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Frostbite's lovely art of Ty. Hopefully easier to see here.

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Querido Julian,
Puedes ver fantasmas, pero no puedes verme a mí. No cuando vengo a sentarme a tu lado mientras duermes. No cuando estoy en los movimientos de las sombras a través del césped, o cuando se mueve una cortina. Y aunque te hablo porque tengo cosas que contarte, no puedes oírme.
Quiero hablarte de Ty.
Él estaba allí. Nosotros estuvimos allí, en Blackthorn Hall.
No sabes que estuvimos allí.
Kit lo sabe.
Déjame que te lo cuente todo desde el principio.
Ty dice que te gustan las sorpresas. A Ty no le gustan las sorpresas, pero a ti sí.
Está aprendiendo a como abrir y cerrar Portales. Necesitas a un brujo. Pero Ty está aprendiendo y está mejorando. Quería venir a verte y Ragnor dijo que le ayudaría.
Queríamos venir a verte.
Ty avisó a Emma, pero le dijo que no te lo dijera, para que fuera una sorpresa.
Así que vinimos juntos.
Un fantasma puede viajar a través de un Portal igual que un Cazador de Sombras. No sabía eso. ¿No es gracioso?
Bueno, pensé que era gracioso.
El Portal se abrió en la cocina.
La cocina se ve bien. Sólo soy un espíritu atrapado entre el mundo y el vacío, pero creo que elegiste un tono excelente para las paredes. Siempre has sido muy bueno con el color.
Aparte del color, lo cual no fue una mala sorpresa, sí que hubo otra que nos sorprendió de verdad. Kit.
Kit estaba en la cocina. Llevaba esa chaqueta que le gusta, con cuello de borrego. El sol entraba por la ventana y lo iluminaba.
Todo en Ty se congeló. Incluso yo casi llego a congelarme también. He visto a Kit, claro. Lo visito a veces. Pero como no lo esperaba, me di cuenta de lo diferente que era a cuando vivía en el Instituto con nosotros. Parece mayor y más alto. Más musculoso. Ahora se mueve como un Cazador de Sombras. Elegante.
Es hermoso.
Escuché a Ty respirar como nunca antes lo había hecho. Como si estuviera jadeando, como si le hubieran dado un puñetazo y estuviera tratando de respirar y tratando de respirar y no pudiera.
Susurró:
—Así no se limpia un arma.
Lo siento, debería haberlo dicho antes. Kit estaba limpiando un arma. ¿Por qué habría un arma en tu casa? Blackthorn Hall es como una roca. Yo creo que si le das la vuelta a la casa, podrás encontrarte de todo. Esta vez, debajo de la casa, había un arma.
Kit se puso más blanco que cualquier fantasma que haya visto. Dejó caer el arma sobre la mesa de la cocina. Y no habló. Me pregunto si se preguntaba lo mismo que yo. Cómo Ty sabía limpiar un arma hasta el punto de poder decirle a alguien que lo estaba haciendo mal.
Tal vez simplemente no sabía qué decir, así que se limitó a decir eso.
Después, se miraron el uno al otro.
El tiempo no es rápido ni lento donde yo estoy. Y, sin embargo, fue lo bastante largo como para que sintiera que el mundo entero desaparecía, como si no hubiera nada más en él excepto Kit y Ty mirándose el uno al otro.
Kit dijo:
—No deberías estar aquí.
Nunca me había hablado así. Con una voz tan fría. Se había metido las manos en los bolsillos y tenía los hombros echados hacia delante, como si estuviera siendo agresivo, pero yo podía verle las manos en los bolsillos, todas anudadas. Me pregunto si Ty también lo vio. Los dedos de Kit, clavándose y clavándose en sí mismos.
Pero Ty no miraba a Kit. Miraba más allá de él, hacia la ventana. Oía pájaros, sonidos ingleses y la respiración de Ty. Dijo:
—¿Cuánto crees que tardarás en perdonarme?
Kit me miró. Parecía un poco traicionado, como si de algún modo yo hubiera sabido que estaría aquí. Como si yo hubiera planeado esto. Pero no era así.
—No lo sé —dijo.
—Pero no ahora —dijo Ty en voz muy baja.
—No —dijo Kit—. Ahora no.
Entonces ya no hubo razón para quedarse.
Quizá había una razón. Quizá eran las manos de Kit aplastándose sobre sí mismas, hasta que pensé que los huesos se romperían como lo hace un corazón.
Pero Ty no podía ver eso. Ty estaba sufriendo. Me puse a su lado, me envolví en él, le abracé mientras volvíamos a atravesar el Portal. Estaba triste. Tenía muchas ganas de verte, Jules. Pero Ty necesitaba que estuviera allí con él.
Si sueñas esto, tal vez sepas que estuvimos en tu casa. Siento que no nos quedáramos.
Julian, no sé qué hacer. Ty extraña a Kit más de lo que creía que podía extrañar a alguien. Lo extraña tanto ahora como el día que se fue. Lo quiere igual. Creo que siempre lo hará y eso me asusta.
Kit está acostumbrado a no necesitar a la gente, pero Ty sí. Tiene miedo de necesitar a la gente, pero eso es solo porque la necesita de verdad. No va a dejar de necesitar a Kit. No sé si Kit siempre necesitará a Ty. Pero Ty siempre lo necesitará a él.
