No obstante, también se nota un avance lento pero continuo de la participación de bandas de otras lenguas, siendo el inglés el idioma más común reflejada en esta cifra. De uno o ningún participante en este rubro, tendremos para 2020 (a 22 años del festival) a 14 de estos integrantes entre los que destacan Black Pumas y Guns and Roses.
Claro que esto no es precisamente malo, pues el Vive ha logrado acercar a miles de espectadores latinos con bandas que en otras circunstancias no podrían conocer. Bandas históricas del reggae (como ya mencionamos antes) y otras más nuevas como Subatomic Sound System, la formación estadounidense del subgénero homónimo.
Aunque también es verdad que esta diversificación nos lleva a repensar sobre las cualidades y objetivos del festival en sí, así como la capacidad y naturaleza de las distintas expresiones que se cobijan dentro del término “latino”. En otras palabras: ¿Un festival de música en español puede diversificarse, o estará dispuesta a encerrarse en sí misma y ante el mundo?