“Voy a suponer entonces que hubo algún cadáver involucrado y por eso no puedes decir nada” hablo mirando al contrario con una sonrisa en su rostro al tiempo que tomaba asiento a su lado en la barra. “Nada tan interesante como lo suyo ya que fue mi día libre y tenía demasiada ropa que lavar” se encogió de hombros antes de pedir una bebida, al parecer no podía permanecer muy lejos de los bares a pesar de trabajar en uno.
—¿Me hace una pésima persona el alegrarme que alguien haya muerto para tener un día interesante? — preguntó sinceramente, entrecerrando los ojos ligeramente mientras sonreía de manera ladina. —Espera, no, no era eso lo que quería decir, no me alegra que haya muerto, pero me alegra haberlo descubierto para tratar de darle justicia.... Eso suena mejor. — se corrigió a sí mismo, haciendo una mueca y luego asintiendo ante las palabras de la pelinegra, terminando por soltar una pequeña risa, meneando su cabeza para negar —Astrid... Llevamos conociéndonos meses, me puedes hablar de tú. — insistió, no habían hablado mucho pero la recordaba de la boda de su amigo, también recordaba coincidir un par de veces más después de eso.