Estando sentada escuchando como las olas del mar rompían en la orilla, te imaginé, imaginé como hubiera sido la vida si aun siguiéramos juntos, como hubiera sido si no hubiéramos terminado aquella noche, como hubiera sido si no hubiéramos bloqueado el número del otro, imaginé hasta el más mínimo detalle, y lo amé, amé aquella imaginación que producía locamente con amor, cuando caí en la realidad no solo eran las olas del mar que rompían en la orilla, también era yo quien rompía en llanto al darme cuenta que te perdí como la ola que la niña hubiera querido brincar, te perdí como el pescado que no atrapó el pescador, te perdí y cuando trate de recuperarte, tristemente me perdí a mi; oh! Querido mar, tú que eres y serás quien encuentra paz en mi corazón y en mi mente dejame perder el amor y recuperar el amor propio que perdí en el intento de recuperarle.