El videojuego en la era digital
El videojuego surge en la segunda mitad del siglo XX como un experimento tecnológico que poco a poco se convierte en una forma de entretenimiento masivo. Con la llegada de las consolas domésticas y el desarrollo del mercado global, el videojuego pasa de ser un producto lúdico a una industria cultural relevante.
Durante los años noventa y dos mil, la evolución técnica, el 3D y el juego online consolidan al videojuego como un medio audiovisual complejo. Desde entonces, su impacto económico y social supera al de otras industrias como el cine o la música.
La industria actual del videojuego se caracteriza por la concentración en grandes empresas y la explotación de franquicias de éxito. Modelos como los juegos como servicio, los eSports y las suscripciones definen el consumo en la era digital.
A pesar de su crecimiento económico, el sector atraviesa una crisis interna marcada por despidos y cierres de estudios. La saturación del mercado, los altos costes de producción y la retirada de inversiones han generado una fuerte inestabilidad laboral.
La irrupción de la inteligencia artificial supone uno de los principales retos del videojuego. Aunque ofrece nuevas posibilidades técnicas, también plantea problemas éticos y laborales, especialmente en relación con la sustitución de empleo y la creatividad.











