Aprender a amar sin perder a quien amas
Después de tantas cosas que me han pasado en la vida, especialmente con mi salud, hay momentos en los que he sentido que quizá algún día ya no voy a estar aquí. Momentos en los que el miedo me hace pensar que tal vez no voy a alcanzar a construir ese futuro que tantas veces he imaginado al lado de alguien.
Y cuando por fin te sientes un poco mejor, cuando llega a tu vida esa persona con la que realmente quieres salir adelante, construir un futuro y cumplir sueños juntos, sucede algo muy bonito: empiezas a olvidarte por un momento de todo aquello que te ha hecho daño.
Escuchas a esa persona hablar con tanta ilusión de lo que quiere hacer, de sus sueños, de todo lo que quiere construir, y sin darte cuenta haces que esos sueños también se vuelvan tuyos. Dejas de pensar en lo que te está desgastando y empiezas a pensar únicamente en cómo ayudar a esa persona a cumplir lo que tanto desea.
Pero también he aprendido que amar no siempre significa entregarlo todo de la manera en que uno sabe hacerlo.
A veces uno ama con el alma, con el cuerpo, con cada parte de sí mismo. Uno quiere estar pendiente, cuidar, acompañar, ayudar, demostrar constantemente lo que siente… porque esa es la manera en la que aprendió a amar.
Pero no siempre la otra persona necesita recibir amor de esa misma manera.
Y ahí está una de las cosas más difíciles de aprender: amar también es aprender a amar de la forma en que la otra persona necesita ser amada.
Porque aunque nuestras intenciones sean buenas, nuestra manera de demostrar amor puede llegar a cansar, a presionar o a hacer sentir al otro que no tiene espacio para respirar.
Y quizá uno no se da cuenta hasta que empieza a sentir que esa persona se está alejando.
Por eso, si alguna vez amas a alguien con todo tu corazón, aprende también a escucharlo, a darle su espacio, a confiar, a entender sus silencios y a no convertir tu miedo a perderlo en una razón para terminar perdiéndolo.
Porque hay personas que llegan a nuestra vida después de tantas luchas y nos hacen volver a creer en un futuro que alguna vez pensamos que quizá no tendríamos.
Y perder a una persona así puede doler mucho más de lo que uno alcanza a imaginar.
A veces, amar también significa aprender.
Aprender a respirar y dejar respirar.
Y, sobre todo, aprender a demostrar amor de una manera que no termine cansando a la persona que más deseas que se quede.
Porque cuando amas de verdad, no solo quieres que esa persona esté contigo.
Quieres que sea feliz contigo.
-Chica Que Escribe En Silencio. ❤️🩹✨