Irene dice hola. Le estoy enseñando a hacerse la muerta.
Te quiero.
Livvy
Texto original de Cassandra Clare ©
Traducción del texto y grabación del audio de Niloa Gray ©
ATENCIÓN: no se permite hacer Drives ni PDFs de “Los Secretos de Blackthorn Hall” por Copyright. Cualquier infringimiento va contra la ley.
Kit a Ty
Ty,
Necesito alguien con quien hablar y no quiero que sean Julian o Emma. O Jem o Tessa. Así que tendrás que ser tú. Lo que significa que nunca podré enviar esto y tú nunca podrás leerlo. Lo quemaré en el jardín cuando termine de escribirlo para no tener la tentación de enviarlo.
Los jardines de aquí son realmente excelentes, por cierto. Supongo que ya lo sabes desde que estás aquí. Hay un antiguo invernadero georgiano, y un pequeño estanque con lirios y ranas y bancos para observarlas, y un jardín amurallado, y es muy agradable pasear por aquí con Mina. Nunca había tenido una hermana o un hermano, ya lo sabes, pero estar con Mina me hace darme cuenta más de lo que sentías por Livvy. Aún siento algo por Livvy, supongo. No estoy diciendo que te perdono. Sólo que tal vez te entiendo más.
Por supuesto, la mansión Blackthorn sigue en proceso de restauración y hay hadas por todas partes. Son brownies, por lo visto, y aunque no están haciendo nada realmente interesante (desbrozar y cargar carretillas de tierra y lo que sea), no puedo dejar de mirarlos. Apenas he visto hadas desde... bueno, desde que nos enfrentamos a ellas. Supongo que no me había dado cuenta de lo estricta que era mi separación de ellos. Hasta ahora.
Debería alejarme de ellos, porque cada vez que me acerco lo suficiente para que me hablen, hacen algo que me asusta. La primera vez que Round Tom me vio, dio un pequeño salto en círculo, hizo unos gestos raros en el aire y se inclinó hacia mí. Yo me di la vuelta sobre mis talones y me marché en otra dirección como si acabara de recordar que se me había olvidado algo.
Y entonces el General Winter, el de Kieran, estaba allí ayudando (Julian dice que está allí para mantener a todos los trabajadores a raya ya que tienen miedo del General pero no de Round Tom) y sabía que yo era el Primer Heredero. Al igual que los Jinetes.
Los Jinetes cuyos caballos hice desaparecer. O algo así. No sé si alguna vez regresaron. Nadie parece saberlo.
Intenté fingir que tampoco había oído al General Winter, pero estábamos al aire libre y habría sido demasiado obvio. Así que cuando se dirigió a mí como Primer Heredero todo lo que se me ocurrió decir fue:
—Él mismo. O al menos eso me han dicho.
—Si te lo han dicho—dijo—, entonces es verdad, ya que nosotros no mentimos.
Quise decir “amigo, trabajé en el Mercado de las Sombras de Los Ángeles durante años. Las hadas hacen todo tipo de cosas sospechosas.”
En lugar de eso me limité a decir:
—En realidad no sé qué debo hacer al respecto.
El general Winter me miró con aire pensativo y dijo:
—No hace falta que haga nada todavía. De hecho, en este momento podría ser el curso de acción más sabio. Porque las cosas son extrañas en Mundo de las Hadas.
—¿A qué te refieres? —comenté.
—Hay disturbios —dijo lentamente—. Rumores se arremolinan sobre la Corte Seelie. Y la Madre Hawthorn camina de nuevo.
Antes de que pudiera preguntarle qué significaba todo eso, Round Tom se acercó corriendo.
—Primos.
Había olvidado que las hadas a veces se dirigían así unas a otras, y me dio un pequeño escalofrío, como si estuviera diciendo, eres uno de los nuestros.
—He encontrado algo. Venid conmigo, por favor.
Nos llevó hasta uno de los grandes plátanos de sombra. A poca distancia del tronco había un enorme agujero y, al otro lado del árbol, dos caballetes sobre los que se balanceaba un ataúd.
Al menos, creo que era un ataúd. Estaba realmente destrozado, medio podrido, agrietado por todas partes, cubierto de suciedad. Obviamente era lo que había salido del agujero.
—¿Una tumba? —dijo el general Winter cuando nos acercamos, pero Round Tom negaba con la cabeza.
—No habríamos perturbado una tumba—dijo Round Tom—. Pero ninguna yace enterrada aquí. Sólo magia, de un tipo oscuro y poderoso —Dio un paso atrás—. Mira dentro.
Me acerqué. Había un montón de cosas al azar dentro del ataúd. Parecía... bueno, ¿sabes cómo enterraban a los antiguos faraones egipcios con todas sus pertenencias? Supongo que era así para un Cazador de Sombras, excepto que las pertenencias eran una combinación extraña. Estaba sucio, se caía a pedazos y, en su mayor parte, no era más que chatarra: papeles, pequeños frascos, trozos de tela y la empuñadura de una espada sin hoja, ese tipo de cosas.
—¿Cuántos años tiene?—dije, y Round Tom sacó una botella de licor. La etiqueta estaba bastante descolorida y rasgada, pero era una etiqueta impresa, de estilo victoriano. Me pregunté si Jem o Tessa adivinarían de quién podía ser.
