Cada día que pasa es un nuevo comienzo lleno de enigmas y misterios, que me confunden y me consumen, sonrío cuando uno de ellos termina bien, me hace tener una noche plena y comenzar un nuevo día mejor, pero todo es impredecible, hay días que pueden comenzar bien y terminar haciéndome mal, sin saber cómo o porque, simplemente me hacen odiarme tanto, y pensar en la basura que soy, y eso es lo que más odio... sentirme tan mal, que solo quiera llorar, pero tener que fingir que no quiero explotar, me hace apagar mi interior, y no querer vivir más.





















