A propósito de “Entre las cuerdas: cuadernos de aprendiz de boxeador”
Loïc Wacquant en la intruducción del libro, nos comparte una de sus preguntas de investigación: “¿Cómo dar cuenta antropológicamente de una práctica tan intensamente corporal, de una cultura tan profundamente cinética, de un universo en que lo esencial se transmite, se adquiere y se despliega más allá del lenguaje y la conciencia; resumiendo, de una institucion hecha hombre que se sitúa en los límites prácticos y teóricos de lo habitual? En otras palabras: un vez comprendido el oficio de boxeador, en el sentido de ocupación, de estado social, pero también de ministerio y misterio (según la etimología de la palabra “mester”), por el cuerpo, con mis puños y mis entrañas, estando yo mismo preso, cautivo y cautivado por él, ¿sabría traducir esa comprensión de los sentidos en lenguaje sociológico y encontrar las expresiones adecuadas para comunicarla sin anular sus propiedades más señaladas?”