—¿Dijiste que aquí había magia?— dije.
—Magia oscura—dijo Tom el Redondo con gravedad—. Magia salvaje.
—¿La maldición?—dijo el general Winter.
La expresión de Tom se aclaró y se encogió de hombros.
—Tal vez no. En realidad es de naturaleza mucho menos demoníaca que la maldición de la casa. Pero al emanar del pie de un árbol anodino era digno de exploración. Hay dos objetos que pueden ser de interés.
Limpió parte del desorden y reveló una vaina. Era una vaina muy bonita. Bueno, creo que esa palabra no le hace justicia. Una vaina deslumbrante. Necesitaba un poco de limpieza, pero era obviamente hermosa y, estoy seguro, valiosa. Era de acero pero cubierta de incrustaciones de oro por todas partes en forma de hojas y pájaros. También tenía algunas runas, así que sin duda era de un nefilim.
—Bonita—dije.
—Es más que bonita— dijo el general Winter—. Es claramente obra de la propia Lady Melusine. ¿Ves cómo no se ha deteriorado en absoluto?
Round Tom puso cara de importancia.
—Y sin embargo es la menos interesante de las dos piezas—dijo,y con un gran gesto dramático que claramente había practicado con antelación, apartó todos los trastos a un lado en el ataúd, dejando…
—¿Eso es... un arma?—dije.
—Una de esas armas mundanas, sí—dijo Round Tom. La levantó como si fuera a dispararse, aunque estaba oxidada y cubierta de suciedad. Era un revólver. No se parecía en nada a los revólveres de un millón de películas de gángsters o del Oeste ( aunque si fuera a enviarle esto a Ty tendría que explicarle lo que era una película del Oeste).
En cualquier caso, la gran diferencia era que esta pistola estaba cubierta de grabados, runas y palabras, y obviamente era mágica (lo que significa... bueno, en realidad no importa).
—Pero los nefilim no usan armas de fuego—dije.
—Nunca lo han hecho—asintió el general Winter. Cogió el arma con una sorprendente familiaridad y apuntó a lo largo de ella en dirección a un árbol cercano. Intentó disparar y sólo hizo clic; el cilindro ni siquiera giró.
—Probablemente esté oxidada—dijo Tom. El general Winter me la dio para que la mirara. No soy lo bastante bueno con las runas como para conocer ninguna de las que había en él. Apunté al mismo árbol, un poco en broma, un poco sólo para sentir lo pesada que era, y apreté el gatillo, y hubo un enorme ¡BANG! y un montón de astillas de madera explotaron del árbol.
Mi brazo retrocedió por la fuerza del disparo. Y todos nos quedamos mirando. Me zumbaban los oídos, pero me pareció oír que Round Tom le decía algo al general Winter. Estoy bastante seguro de que las palabras Primer Heredero estaban ahí.
Ciertamente, cuando volví a mirarlos, a Round Tom y al general Winter, sus expresiones eran cautelosas. Lejanas.
—Tal vez deberíamos llevar este objeto adentro y ver si los otros nefilim reconocen algo al respecto— dijo rotundamente el General Winter.
—Estoy seguro de que sólo sirve para los cazadores de sombras—le dije al general Winter, pero él se limitó a lanzarme una mirada algo preocupada y no dijo nada—. En fin. Yo la llevaré
Sentí que el general Winter y Round Tom me observaban mientras corría por el césped y entraba en la casa. Jem y Tessa estaban sentados en un sofá del salón, viendo a Mina colorear con lápices de colores en un papel de carnicero.
En el momento en que entré con la pistola en la mano, ambas parecían totalmente sorprendidas. Tessa se puso en pie y se interpuso entre Mina y yo. Me dije a mí mismo que se interponía entre la pistola y Mina, pero aun así me sentí fatal.
—¿Qué...?—dijo Jem, poniéndose de pie, pero no terminó la frase. Se quedó mirándome a mí y a la pistola.
—Round Tom la encontró en el jardín —dije—. ¿Es un arma para los nefilim? —Sentí que se me tensaba la voz—. Los nefilim no usan armas.
—Hace mucho tiempo, Christopher Lightwood intentó crear un arma que los Cazadores de Sombras pudieran disparar—dijo Tessa. Seguía mirando la pistola.
—Estaba en un ataúd —dije—. Con un montón de otras cosas. Una espada rota y una vaina de lujo.
—Me preguntaba qué había hecho él con ella— dijo Jem. ¿Él? ¿Quién era él?
Jem y Tessa intercambiaron una mirada.
—El arma era de mi hijo James —dijo ella. Me sentí un poco mal. Tessa casi nunca hablaba de sus hijos con Will—. Él era el único que podía usarla. No se disparaba en manos de nadie más que en las suyas.
—Yo la disparé—dije.
Los dos parecían atónitos, y no en el buen sentido.
—Eres muy especial, Kit—dijo Jem—. Eres el Primer Heredero. Aún no conocemos el alcance de ese poder en ti.
—O tal vez sólo sea que tiene sangre de hada— dijo Tessa.
Podría haber dicho que definitivamente no era sólo sangre de hada porque el General Winter no podía usar el arma y él no sólo tiene sangre de hada, tiene un cuerpo completo de hada con órganos de hada y todo. Pero no dije nada. Sólo sentí una extraña sensación en el estómago. Dije que guardaría el arma y no la usaría, y Jem y Tessa parecieron pensar que eso era lo mejor que podía hacer, y Mina dijo "¡Arma!" y entonces me sentí como la peor persona del mundo.
