No hubo cambio de expresión cuando estuvo allí su compañero de vida, el Caleb que él realmente conocía dormía entre los brazos de una calmada parca.
- Si necesito el dinero para algún tipo de fianza pediré que te llamen pero tienes dinero en mi cómoda, en el segundo cajón en una caja que decoramos cuando teníamos cuatro años. Mientras puedes estar tranquilo, puedes marcharte.
Le invitó a irse, si bien para Caleb era como su hermano, la parte parca de este no era conocida por albergar sentimientos hacia nada o nadie más que su mera existencia y su trabajo. A Elijah se le empezaba a encoger el estómago de puros nervios, temiéndose un mal rato peor del que avecinó cuando supo que Caleb estaba en el calabozo. Así que, con disimulo, se acercó a los barrotes para hablar con más intimidad y, de paso, mostrarse más cercano con él.
—Tío, me estás asustando. Escucha, si estás intentando mantener la compostura para no asustarme, te lo agradezco, pero no hace falta. Sé que Jyn te importa mucho, ha debido de ser una mierda lo que ha pasado, y debe dar un mal rollo increíble estar ahí metido solo por haber protegido a alguien a quien quieres. Pero, buddy, en serio, no es normal. No hace falta que sigas aguantando el tipo... ¿O sí? Caleb... Somos hermanos, puedes contarme lo que sea. Te prometo que no me voy a reír esta vez.
Acabó por acercar el rostro hacia este para mirarle directamente a los ojos, no quería seguir intentando fingir que el Caleb que conocía estaba allí, no quería seguir con aquello ni un segundo más porque aquel chico no iba a creerle. Él no era Caleb, era su mejor parte, merecía estar allí.
- Me importa el que mi parte menos racional, ese que no obedece a la razón, se metiese en una pelea donde por poco lo ahogan. Me molesta. Me molesta muchísimo estar metido aquí sin poder arreglar lo que no habéis podido hacer en los meses que lleváis en este año como si no le importara morir dentro de unos años. Me molesta que no tenga la consideración de querer seguir en este cuerpo que fue un milagro que se crease, que me crease, solo por proteger a la mujer que lo trajo al mundo y la culpable de que nos maldigan.
Sonrió mientras volvía a alejarse de él nos pasos, negando con la cabeza.
- Tú no lo entenderías jamás, Elijah. Es hora de que yo tome el control, él lo ha querido por ella... No podía con todas las emociones que le llegaban a la vez. Querer no te hace más fuerte solo consigue que te rompas. Él se ha roto por los dos, así que gracias, gracias por hacer que me ceda el control, no lo pienso perder esta vez. Espero que te consuele saber que no siente dolor alguno.
—No... Tú no tienes derecho a decidir qué te molesta de Caleb. Tú no estarías aquí sin él, eres tú el que no lo entiende. No entiendes que tienes el privilegio de vivir dentro de una persona con un corazón enorme. Tanto como para ponerse en peligro por alguien a quien quiere. Eres tú el que no entiende que mantenerse al margen, es similar a estar muerto. Y mi amigo está vivo. Caleb es mil veces mejor que tú y no vas a salirte con la tuya.
- Estoy aquí y me voy a quedar, querido amigo. -Aunque lo último sonaba tan frío, tan desprovisto de sentimientos, que no significaba nada.
Agarró los barrotes con ambas manos, gesto desesperado. Le dolían sus palabras, el modo en que las pronunciaba. Aquel querido amigo carente de sentimientos fue como una puñalada directa a su corazón, pero no iba a rendirse. Jamás se rendiría cuando se trataba de Caleb.
—En cuanto supe que tu vida corría peligro, no lo pensé dos veces. ¿Lo recuerdas, Caleb? Lo diste todo por perdido, pero yo no. Dejé atrás mi vida, a mi padre, porque la idea de perder a mi hermano era mucho peor que todo eso. Y quizás las cosas no están avanzando como nos gustarían, pero no me arrepiento. Porque ahí donde tú estés, estaré yo. No hay Elijah sin Caleb, ni Caleb sin Elijah. —Tragó saliva, se le saltaron las lágrimas sin remedio alguno—. Hemos estado juntos desde pequeños, tanto que no tengo un solo recuerdo de mi vida en el que tú no estés. No pienso crear recuerdos nuevos sin ti. Y sé que a Jyn le destrozaría perderte. Esa chica está loca por ti. ¿Vas a rompernos el corazón de esta manera? Tío, lucha. Haz lo que haga falta. Eres más fuerte que esto. No te creas lo que dice; sentir, incluso cuando duele, es mejor que estar vacío.
- Deberías parar, le estás haciendo daño. Le haces mucho daño.
—Todos nos hacemos daño Caleb, forma parte de la vida. Pero tú mejor que nadie sabes que no todo es dolor, también tienes muchas cosas buenas. Tienes mi hombro para llorar siempre que lo necesites, tienes mi mano para tirar de ti cada vez que te cueste seguir tu camino. Tienes mis payasadas, todas las noches en vela que nos hemos tirado riéndonos a carcajadas, las fotos a traición, los mensajes random en mitad de una mañana de mierda. La vida duele, sí, pero también alegra. Sé que te da miedo sufrir, pero Caleb, te juro que haré todo lo que pueda porque el dolor sea pasajero.
- Deberías irte.
