en estar en desacuerdo conmigo, que esté abierto a decir que no y que no haga ciertas cosas solo porque a mi me gustan.
Y en lo pasional, en lo más simple de la carne, quiero a alguien con quien pueda divertirme y sentirme vivo, que no le tema a experimentar y hablar sobre las poses que le gustan, los lugares y lo que sea que lo excite, alguien que al acabar de un encuentro sexual pueda quedarse a mi lado y abrazarme, haciéndome sentir y haciéndolo sentir que no es necesario un cuerpo de Hollywood para tener el mejor sexo de la historia.
En los días grises del alma no quiero que se aparte y debo explicar que entiendo lo que es el espacio, todos lo necesitamos, aunque no sobra un mensaje que diga “estoy aquí para ti si necesitas algo” o “te deje algo en la puerta de tu casa para alegrarte el día” alguien que esté dispuesto a persistir y ayudar a crecer, como yo quiero hacerlo con él.
A medida que pasa el tiempo quisiera compasión y honestidad, no pido que inmediatamente él esté abierto a compartirme su vida entera porqué ¿Quién haría eso? ¿Quién mostraría sus más profundos dolores recién hechos novios? Evidentemente muy pocos, por lo que al pasar de los días pediría honestidad, saber que algo está bien o que está mal, tener presente sus errores y fracasos, para así ayudarlo, para así crecer y entender que dentro de cada uno hay un sinfín de cuestiones que nunca antes se han tratado y que de hacerlo lo único justo es ser compasivo.
Un novio para vivir y encontrarle gracia a todo aquello que antes me parecía rutinario, conversador, valiente y soñador, con quien pueda tener sexo de manera fantástica y que me excite al solo mirarme, un novio que me acompañe y vea la belleza de lo simple, un novio para que nuestros amigos y amigas digan que estamos hechos el uno para el otro y ambos estemos seguros de que es así.