Así que ahora es tarde y estoy despierto escribiéndote esta carta que voy a quemar en cuanto la termine, porque no puedo dormir. Porque no quiero ser la única persona en el mundo que puede disparar un arma mágica. No quiero que el General Winter se ponga tenso cuando estoy cerca, como si yo lo fuera a superar. No quiero nada de esto. Tuve cinco minutos en los que pensé: "Genial, he encontrado esta pistola tan chula y apuesto a que tiene una historia detrás, me pregunto si me la dejarán conservar o si tiene que ir a un museo o algo así". Y entonces la disparé y descubrimos que hay otra cosa extraña en mí.
Buenas noches, Ty. Nunca enviaré esto y nunca lo leerás.
Kit
Texto original de Cassandra Clare ©
Traducción del texto de Niloa Gray ©
ATENCIÓN: no se permite hacer Drives ni PDFs de “Los Secretos de Blackthorn Hall” por Copyright. Cualquier infringimiento va contra la ley.
Ty a Emma
Texto original de Cassandra Clare ©
Traducción del texto e imágenes de Niloa Gray ©
ATENCIÓN: no se permite hacer Drives ni PDFs de “Los Secretos de Blackthorn Hall” por Copyright. Cualquier infringimiento va contra la ley.
Emma a Bruce
NOTA: ya vuelvo a tener tiempo y durante estos días iré subiendo todas las actualizaciones. A partir de la semana que viene iremos al día. ¡Lo lamento y gracias por entenderlo! - Niloa Gray
Querido Bruce,
Siento no haberte escrito mucho últimamente. Han sido semanas de mucho trabajo por aquí.
El martes Julian y yo estábamos desayunando; ha hecho buen tiempo y sol esta última semana, y la cocina estaba bastante animada. Me he enamorado de los bollos, y Julian es excelente para tostarlos en el horno. Los estábamos comiendo con miel y mantequilla cuando oímos que llamaban a la puerta principal.
Julian se levantó de un salto. Hace un día recibimos un mensaje de Ty diciendo que venía con Ragnor a Blackthorn Hall. Parecía muy preocupado por si Julian se enfadaba, pero Julian no se enfadó en absoluto. Estaba nervioso. Anduvo todo el día distraído y chocando con las cosas, así que cuando nos fuimos a la cama por la noche le cogí la mano y le escribí sobre la palma, como solíamos hacer siempre, trazando cada letra. ¿-Q-U-É-T-E-P-R-E-O-C-U-P-A-?
Nos acurrucamos juntos bajo las sábanas. Me dijo que estaba preocupado porque él solía ser la persona que cuidaba de Ty, y ahora había pasado más de un año y Ty había estado cuidando de sí mismo. Me dijo que antes lo sabía todo sobre Ty: cuándo se levantaba y cuándo se dormía, y qué le gustaba comer y hacer, y que ahora sentía que ya no sabía todo de él, y que cuando llegase, temía que pareciesen dos completos desconocidos.
Le dije que nunca perdería a Ty y que su relación siempre sería especial, sólo que iba a ser diferente de lo que había sido porque Jules ya no tenía que ocuparse de todo el mundo y fingir que no era así. No tiene que cargar con ese gran peso, y la responsabilidad siempre es un peso, no importa cuánto ames a las personas de las que eres responsable.
Después de eso, me besó, y lo demás, Bruce, no es asunto tuyo. Madre mía, como te gusta cotillear.
Pero bueno, volviendo al desayuno y la llamada a la puerta. Era Ragnor, con un alegre tono verde, como el de una pradera inglesa. Pasó por delante de Julian y empezó a inspeccionar las cortinas. Bueno, probablemente estaba inspeccionando algo mágico, como la maldición, pero a mí me pareció que estaba examinando las cortinas y el papel pintado. Tal vez estaba pensando en cómo decorar su propia casa. O tal vez sólo estaba dando a Julian un tiempo a solas con Ty, porque Ty todavía estaba de pie en las escaleras, con una bolsa de lona sobre su brazo, luciendo adorablemente torpe.
Quería bajar corriendo y abrazarlo, pero me contuve porque podía sentir en mis huesos que ese era el momento de Ty y Jules. Jules estaba de pie en la puerta mirando a Ty con la cara tensa y entonces dijo:
—Ven aquí —con un tono de voz áspero, y Ty dejó caer su bolsa de lona y subió corriendo las escaleras y Julian lo abrazó tan fuerte que pensé que protestaría. Pero no lo hizo. Simplemente aceptó aún más el abrazo. Jules le frotó la espalda y dijo:
—Ty-Ty.
Me perdí lo que pasó después porque tenía los ojos muy abiertos e intentaba no parpadear. Es la mejor manera que conozco de no llorar.
Al final rompieron el abrazo, y les enseñamos a Ty y a Ragnor la primera planta de la casa, lo cual fue un poco extraño sabiendo que Ty ya había estado aquí hacía dos años con Livvy. Creo que todos podíamos sentirlo, el ambiente tan triste que había. Julian seguía lanzando miradas ansiosas a Ty, pero éste no parecía triste, sino más bien pensativo. Al final Julian le dijo que debía subir y elegir una habitación.
