| No nos dejemos engañar |
Nos han hecho creer que el amor lastima, que el amor nos lanza a un abismo después de hacernos volar, que hay que huir de él. Que es mejor así.
Ahora nos forjamos una coraza y no dejamos que fluya ese sentimiento dentro de nosotros. ¿La realidad? Por miedo. Miedo de entregar todo de nuevo y al final quedarnos con el corazón hecho pedazos.
Pero no, no es así. El amor no hiere.
El amor te encuentra, te construye, te reinventa, te fortalece, te hace ser mejor, te hace descubrir cosas que incluso ni tú mismo conocías de ti.
Lo que pasa es que al pensar en amor, solemos relacionarlo directamente a alguien, lo confundimos con apego. Con el quiero (poseer) y no con el amo (dejo libre), lo que no nos damos cuenta o tal vez no queremos darnos cuenta; es que el amor quizá sí está relacionado con alguien. Con nosotros mismos.
Que el amor es libre y que aunque se vaya quien se tenga que ir, siempre dejará huella en nuestro corazón, ese es el verdadero "para siempre".
Porque toda persona que conoces te transforma y tú siempre debes aprender de ello.
Y lo más importante, que el amor no es exclusivo hacia alguien. También hay amor en lo que dices, haces, escribes, en lo que das, el cómo lo haces. Cuando encuentras tu pasión en la vida también te enamoras.
Así que no, no te dejes engañar.
El amor no es la enfermedad, es la cura. ♡