No sabía si realmente su discurso hacía efecto o no, diciendo simplemente lo que se le cruzaba por la cabeza, lo que salía directamente de su corazón. Aunque no pudo evitar apretar los dientes con enfado al escuchar a la parca echarlo. Sin embargo, antes de tener tiempo de replicar, la voz de Jyn sonó a su lado:
—No. No nos vamos a ninguna parte. —De la nada, la pelirroja había aparecido al lado de ambos, también aferrado a los barrotes. No tenía los ojos hinchados de haber llorado, tampoco aquel gesto aterrado de horas atrás, por lo que fácilmente se deducía que no estaba allí físicamente—. Caleb, escucha. De no ser por ti, quizás ahora yo no estaría aquí. No se trata solo de haberme defendido, sino de todo lo que has hecho estos meses. Me has hecho reír con tus bromas estúpidas, me has hecho sentir importante cada vez que me hacía pequeña. Me has mantenido a flote hasta en los peores días. Son tus sentimientos los que me han salvado, así que, por favor, no renuncies a ellos. Por favor, no puedo con lo que está por venir sin ti. Te prometo que seré fuerte y que no me voy a rendir, pero tienes que prometer que tú tampoco lo harás. Te necesito.
—¿Lo ves? ¿Ves lo importante que es esto? —agregó Elijah. Extendió su brazo dentro de los barrotes, hasta alcanzar a agarrar el brazo de Caleb, con bastante fuerza mientras lo miraba directamente a los ojos—. ¿Vas a renunciar a este sentimiento? Sabes de lo que te hablo. Busca dentro.
Al ver aparecer a la chica en la escena, no pudo evitar sonreír de nuevo, estaba bien que estuviese, ella era la que representaba todo lo que había ocurrido, la que le haría darse cuenta de lo mucho que había sufrido en cuestión de minutos, como había perdido el poder de su cuerpo para acabar solo con el pensamiento de llegar a matar alguien, él que jamás había albergado un deseo tan oscuro... Que estaba siempre tan cerca de la muerte y sabía lo que significaba. Pero no se esperó los sentimientos que había dentro, sentimientos que no llevaban consigo ni una pizca de dolor y que la chica había creado también, haciendo que Caleb se hiciera más fuerte y escuchase todo lo que venía de fuera.
- Tú...
Iban a salir más palabras para hacer daño a las dos personas que estaban delante de él pero pareció que se ahogaba antes de decirlas, los ojos del chico parecieron perder color, cualquier rastro de vida, pero era porque ahora se enfrentaban las dos conciencias dentro, como si estuviesen en una burbuja, uno con muchos colores en su lado y el otro con un tono grisáceo neutral, había una batalla campal entre ellos, en la que parecía estar ganando la parca... Lo hacía. Lo hizo. Hasta el momento en el que Elijah puso una mano sobre él, diciéndole que buscase dentro.
'No es tu hora. No la es, he tenido miedo... Me he asustado mucho por todo el daño que quería hacer a esa persona pero ella merece que luche por salir, no puedo irme así. No soy tan egoísta como para dejar a mi hermano atrás, él me va a ayudar a poder con todos estos sentimientos, él me va a guiar. Si me voy les destrozaré a los dos mientras dejo de existir. No te lo permito, vuelve a donde te corresponde.'
—¡Caleb! ¡NO!
Elijah coló el brazo entre los barrotes, tratando de agarrar a su amigo con gesto alarmado tras haber visto sus ojos. Por su cabeza pasaban de miles escenarios posibles, a cual peor. Iba a perderlo y no había nada que pudiera hacer. Se iba a quedar sin su ancla. Sin su otra mitad. Sin embargo, gracias a sus capacidades telepáticas, la pelirroja pronto vio lo que realmente pasaba: Caleb luchaba, no se rendía. Cerró los ojos y esbozó un gesto concentrado, necesitaba ser algo más que una mera espectadora en la mente de su amigo. Tenía que pasar a la acción y sabía cómo hacerlo. El guía perfecto para Caleb no era otro más que Elijah. El vínculo de aquellos dos era de los más fuertes que había visto en su vida. "En cuanto supe que tu vida corría peligro, no lo pensé dos veces. (...) Dejé atrás mi vida, a mi padre, porque la idea de perder a mi hermano era mucho peor". "Hemos estado juntos desde pequeños, tanto que no tengo un solo recuerdo de mi vida en el que tú no estés. No pienso crear recuerdos nuevos sin ti". "Eres más fuerte que esto". "Caleb, te juro que haré todo lo que pueda porque el dolor sea pasajero".
A medida que los segundos pasaban y conforme más intensa era la lucha entre Caleb y su mitad parca, más fuerte sonaban las palabras de Elijah en la cabeza del chico. En un continuo bucle, repitiéndose su discurso una y otra y otra vez, todo obra de Jyn. Sin cesar en el intento hasta asegurarse de que calaba hondo en la mente del muchacho. Hasta que, finalmente, lo consiguió.
- Chicos... No me hagáis volver a hacer esto para escuchar lo genial que soy.
En cuanto lo vio desfallecer, Elijah lo agarró como pudo a través de los barrotes, soltando la misma carcajada que su amigo al oírle. Sin embargo, también se echó a llorar. Después de toda la tensión acumulada, no pudo evitarlo. No había pasado tanto miedo en su vida.
[Con Elijah Matthews y Jyn Brooks. @physicalmutants @brookskala ]