—¡Cualquier habitación! Hay muchas para elegir. La que quieras, puedes decidir cómo quieres decorarla. Lo que quieras hacer.
—¿Y dónde voy a dormir? — dijo Ragnor malhumorado—. ¿Metido en la chimenea?"
Ty ya estaba subiendo la escaleras con Julian. Le dije a Ragnor que podía dormir donde quisiese, pero mi recomendación era el sillón que había en la planta baja si quería estar cerca del fantasma. Rupert aparece casi todas las veces en el comedor. Ragnor no estuvo muy de acuerdo, así que se dirigió a la cocina y empezó a preparar té. Le ofrecí un bollo para ser hospitalaria cuando Julian volvió y Ragnor estaba chorreando miel sobre la encimera.
—¿Puedo ver el mapa de líneas ley? —preguntó Jules—. ¿O estás muy ocupado atrayendo a las hormigas?
—Nada de hormigas —dijo Ragnor masticando el bollo—. No es época.
Se chupó los dedos, metió la mano en su chaqueta, y sacó un enorme pergamino enrollado que, en primer lugar, era imposible que cupiese en esa chaqueta sin uso de la magia. Que no se diga que a Ragnor no le gustan los gestos dramáticos, incluso si dice ser mejor que eso. Lo desplegó sobre la larga mesa del comedor y lo apuntaló con un candelabro y algunos libros en los bordes.
Era un mapa del centro de Londres (era difícil no ver la distintiva forma del Támesis serpenteando por el centro) pero, aun así, estaba completamente cubierto por líneas en varias tintas diferentes: roja, azul, verde, dorada. Y a lo largo de las líneas había símbolos astrológicos y flechas y números y alguna que otra palabra en Griego. Apenas se podían leer los nombres de las calles.
—¿Tu mapa de Londres está en griego? —dijo Julian—. Además, no vas a ponerle miel. ¿verdad?
—La miel es buena para el pergamino —dijo Ragnor—. Es un conservante. Y es Copto, no Griego.
—¿Tu mapa de Londres está en Copto? —dije.
Ragnor lo miró con cariño.
—Así es. Lo creáis o no, es uno de los mapas con líneas ley mas legibles que he encontrado de la ciudad. Algunos son imposibles de leer. Este es del 1700, y lo escribieron en Copto para hacerlo más difícil de interpretar. Los brujos son así.
Lo sé, quise decir, pero no lo hice, porque Ragnor nos estaba haciendo un favor.
—¿Tu fantasma está cerca? —dijo Ragnor. Había sacado una gran lupa y miraba a través de ella algunos trozos del mapa.
—No estoy segura —dije—. ¿Rupert? Tenemos un visitante que quiere conocerte.
Nada pasó.
—Así que va y viene —murmuró Ragnor más para si mismo—. Interesante.
Saco un pequeño cuaderno de cuero de su bolsillo y lo hojeó.
—¿Es algo interesante? —dijo Julian—. Tal vez sea algo tímido ante desconocidos. Antes de que apareciésemos llevaba solo unos cincuenta años o así.
Ragnor miró a Julian.
—Hijo mío, hay llamadas telefónicas que todavía no he devuelto que son asi de antiguas.
—Pues deberías ser mejor corresponsal —dijo Julian cruzándose de brazos—. ¿Ves algo en el mapa?
Ragnor se quedó un poco boquiabierto y volvió al mapa. Después de unr ato, se enderezó y dijo:
—Muy bien. ¿Quieres que te cuente todos los detalles, o paso directamente a las conclusiones?
—Conclusiones, por favor —dije.
—Lo que imaginaba —dijo Ragnor. Sonaba malhumorado, lo cual no podía imaginar por qué. ¡Sin duda nuestro Ragnor!
—Teniendo en cuenta los diferentes tipos de líneas ley y las diversas intersecciones, nudos y trazos— dijo—, y asumiendo que los otros objetos están probablemente en el centro de Londres, ya que todos los demás lo han estado, y que los objetos están probablemente en lugares relevantes para el Mundo de las Sombras...
Hizo una pausa y enarcó una ceja hacia nosotros.
—Te seguimos —dijo Julian.
—Veo aquí y aquí como los próximos lugares donde deberías probablemente empezar a buscar.
Había sacado un lápiz de alguna parte y marcó dos puntos en el mapa.
—Aquí está la iglesia de Sant Mary Abchurch. Y aquí...
Se interrumpió.
Julian se inclinó sobre el mapa donde Ragnor señalaba.
—¿Sí? Parece una calle de casas adosadas en el Soho.
—Bueno —dijo Ragnor—, hubo una vez, durante muchos años, un infame salón de los Subterráneos en una de estas casas. Se llamaba "El Hell Ruelle". Era un nombre muy ingenioso, ya que una ruelle es un nombre para una especie de recepción que las damas aristocráticas francesas solían celebrar en sus dormitorios, un poco como un salón, y además una ruelle es un callejón estrecho, como en el que está esta casa.
—Además— dije seriamente—, rima.
—Bastante —dijo Ragnor—. No tengo ni idea que fue de él. Los salones han pasado de moda, pero a los Subterráneos les gustan ese tipo de cosas. Apuesto que aún existe algún club del estilo, probablemente tan escandaloso como ese lo fue en su día. Me he dado de que el escandalo es algo que nunca pasa de moda.
