Y las escogidas para el reto de este mes, son... Bueno, ¡ya las habéis visto! La fotografía urbana es sin duda una de mis favoritas, el hecho de poder recoger comportamientos cotidianos que por alguna razón o por otra nos parecen atractivos me comporta una bonita satisfacción personal. Debo decir que la colocación de este tema en un mes como Enero es todo un reto, ya que uno está mucho más condicionado por las estrictas horas de luz al día, por lo que tuve que madrugar algún Domingo (Señor, perdóname por no respetar tu día sagrado) y aprovechar al máximo el tiempo de los paseos. Os explico un poquito el porqué las fotos: La primera, y sin duda mi favorita! El Domingo por la mañana es lo que para mí debería ser, en todo momento, el barrio gótico de Barcelona: un luga precioso y tranquilo donde pasear. Decidí intentar recoger esa calma con el señor barriendo y la luz difuminándose por el callejón. La segunda es lo que se ve, un señor mayor y bien vestido a punto de beber agua de una fuente. Nada más, no es un retrato de la crisis, ni siquiera una metáfora de cómo las apariencias de señorío pueden desembocar en una acción de lo más vulgar. Un señor mayor con sed, y nada más. Esta tercera me hizo mucha gracia, estaba dando vueltas buscando un buen punto de vista en un parque cuando me dí cuenta que el perro sentado en el banco me miraba curioso, pues yo le regalé más curiosidad acercándole la cámara mientras su dueña se reía y se calentaba con el sol. Aunque a muchos no os lo parezca, ésta última foto también es fotografía urbana, es la captura de un chico noruego en un acto de lo más normal: cenando en su casa. El atractivo, en este caso, no es el acto en sí, sino su localización, una casa construída por su abuela con un encanto especial. Como habréis podido observar, todas las fotografías son negativos escaneados, esa es mi aportación personal a este reto anual, todas las fotografías que os presente tendrán su origen en el formato analógico. Espero que os haya gustado, Pau