¿Cómo se transformó el sur global en el basurero de los países ricos? • FRANCE 24 Español
El vídeo explica cómo los países ricos del norte global exportan millones de toneladas de residuos —plástico, ropa usada, chatarra electrónica— hacia países del sur global, convirtiéndolos en destinos finales de desechos tóxicos que ellos mismos no quieren gestionar.
Estados Unidos, Canadá, Alemania, Japón y Reino Unido figuran entre los mayores exportadores de basura.
Los residuos viajan miles de kilómetros hacia países con normativas más laxas, como Malasia, Tailandia, Indonesia, Marruecos, Ghana o Turquía.
Muchos de estos países no tienen sistemas sólidos de gestión, por lo que la basura termina en vertederos o se quema al aire libre.
En los países ricos, quemar o verter residuos está restringido por leyes ambientales.
Exportarlos es más barato y políticamente más cómodo.
Parte de lo que se envía como “reciclable” es en realidad basura imposible de procesar.
Contaminación del agua, aire y suelos.
Aumento de enfermedades en comunidades cercanas a vertederos.
Emisiones de gases de efecto invernadero que no se contabilizan en los países que generan la basura.
Desconexión psicológica del norte global respecto al impacto real de su consumo.
🔹 4. El problema estructural
Se trata de un colonialismo de residuos: riqueza en un lado, toxicidad en el otro.
Los tratados internacionales, como el Convenio de Basilea, tienen lagunas que permiten redefinir qué es “residuo” para seguir exportándolo.
La vía propuesta es la economía circular: diseñar productos que no se conviertan en basura.
Cambios legislativos en los países de origen.
Consumidores conscientes del impacto de su consumo.
Prohibir exportaciones encubiertas de residuos.