—Vimos una cartelera del lugar —le dijo Julian—. Estaba expuesta en la casa de los Herondale de Curzon Street.
Ragnor encaró sus cejas.
—¿Habéis ido a esa casa? ¿Cómo está ahora?
Así que Julian empezó a contarle a Ragnor todo sobre nuestra visita allí, lo cual fue ideal porque quería ir a ver a Ty. Había pensado que podría bajar para ayudar o al menos observar a Ragnor, pero al parecer había encontrado un lugar que le gustaba y se había quedado allí. O alguna terrible magia oscura había caído sobre él. Pero seguro sería lo primero.
Fue fácil encontrarle; hay muchos dormitorios, pero no tantos, y además, estas viejas paredes no hacen nada para bloquear el sonido. Podía oír su voz en uno de ellos. El "dormitorio gris", como lo llamamos Julian y yo. Tiene una bonita vista del estanque de los patos.
Supongo que estaba hablando por teléfono con alguien; podía oír las pausas en las que escuchaba a la otra persona. Me pareció oírle decir: "Bueno, no tengo ni idea de por qué, pero no ha pasado tanto tiempo", en referencia a algo, y entonces se abrió la puerta y salió de la habitación. Inmediatamente se sobresaltó al verme de pie en el pasillo.
—¿Emma?
—Solo quería saber cómo estabas —dije— creo que vamos a pedir a domicilio en un rato. ¿Esa es la habitación que te gusta?
—Sí —dijo, mirando por encima de su hombro a las altas ventanas—. Es una buena habitación. Creo.
—¿Estabas hablando con tu hermana? —dije.
No dijo nada, sino mas bien su cara se volvió roja y luego blanca. Me pregunté si había dicho algo que no debería haber oído, pero no podía imaginarme el que.
—No estaba escuchando —le aclaré—. Solo asumí que era Dru.
—¡Oh! —dijo—. Sí, sí. Estaba hablando con Dru. Ella…
—Seguro que quiere saber como son las habitaciones—dije, intentando calmarle—. Seguro que quiere la más fantasmal.
—Seguro —Ty y yo empezamos a bajar al piso de abajo—. Aunque no se muy bien que es fantasmal, la verdad.
—Creo que la idea es “lo más terrorífico posible” —dije, y llegamos a la cocina, donde Jules y Ragnor nos estaban esperando. Ty se relajó bastante rápido; lo único que necesitaba era (a) algo de té y (b) hablar con Ragnor sobre los detalles del mapa de líneas ley sin parar hasta que llegó la comida y finalmente pudimos pararles los pies. Bruce, te juro que en cierto punto Ragnor soltó una broma en cóptico y Ty se rio. Van más allá en el Escolomántico. Tal vez demasiado para mí. No me mal interpretes… fue genial tenerlos aquí. Me recordó que, cuando este proyecto este acabado y los Blackthorns estén aquí y puedan hacer su propio camino, esta casa volverá a ser acogedora y amigable de nuevo. Ni siquiera parecía maldita mientras estábamos frente a la chimenea jugando a Cluedo hasta que Ty se empezó a dormir.
Actualización: Domingo noche. Ragnor y Ty se han ido esta tarde. Ha sido genial tenerlos aquí, ha sido bueno para Julian y para mí tener a otra personas en la casa con quien hablar a parte de los trabajadores. Ty y Julian han pasado un buen rato paseando por los jardines, decidiendo que estatuas viejas están arruinadas pero de una manera atractiva y decorativa, y cuales simplemente estaban destruidas. Vamos a tener nuevas estatuas cuando renovemos el jardín, lo cual hizo que Ty se emocionase bastante; cree que podríamos poner una de Holmes sujetando una gran lupa, y otra de Watson.
Lo único raro es que el fantasma de Rupert no apareció en toda su estancia, pero si lo hizo una hora después de que se fuesen. Le mostramos el mapa y lo que Ragnor nos había contado, y solo nos dijo que está seguro de que Ragnor lleva razón. Y resultó que sí había hablado con Ty en cierto punto. Dice que Ty es “amable con los fantasmas”. Tal vez Ty le hizo un sándwich fantasmal o le leyó un cuento para dormir de fantasmas o algo parecido. Ty no dijo nada al respecto.
¡Así que esto es todo por ahora! Supongo que iremos mañana por la tarde a St Mary Abchurch y después dependiendo de cómo vaya, iremos a esta casa adosada en el Soho para ver si hay algún club escandaloso. Aunque lo que Ragnor pueda consideras escandaloso, tal vez para nosotros no lo es. ¡Tendremos que averiguarlo! Todo lo que sabemos es que es la casa de algún tipo, ¡y que seguro estará bastante confuso cuando nos vea!
Buenas noches, Bruce. Es bonito pensar como será la casa cuando todos los Blackthorns estén aquí, llenándola de ruido y actividad. Es la primera vez desde que empezamos con todo esto que he sido capaz de visualizarlo, incluso con la maldición. Mientras tanto, te dejó una Polaroid de nosotros jugando al Cluedo entre las páginas por si quieres echarle un vistazo más tarde.
— Emma
Texto original de Cassandra Clare ©
Traducción del texto de Niloa Gray ©
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Ty a Julian
Hola Julian,
No te enfades.
