Te amo, pero eso no te permite que sientas derechos sobre mi, mucho menos a rogarte o pedirte que te quedes si tĂș deseo es irte.
Tampoco pretendo huir de ti, andar tras de ti, o pensar que me perteneces y que mĂo solo eres eternamente.
Seguiré en el mismo lugar, no voy a moverme, ni tampoco a emigrar a lugares remotos. Asi que si deseas alguna vez retomar el sendero; aquà estaré. Sabrås el camino si requieres de una mano amiga, un consuelo para tu corazón o quizås, volver a sentir el verdadero amor.
Leregi Renga















