soy horrible, me voy a matar

seen from Croatia
seen from Italy

seen from United States
seen from Malaysia

seen from Brazil

seen from Azerbaijan
seen from United States

seen from Malaysia
seen from United Kingdom
seen from Yemen
seen from United States
seen from Brazil
seen from Germany

seen from United States
seen from Switzerland

seen from Switzerland
seen from Türkiye

seen from Switzerland

seen from Switzerland
seen from Switzerland
soy horrible, me voy a matar

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Dia 10: O masoquismo do "um clique"
Puta que pariu, bicho... eu jurei que não ia fazer. Jurei pro meu espelho, jurei pra esse balcão, jurei até pra Deus, que nem deve mais ouvir minhas lamentações de bêbado. Mas o décimo dia me pegou vulnerável, cara. Aquela curiosidade maldita, aquele "deixa eu ver se ela tá bem", sabe? Um clique. Só um clique no perfil dela e pronto: o abismo me puxou pra dentro.
Lá tava ela. Foto de ontem. Sorriso de orelha a orelha, segurando uma taça de espumante e a legenda... ah, a legenda foi o tiro de misericórdia: "Faltam poucos meses pro nosso 'sim'!". Cara, eu senti o sangue fugir do rosto. Eu sou um masoquista profissional, só pode. Pra que que eu fui olhar, mano? Pra confirmar que ela não tá sentindo nem um por cento do que eu tô sentindo aqui? Pra ver que o brilho no olho dela não tem nada a ver comigo?
O pior é o cara lá, sabe? O noivo. Ele comenta "Minha vida" e ela responde com um coração. E eu aqui, no escuro do quarto, com a luz do celular queimando a minha retina e a minha alma, dando zoom numa felicidade que me excluiu do roteiro. Eu me senti um lixo, bicho. Um invasor, um stalker patético que fica catando migalhas de uma mesa onde não tem mais lugar pra mim.
Apaguei o histórico, joguei o celular longe, mas a imagem daquela aliança brilhando na foto não sai da minha cabeça. O décimo dia me ensinou que a curiosidade é o caminho mais curto pra se autossabotar com estilo.
Recaida...
12 Enero
Otra vez cedí. Me había jurado que hoy empezaba de verdad a comer menos, que iba a controlarme, y terminé haciendo exactamente lo contrario. Volví a comer pan por la mañana, y no fue una rebanada: fue una cantidad absurda. Ni siquiera estaba rico, era pan viejo, seco, pero igual me lo metí en la boca como si no tuviera opción. Me odio por eso, por no poder parar aunque sepa que después viene todo el peso de la culpa.
Estuve un rato perdida en el celular, intentando distraerme, hasta que me llamaron a comer. Lo mismo de siempre. La carne no estaba tan buena, se sentía rara en la boca, como si no perteneciera ahí, pero me la terminé igual. Ya estaba llena a mitad de plato y podría haber dejado el resto, pero seguí. Como una cerda, me dije mientras me servía la segunda porción de fideos. No paré hasta que el estómago me dolió y la vergüenza empezó a subir como bilis.
A las tres de la tarde se despertó mi novio y hablamos un rato. Apenas habían pasado unas horas desde el almuerzo y ya estaba pensando en comida otra vez. Al menos hoy no tuve que pelear para que él comiera; fue solo, sin dramas. Eso es bueno, me repito. Pero a veces me da una envidia que quema. La relación que tiene mi novio con la comida es tan… natural. No le importa, no se fuerza, no calcula cada bocado. Al contrario, se obliga a comer más porque quiere ganar músculo y engordar un poco. Problemas que yo mataría por tener. Cuando comemos juntos, siempre me da vergüenza. Siento que él ve cada cosa que me llevo a la boca, que juzga en silencio lo descontrolada que soy, aunque nunca lo diga.
Después de hablar con él me pidieron que dejara el celular y fui con mi mamá a comprar ropa. Me probé varias cosas, pero cuando llegó la musculosa de tiras… fue horrible. Me veía con demasiada espalda expuesta, rollos en los hombros que no se disimulaban ni poniéndome recta. Me veía gorda, desproporcionada, fea. La guardé para "cuando sea delgada", como si esa versión de mí existiera en algún futuro mágico. No me había dado cuenta hasta ese momento de lo mal que me veía.
Llegué a casa, me metí al baño, me saqué la ropa y me subí al bidet para mirarme en el espejo de cuerpo entero. Ahí fue peor. Me veía asquerosa. Panza hinchada, nada de culo, espalda ancha y pesada que no se arreglaba por más que intentara enderezarme. Quería arrancarme la cabeza. Me apoyé contra la pared, simulando que estaba acostada, y el asco se multiplicó. No era sexy, no era nada. Solo carne sobrante, blandura por todos lados. Cuando me di vuelta vi mis brazos: gordos, con grasa que parecía chorrear. ¿Qué más podía esperar? Con todos los lujos que me doy, los atracones que me permito, no merezco ni mirarme al espejo.
Tenes pesadillas todos los dias por un trauma pasado.
Dejas de comer, aún sin saber porque, lo adoptas como un nuevo hábito.
Tenes pensamientos suicidas y pensas en morir seguido que por miedo empezas a escribirle cartas a las personas que te rodean.
Te guardas todo para vos mismo y dejas que el resto crea que vas bien y que no te duele nada.
Vivis con la presión de ser perfecta a todas horas, estudiando, como amiga, como hija.
Dejas de pensar que vales la pena y te sumis a un circulo vicioso en el que no sabes salir.
Lloras cada noche y sentis objetos que se te clavan en la piel, te sentís sola a pesar de estar rodeada de personas y te hundis y te hundis.
No aguantas más y estas luchando por sobrevivir pero te cuesta demasiado.
Así se ve una recaída por dentro
La gente piensa que la recaída empieza con la sustancia, pero empieza mucho antes. Empieza con una discusión pequeña, sin sentido pero que te deja mal por dentro. Con una sensación de “ya hice suficiente esfuerzo” No es impulso, es negociación “yo puedo”, “yo lo controlo”, “la ultima”, “solo un poco”. La mente no grita, susurra. Y con tu propia voz No quieres hacerlo, pero tampoco quieres…

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
La recaída no empieza cuando volvemos a consumir
La recaída empieza de apoco, el día que no fuiste a terapia, el día que ya no tenias animo de salir, el día que comenzó el aburrimiento. La recaída empieza antes de consumir porque uno va dejando el autocuidado de apoco. Si logras estabilidad en tu vida pero fuiste un adicto, debes mantenerte en un rol activo para no volver a recaer y eso durante toda tu vida. Debe convertirse en un habito, en…
He llegado a la conclusión de que personas como yo no tenemos recaídas; vivimos abajo casi siempre, y la felicidad solo nos visita de vez en cuando
NOOOOO POR QUEEE POR QUE ME COMPARE OTRA VEZZZ