Es decir, no es que debas estarlo. No creo que tenga sentido que te enfades, porque siempre dices lo de “ojalá estuvieses aquí”, y pronto lo estaré.
Escuché de Ragnor que le has pedido que vaya a la Mansión Blackthorn, y hablé con él, e iré con él a Londres pronto.
Hay muy buenas razones para que vaya a Londres. La verdad, tengo curiosidad que se siente al estar en una casa maldita. Siempre dices que lo más importante es mi trabajo en la academia, así que una experiencia tan cercana con una casa encantada será beneficioso para ese departamento. Lo cual es otra razón para que no te enfades.
Ragnor dice que va a traer consigo un mapa de Londres con líneas ley, ya que piensa que se puede usar para descubrir punto acertados donde Tatiana puso los objetos para mantener la maldición en su sitio. También comentó que os enseñaría a como leerlo. Pensé que Ragnor diría algo como que los cazadores de sombras ya deberían saber de estas cosas. Le dije que, sin duda, y él dijo que no, que resulta que el Laberinto Espiral los normalizó hace solo cincuenta años y que antes de eso, los brujos utilizaban otros métodos. Le pregunté si sabía quién hizo el mapa y me dijo que no, pero que tal vez lo sabría cuando lo leyese.
Aun así, las líneas ley son algo que he estado estudiando, así que esta será una excelente oportunidad para aprender más. Otra razón por la cual no enfadarte. Iba a presentarme y aparecer por sorpresa pero luego lo pensé y me di cuenta de que no me gustaría que alguien se presentase y me sorprendiese así que… me presentaré, pero te aviso con tiempo. También pensé que, si te lo decía con tiempo, y te enfadabas, sería antes de que yo llegue, y no después.
(También iba a traerme a Irene, pero Anush dijo que eso sí que te haría enfadar de verdad y no yo presentándome sin más, sobre todo porque Irene come cortinas y parece ser que hay muchas cortinas en los piso de arriba. De verdad quiero que conozcáis a Irene. Ha crecido pero se porta muy bien. ¡Y le he enseñado a chocar los cinco! La próxima vez la traeré, cuando no esté viajando con alguien tan gruñón como Ragnor).
También creo que sería buena idea ver si el Sensor de Fantasmas está funcionando correctamente. Quiero echarle un vistazo cuando esté allí. Anush y yo hemos estado trabajando aún más en los Sensores, porque hay un montón esparcidos por aquí.
Hemos estado experimentado e intentando cambiar los ajustes para que detecten otro tipo de cosas sobrenaturales. Hicimos un Sensor de vampiros, uno de hombres lobo, los cuales fueron sencillos. Tenemos un Sensor de Hadas que ha funcionado en un tercio de las hadas con las que lo hemos probado; necesita mejoras. Hice un Sensor de ángeles pero no tengo ni idea de cómo lo pondré en práctica algún día. Anush dije que funciona perfectamente, ya que ha detectado que, efectivamente, no hay ángeles cerca.
Sorprendentemente, es más difícil hacer que un Sensor detecte algo que no es sobrenatural. Intenté que uno detectase oro y que otro detectase murciélagos. Ninguno de los dos funciona. El único que ha sido un éxito ha sido el Sensor de linces. Como puedes imaginar, estuvo activo casi de manera constante los tres días que lo pusimos a prueba. Tuvimos que romperlo con un martillo para pararlo. Y por “tuvimos”, incluyo a un puñado de gente que se presentaron en nuestra habitación y exigieron que lo rompiéramos con un martillo.
Esto no tiene nada que ver conmigo yendo con Ragnor a visitaros, ¡por cierto! Para nada. Solo que tengo ganas de veros a ti y a Emma y al casa, y quiero aprender más sobre leer mapas de líneas ley. Vale, ¡nos vemos pronto! ¡Acuérdate de que me dijiste que querías verme! ¡No te enfades!
Con amor,
Ty
Texto original de Cassandra Clare ©
Traducción del texto de Niloa Gray ©
ATENCIÓN: no se permite hacer Drives ni PDFs de “Los Secretos de Blackthorn Hall” por Copyright. Cualquier infringimiento va contra la ley.
Kit out here living everybody’s dream of being a Herongraystairs
Julian a Helen y Aline
Queridas Helen y Aline,
Emma y yo cogimos el tren desde la estación de Paddington bastante temprano (supongo que podríamos haber ido al Instituto y ver si nos dejaban usar el Portal, pero parecía un problema y además, no es nuestro primer viaje en tren por Inglaterra).
Nos bajamos del tren en Exeter, una ciudad desmadejada con una gran catedral de estilo Gótico. Tessa nos estaba esperando para recogernos en un Mini de color verde con Mina sentada en un asiento para niños en la parte de atrás. Llevaba puestas unas gafas de buceo. Me recordó a Tavvy cuando era más pequeño. Emma se puso atrás y jugó a cucú tras con Mina; yo hablé con Tessa mientras atravesábamos pastos de un increíble verde. Odio cuando la gente dice “Parece de película”, pero es que lo parecía de verdad. No podía parar de querer bajarme del coche y pintar el paisaje.
