Con este post creo que he terminado de introducir el blog y los primeros pasos que sigo para hacer una pieza impresa en 3D. Como siempre digo, esto es lo que he ido aprendiendo yo de forma autodidacta. Siempre hay métodos mejores, y si los conoceis y quereis compartirlos, no dudeis en comentar.
Qué hacer cuando tienes una pieza terminada. Recién salida de la impresora, calentita y aún oliendo a spray de pelo (Es lo que se usa para que el material no se escurra de la plataforma de cristal). Y te das cuenta de que, por el motivo que sea, ese acabado que tiene, rugoso, con las capas marcadas, no te gusta. ¿Qué haces?
A raíz de un hecho que me pasó el año pasado, estuve pensando durante bastante cómo solventar este problema.
Estuve haciendo prácticas en un taller de cerámica. Hice un proyecto de remodelar una taza en AutoCAD, muy mona ella, que luego sería impresa en 3D (Por aquel entonces Paulina no se había unido aún al equipo), y de la cual se haría un molde en escayola. El diseño ya me vino hecho, yo solo tuve que pasarlo a modelo digital y hacerle unos retoques.
Lamentablemente yo solo era una currita en esa cadena, y una vez entregué la taza impresa, ya no supe que fue de ella. Me dediqué a seguir haciendo coladas de platos en porcelana, y jarrones de loza. Un día, por asuntos propios, volví a ese mismo taller. Y vi que en una esquinita estaba mi taza, tan mona ella como siempre, al lado de un molde de escayola.
Al cogerla, la sentí más suave, y claro, pregunté a la dueña del taller por qué. Ella puso los ojos en blanco, y me dijo que “Esas impresoras baratas dan un acabado muy malo”. Al parecer había tenido no solo que lijar la taza, con suma dificultad porque el PLA es muy peleón a la hora de lijarse, si no además el molde de escayola. Y claro, las tazas que le salían, luego tenía que retocarlas.
En mi mente no cabía que un detalle tan pequeño, como la rugosidad del prototipo de la taza, hubiera desencadenado tal carga de trabajo. Que desastre.
Cuando Paulina llegó a casa, meses más tarde, me acordé de esto, y me dije que era imposible que no hubiera una manera de tapar aquel acabado, De hacer que los objetos quedasen lisos, y listos para hacerles un molde (Ya fuera de escayola, de silicona, o de barro).
Empecé a mirar videos en youtube, y vi que mucha gente lo que le daba a las piezas era un acabado en acetona si las piezas eran de ABS (Parece ser que a costa de perder definición, o a algunas de PLA un acabado en Resina. Resina! Para mi era un concepto alienígena.
Vi que en una tienda cerca de casa vendían un kit de acabado en resina, especial para impresoras 3D. Y ahí empieza mi peripecia.
Sobre la acetona os diré que no se como funciona. Paulina no imprime en ABS así que por el momento no tengo ni idea de como va la cosa. Lo que digo siempre. Este es el método que a mi me funciona. Si os sirve, genial, y si vosotros descubrís el vuestro, mejor :)
La tienda se llama feroca. Es pequeñita, está en Madrid, y son muy amables cuando vas a preguntar. Es mejor ir a comprar allí en persona si podeis :)
El kit en cuestión es este.
Tiene 2 componentes, el A y el B. La cuestión es medir cuanta resina vas a necesitar. He de decir que yo lo hago un poco a ojo, pensando en cuantas cucharadas de resina harían falta para cubrir la superficie de la pieza.
De latex, desechables. Que la resina no toque tu piel. No solo puede quedársete pegada (lo cual no es nada agradable, ya os lo adelanto), si no que no sabes que va a pasar si reacciona con tu piel.
La resina expulsa gases, que pueden ser ácidos y tóxicos para nosotros, sobre todo si calculamos mal las cantidades (esto también lo digo por experiencia). Es importantisimo usar mascarilla.
Y entonces cojo 2 cucharadas de la parte A (El bote grande), y una cucharada de la parte B (El bote pequeño), y las mezclo en un vasito de plástico. Lo remuevo todo bien bien bien con un palo de madera, de esos que se usan para hacer polos, hasta que se ha mezclado del todo.
Luego, poco a poco y siempre protegida con los guantes y la mascarilla, cojo un pincel de esponja (También pueden ser normales, pero este distribuye mejor el material), lo mojo en la resina, y aplico una primera capa en la superficie de la pieza.
La consistencia de la resina es como la de un pintauñas, y de la misma manera lo aplico. Arrastro la cantidad suficiente para cubrir la superficie.
Lo que hace la resina mientras se extiende, es colarse en los huecos que se han dejado entre las capas de impresión, rellenándolos y sellándolos. Para dar una segunda capa, si vemos que con la primera no nos conformamos, hay que esperar a que la primera esté medio seca. Yo suelo dejarla reposar entorno a una hora.
Cuando estemos contentos con nuestro acabado, los pasos son los siguientes:
- Dejar la pieza en un lugar ventilado, secándose sobre unos papeles de periódico, o folios viejos para no manchar la mesa.
- Tira los guantes. Esto es un rollo, pero luego no podrán volver a usarse.
- Da mucha rabia tirar el pincel también después de cada uso......Pero aún no he encontrado nada que funcione bien para eliminar la resina (Se aceptan consejos, por favor). De momento lo dejo a remojo en quitaesmalte con acetona un rato, y luego lo escurro bien. Me da para usarlo al menos una vez más.
- NO. TOQUES. LA PIEZA. Espera medio día por lo menos, para que esté seca y bien seca. A mi me ha pasado lo de tocar a las dos horas porque parecía seco.....PERO NO. Y no solo se queda la huella, si no que si no tienes suerte, se te puede pegar resina al dedo.
Una vez la resina haya curado, y esté seca, puedes hacer básicamente LO QUE QUIERAS. Dejarla así, lijarla, pulirla (Se deja lijar MUCHO MEJOR que el PLA), imprimarla y pintarla. Lo que quieras. Si la lijas ten en cuenta que el acabado brillante que has conseguido se irá, pero se puede resolver volviendo a darle una nueva capa :)
Y bueno, esto ha sido todo. Desearía que la señora del taller de cerámica se hubiera enterado antes de que existía este tipo de acabado, no habría tenido que lijar ni trabajar tanto...
Espero que os haya gustado yyyyyyyyy nos vemos en la próxima!