Hay esas mañanas en que despierto y te me vienes a rachas de recuerdos y melancolías, de esos despertares en que estás más presente que nunca y un escalofrío intenso recorre mi espina dorsal.
Y quedas intensamente entre los poros, los pliegues, los lunares, las cicatrices y células de este cuerpo que te ama intensamente, de esta mujer que no te olvida y te extraña mucho.
Leregi Renga