Atravesamos una gran entrada y luego seguimos por un camino largo, bordeado de robles y álamos. Pensé que estábamos en algún tipo de parque nacional; había senderos y mucha vegetación y flores. Tessa me dijo que las violeta eran campanillas (pensé que serían azules la verdad) y las amarillas eran celidonias. Pasamos por una gran casa de cristal y luego llegamos a lo que juro pensé que era un castillo.
Había oído que Cirenworth era un lugar lujoso, pero no había pensado cuánto. Está esta enorme pila de piedra dorada con pequeñas torretas y ventanas llenas de vidrio emplomado. También hay un gran amino circular frente a la casa, y aparcamos allí, justo frente a unos escalones que podrían haber estado perfectamente en la entrada de un museo. Jem y Kit estaban esperando arriba en las escaleras y Mina comenzó a chillar de alegría en el momento que los vio. Fue bastante mono.
Nos dieron un tour por la casa, y resultó que solo usaban la mitad de esta, pues la otra estaba cerrada ya que era demasiado para poder cuidar de todo. Pregunté si tendrían que renovar el lugar y Jem dijo que no, que nunca se había deteriorado como lo había hecho Blackthorn Hall. Tessa dijo que la tuvo que redecorar porque era bastante oscura y “un poco mohosa” cuando se mudaron, pero ya comentó la redecoraría. Por lo que se ve, hizo lo mismo con todo el Instituto de Londres hace mucho tiempo. Le pregunté sobre las reformas, pero me dijo que, cuando redecoró el Instituto, la fontanería era algo bastante reciente.
Kit dijo que tuvieron que pusieron el internet en Cirenworth (¿pones internet en las cosas? Emma dijo que “instalas el internet”. Creo que ambas son correctas) para él, ya que lo usa para la escuela. Creo que está feliz aquí. Nos señaló las cosas que le gustaban de cada habitación… y fueron muchas habitaciones distintas. Una gran biblioteca con sillones de oro, una sala de juegos con una mesa de billar (creo que se llama así), una piscina interior, un puñado de oficinas, una sala de música, un sala de coser. Quiero decir, seguramente tengan una habitación solo para lamer sellos y pegarlos en cartas.
Me di cuenta de que esto era lo más que había podido ver de Kit desde que se vino a vivir con Tessa y Jem. Hablé con él mientras Tessa le mostraba a Emma la galería de retratos de los Carstairs pasados. Kit está mucho más alto, casi a mi misma altura, y su voz suena más profunda. Me di cuenta de que también se le ve más mayor, igual que Ty. La imagen que tenía de él era la misma a cuando le vi por primera vez. Pero no; ha estado creciendo. Es un hombre. Creo. Casi.
Me dijo que quería enseñarme algo en el jardín, así que le seguí fuera a través de las puertas francesas. Era un lugar con gran vegetación. Había fresales, pero sin fresas (aun no era la época) y había un reloj de sol roto en el medio. Kit dijo, sin mirarme, que si me encontraba incomodo al estar con él, o si no le quería ver, que podría fingir que tener dolor de cabeza e irse a la cama.
Me quedé asombrado. Le pregunté porque me molestaría que estuviese aquí. Pateó algo de barro con sus botas y finalmente dijo:
—Por… por él.
No dije nada de primeras. Tenía miedo de hacerlo. Kit había parecido estar bien, riendo y haciendo bromas y cogiendo a Mina en brazos para que subiera a sus hombros. Ahora me recordaba más a cuando el conocí por primera vez, o incluso a como Mark había estado cuando había vuelto de la Cacería Salvaje.
Frágil.
—¿Te refieres a Ty?
Asintió con rigidez.
—Eres su hermano —dijo—. Quiero decir, hablo con Dru, y ella es su hermana, pero… siempre fuiste más que un hermano mayor. Eras como su padre. Sé que le criaste. Supongo que lo que quería decir es que, si estuvieses de su parte… no te culparía.
Dije:
—Ty nunca me ha indicado que hubiera ningún bando en ell que estar.
Kit me miró.
—¿No… no lo ha hecho?
—Sé que no os habláis —dije—. Y no sé por qué. Ty nunca me dijo nada. Pero nunca te ha culpado o ha dicho que fuera por algo que hubieses hecho. La gente se pelea —añadí—. Suele pasar. Me gustaría que fueseis amigos de nuevo, porque cuando era así, era algo especial.
Ty había estado tan feliz. Pero eso no lo dije.
—De todas maneras, y a pesar de lo que pasase entre tú y Ty, pasamos por mucho juntos. Siempre serás uno de nosotros. Siempre serás de la familia.
—Significa mucho —dijo Kit con voz ronca.
Después de esto todos fuimos a cenar, y hablamos de muchas cosas… incluido el hijo de Tessa, James Herondale, y como una vez tuvo una pistola que funcionaba con demonios, algo que hizo que Kit se entusiasmase…
Esta carta se está haciendo muy larga y quería hablaros principalmente de Kit. Supongo que no me di cuenta de lo infeliz que estaba con su situación con Ty. Me pregunto si el hecho de que no intervengamos está funcionando. Quiero decir, sé que es asunto suyo, ¿pero y si Ty también está infeliz? ¿Deberíamos hacer algo?
—Jules
Texto original de Cassandra Clare ©
Traducción del texto de Niloa Gray ©
ATENCIÓN: no se permite hacer Drives ni PDFs de “Los Secretos de Blackthorn Hall” por Copyright. Cualquier infringimiento va contra la ley.