EL MAGO TRITHEMIUS Y SU DISCIPULO AGRIPPA
Cuando el joven mago Agrippa con tan solo 27 años de edad escribió su obra FILOSOFÍA OCULTA, (para muchos una obra sobrehumana), este envió una copia a su maestro el mago Trithemius para que diera su visto bueno y aprobación. Trithemius quedó fascinado con el trabajo de su joven discípulo que estaba por salir a la luz para cambiar el futuro de la magia para siempre y pasar a la posteridad como uno de los más grandes libros sobre alta magia ceremonial y su autor Agrippa como uno de los más grandes magos de toda la historia de la magia.
Carta de John Trithemius, Abad de Santiago de Herbipolis, anteriormente de Spanhemia, a Henry Cornelius Agrippa de Nettesheim, saluda con afecto.
Su trabajo (al más renombrado Agrippa) titulado Filosofía Oculta, que usted ha enviado por este portador, a mí para ser examinado, con cuánto placer lo he recibido, que ninguna lengua mortal lo puede expresar, ni ninguna pluma escribir; me preguntaba en ese momento, su conocimiento era muy simple, de tal manera que usted siendo tan joven debe penetrar en tales secretos como lo han hecho la mayoría de los hombres cultos, y no sólo con claridad, y verdad, sino también correctamente, y elegantemente ellas establecidas. Por consiguiente le doy las gracias por su buena voluntad hacia mí, y si alguna vez se puede, volveré agradecerle a usted al extremo de mis fuerzas; ahora que usted puede continuar hacia un objetivo más elevado, uno que usted ha comenzado, y no padece de un excelente talento de ingenio para estar inactivo, le digo con bastante seriedad como le puedo aconsejar, y le ruego, y suplico, que usted practique, y trabaje después en perfeccionar su objetivo, y demuestre la luz de la sabiduría verdadera al ignorante, de acuerdo como usted mismo sea divinamente iluminado, no preste atención a tipos holgazanes, ociosos, y vanos que le retiren de su propósito; Digo de ellos, de quienes esto se ha dicho, el Buey cansado pisa con fuerza, Mientras que ningún hombre, ante el juicio de los sabios, realmente puede ser un erudito, quien jura principios básicos de una sola facultad; Pero Dios ha dotado de un gran ingenio sublime, que no se debe imitar a los bueyes, sino a los pájaros; pero ninguno de ellos dos piensa lo suficiente para que usted se quede con aquellos en particular, pero reflexione su mente con confianza a los universos; Ya que por muy sabio que uno se crea, cuantas pequeñas cosas ignora. Además usted tiene un ingenio totalmente apto para todas las cosas, y para que racionalmente las emplee, no en unas cuantas, o pocas cosas, sino en muchas, y sublimes... Sin embargo, esta regla que yo le aconsejo debe usted observar, comunique solo secretos ordinarios a los amigos ordinarios, pero los más grandes secretos solo a los más superiores, y amigos secretos. Dele heno a un buey, y azúcar a un loro, solo entienda lo que quiero decir, Lo que pisan encima los bueyes bajo los pies, muchas veces se produce un error. Adiós mi dichoso amigo, y si me encuentro en posibilidad de servirle, mande que yo de acuerdo a su agrado ello sin demora lo haré; también, deje nuestra amistad crecer diariamente; escríbame a menudo, y envíeme algunos de sus trabajos con seriedad le ruego a usted. Otra vez adiós.












